Trucos para evitar distracciones al volante

Trucos para evitar distracciones al volante

Las distracciones se sitúan como el principal problema de los conductores al volante.

Es un mal endémico en los conductores; tenemos mil y una llamadas de atención que consiguen desviar nuestra mirada de donde siempre debe estar situada: la carretera. Muchos accidentes podrían evitarse con algunos trucos que te permiten evitar las distracciones al volante… y sus consiguientes riesgos.

Desde Carglass nos ofrecen una serie de consejos para evitar estas distracciones y los gestos inconscientes que aumentan el riesgo de sufrir un accidente de tráfico. Toma nota y, antes de arrancar el coche, repasa la lista.

1. Mira a lo lejos

Mirar a lo lejos, mantener una posición erguida y no perder la atención de lo que sucede más allá del coche que marcha inmediatamente ante nosotros te permite anticiparte a casi todo lo que pueda ocurrir, aumentando tu capacidad de reacción para evitar un accidente, pues verás las posibles situaciones de peligro antes de que “las tengas encima”.

Mirar únicamente hacia las zonas más próximas a la parte frontal del vehículo reduce el campo visual. Los sucesos relevantes, como una frenada brusca de un vehículo que marcha más adelante o un obstáculo en la vía, se detectan más tarde, aumentando el riesgo de colisión.

2. Realiza “barridos visuales”

Cuando vayas conduciendo, acostúmbrate a pasear la mirada tanto de forma transversal, es decir, de lado a lado, como longitudinal, desde cerca hacia más lejos. Si circulas por la ciudad, por ejemplo, los primeros son especialmente importantes, ya que los obstáculos, como los peatones (especialmente niños), pueden salirte de todos lados.

En las autopistas y autovías es relevante llegar lejos con la mirada, para lo que hay que realizar frecuentes barridos longitudinales.

3. Visión periférica

La habilidad de captar y reconocer la información o movimiento que sucede alrededor del objeto sobre el que hemos fijado la vista mientras vamos conduciendo nos permite detectar, aunque no se vea de forma definida (ya que no estamos fijando la vista directamente sobre ello), qué está sucediendo cerca del vehículo. Por tanto, te da el tiempo suficiente para girarte, enfocar la situación y actuar, si es necesario, para evitar el peligro.

4. El efecto túnel

Cuando circulas rápido, tu campo de visión se reduce, ya que recibes demasiada información por segundo. Por poner un ejemplo, en parado el campo de visión es de 120º. A 65 km/h, se reduce a 70º. Si aceleras hasta los 100 km/h, es de 42º. Y, finalmente, a partir de 130 km/h, solo tienes 30º de visión, por lo que se produce el conocido como efecto túnel, según los datos facilitados por Carglass.

5. Los deslumbramientos

deslumbrar coche

Si vives al oeste de tu lugar de trabajo, seguro que a diario te acuerdas de lo molestos que son los deslumbramientos. Por la mañana, te encuentras el sol de cara, mientras que por la tarde tampoco puedes ir cómodo, porque vuelve a estar delante de ti. Para disminuir los riesgos que provoca, lleva siempre gafas de sol y el parabrisas limpio, sin arañazos o impactos, pues provocan peligrosos reflejos que dificultan la visión.

En el caso de que el deslumbramiento te ocurra de noche porque un coche lleve las luces largas puestas o mal orientadas, procura dirigir la vista hacia una referencia que te permita seguir circulando sin salir del carril, como la línea de la carretera o el borde del arcén.

6. Evalúa lo que sucede a tu alrededor

conducir por ciudad

Circulamos rodeados de vehículos, personas, animales… y nunca sabemos cuál va a ser su reacción o sus movimientos. Así que debes evaluar constantemente todo lo que te rodea para captar las posibles amenazas, ya sean de elementos móviles o fijos, como los baches del asfalto. Es lo que se llama conducción defensiva, que consiste en actuar previendo los posibles errores o despistes de los demás.

7. Asegúrate de que te han visto

No puedes dar por hecho que todos los conductores de tu alrededor te han visto y han adivinado qué movimiento quieres hacer. Antes de ejecutar una maniobra que implique pasar cerca de otros vehículos, hay que señalizarla. Sabemos que te lo han repetido hasta la saciedad en la autoescuela, pero debes poner los intermitentes siempre.

8. Mira a través del resto de coches

Los cristales del resto de vehículos, si no están tintados, te permiten ver a través de ellos los coches que te preceden, aumentando así tu capacidad de reacción ante un problema o un frenazo brusco. Si llevas un furgón o camión delante, no podrás ver si el coche que lo precede frena bruscamente, como tampoco te permitirá ver los obstáculos que haya en la vía; en este caso, aumenta la distancia de seguridad para poder frenar si sucede cualquier incidente.

9. Conduces hacia donde miras

Intuitivamente, diriges tu vehículo hacia el sitio al que apuntas la vista, lo que puede generar situaciones de peligro en momentos determinados. Por ejemplo, si vas conduciendo y ves un accidente en el otro lado de la carretera, al mirarlo puedes dirigirte inconscientemente hacia él y salirte del carril. Si el incidente no supone un riesgo que requiera de tu atención, pon tus ojos donde deben estar: en la vía y sus usuarios.

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