Limpieza impecable del vano motor

Limpieza impecable del vano motor

Te explicamos cómo realizar una limpieza lustrosa del vano motor

Si queremos dejar como nuevo el vano motor de nuestro coche con una limpieza, lo primero que necesitamos es un limpiador de propulsores, producto que se puede adquirir en unos grandes almacenes o una tienda especializada. También es recomendable contar con unos guantes, una brocha, film transparente, papel para secar y una pistola de agua a presión. Es una operación de dificultad media, que requiere tener cuidado con algunos elementos… ya que el agua y la electrónica no se llevan demasiado bien.

PASOS A SEGUIR

1. Limpia y protege las zonas delicadas

Para comenzar con la limpieza, el motor tiene que estar frío y el contacto apagado. Observa las instrucciones del producto (normalmente, en la parte posterior del envase) y comienza por limpiar con una brocha o cepillo los componentes eléctricos y electrónicos (alternador, centralita, delco, batería, alarma, caja de fusibles…). A continuación, utiliza el film para protegerlos. Es importante que queden bien cubiertos, ya que durante la limpieza no pueden mojarse bajo ningún concepto.

Brocha para los componentes eléctricosProtección con film vano motor

 

 

 

 

 

 

2. Rocía el producto

Una vez bien protegido, hay que vaporizar el limpiador de manera uniforme a lo largo de todo el vano. Durante este proceso debes tener cuidado para que no caiga sobre las zonas lacadas de la pintura, ya que puede “comerse” el color. Tampoco escatimes con el producto, porque, si te quedas “corto”, tendrás que repetir la operación.

Aplicar producto de limpieza

3. Déjalo actuar

Inmediatamente, podrás comprobar como el producto empieza a eliminar la grasa y la suciedad acumulada. Déjalo actuar entre cinco y diez minutos (dependiendo de las recomendaciones del fabricante), pero nunca más de ese tiempo, ya que el limpiador podría llegar a dañar piezas de goma o plástico como los manguitos, tuberías y carcasas.

Dejar actuar el producto de limpieza

4. Aclarado

En este paso, es recomendable contar con una pistola de agua a presión (doméstica o de un centro de lavado). Sólo necesitas agua caliente, en ningún caso utilices jabón. Aplícala de manera uniforme, y nunca la dirijas directamente sobre el motor. Deja que escurra y podrás ir viendo los resultados.

Aclarar con agua el vano motor

5. Secado

A la hora de secar el agua, puedes recurrir al papel (lo más sencillo) o a una secadora de aire a presión. En todo caso, debes ser cuidadoso para dejar completamente secas las piezas de formas más irregulares (el módulo del ABS, el depósito del líquido de frenos…).

Secar vano motorSecar vano motor

 

 

 

 

 

6. Repaso final

Una vez seco, retira las protecciones de plástico colocadas anteriormente. Si la suciedad ha desaparecido, es el momento de dar “lustre” a los pequeños detalles. Por último, te recomendamos que realices un pequeño recorrido (de unos 20 kilómetros) para que el motor coja temperatura y la humedad interna desaparezca por completo.

Quitar protecciones de plástico del vano motorRepasar detalles del vano motor

 

 

 

 

 

 

7. Antes y después

Basta echar un vistazo a las dos fotos para comprobar que, por muy sucio que se encuentre el vano motor, lo podemos dejar impecable con un poco de maña y cuidado.

Vano motor limpioVano motor sucio

 

 

 

 

 

Si se te presenta algún contratiempo de emergencia, ¿sabrías como actuar? Te aconsejamos en algunos:

Cambiar una rueda pinchada

Cambiar la batería

Cambiar las bujías

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