Seat Málaga: historia, modelos y prueba

Seat Málaga: historia, modelos y prueba

El Seat Málaga es un coche injustamente olvidado en la historia de Seat. Te contamos sus secretos.

Seat Málaga: fotos


En la renovación de Seat hubo tres coches decisivos que fueron el Seat Ronda, el Ibiza y el Málaga, de los cuales el Málaga es un modelo injustamente olvidado que merece la atención de aficionados por cuanto cualidades precisamente no le faltan.

Seat: historia de su renacer

Seat, tras su ruptura con Fiat, tenía la necesidad de sacar modelos ‘propios’ para poder asegurarse su futuro, lo que dio origen al reestilizado Seat Ronda en un primer momento e hizo que se pusiera en marcha el estudio de coches únicamente Seat.

Para ello, partiendo de la plataforma del Seat Ritmo, se contactó con Porsche para las mecánicas, con Giugiaro para la carrocería, y con Karmann para la fabricación y ensamblaje del bastidor y la carrocería, todo lo cual iba a permitir ofrecer al mercado unos Seat únicamente Seat, salvo en las versiones diesel en las que se seguiría con el buen motor italiano de 1,7 litros.

El excelente motor de Porsche, que se presentó en el estand de Seat del Salón de Ginebra de marzo de 1984, se montó primero en el Seat Ronda, seguido del Seat Ibiza en el mismo año y, finalmente, en el Seat Málaga, nuestro protagonista de hoy, cuyo proyecto se conocía internamente como S3 y cuya línea, al igual que la del Seat Ibiza, se debía a Giugiaro.

Con estos tres modelos, Seat pasaba a tener una gama muy racionalizada, con un modelo de 2 puertas, el Seat Ibiza, sumamente amplio, atractivo y competitivo en precio, acabados y prestaciones. El Seat Ronda era una berlina de dos volúmenes y 4 puertas con portón trasero, en tanto que el Seat Málaga, con sus tres volúmenes, se dirigía al mercado de la berlina clásica.

Seat Málaga: así fue su génesis

Seat MálagaCon el Seat Málaga, Giugiaro tuvo que hacer un diseño en el que se le pidió que aprovechara muchos de los elementos ya existentes a fin de abaratar al máximo el costo final del producto, y así tenemos que su frontal recordaba al Seat Ibiza, su línea lateral tenía un claro parentesco con el Seat Ronda y su maletero, lo único diferente por razones obvias, tenía un bonito diseño propio. Estábamos en definitiva ante un coche de estética discretamente atractiva y bien proporcionado, sin nada que desentonara pero sin nada destacable; práctico, con un interior confortable y un generoso maletero, idea esta, la del gran maletero, que se fijó como una de las condiciones ineludibles de su sucesor el Seat Toledo.

Seat Málaga: todas las variantes cubiertas

Del Seat Málaga se dijo que remplazaba al Seat 131, aunque personalmente nunca lo consideré así, ya que el Seat 131 iba dirigido a un segmento de más nivel, sobre todo en sus versiones de motor de doble árbol. En todo caso, Seat lograba tres modelos distintos dirigidos a públicos a veces diferentes, y lo hacía con una misma plataforma, algunos elementos de carrocería compartidos y los mismos motores, por lo que eso tan buscado en las grandes empresas que se conoce como economía de escala estaba logrado.

Por otra parte, no debemos olvidar que lo que Seat buscaba en esos momentos era tener los suficientes modelos de tipo medio y medio-inferior –a los que se sumaba el Seat Marbella– con los que hacerse un hueco en el mercado europeo, aunque fuera a costa de perder posiciones en el propio, y ya que hablamos del mercado propio, bueno será recordar que en España los tres volúmenes tenían un indudable atractivo para muchos clientes potenciales a los que un tres volúmenes les parecía más coche que uno de dos, por lo que el Seat Málaga fue bien recibido. Sus primeros bocetos se vieron en septiembre de 1984 y sus primeras fotos espía en noviembre del mismo año, año en el que según nuestras fuentes se produjeron ya 106 unidades de preserie.

Su presentación a la prensa tuvo lugar el 23 de abril de 1985, siendo el Salón de Barcelona el de su debut ante el gran público, donde el coche estuvo acompañado de unas modelos vestidas por Paco Rabanne, y en mayo se entregaron las primeras unidades. El ir dirigido a un público en teoría algo más ‘elevado’ hizo que en principio solo se comercializase con el motor 1.5 además del diésel, y se ofertaban las versiones L, GL y GLX en gasolina y LD y GLD en diésel. Aunque desde el principio hubo una versión 1.2, esta estaba destinada a la exportación y no al mercado propio, y como curiosidad señalaremos que en Grecia el nombre de Seat Málaga fue sustituido por el de Seat  Gredos.

Seat Málaga: éxito inicial

Seat MálagaEl público tiene a veces reacciones que no responden plenamente a los estudios de mercado, porque todos los expertos de Seat y Volkswagen consideraban que el coche que iba a ser el líder de ventas de la marca en España sería el Seat Ibiza, yendo nuestro protagonista por detrás, pero en sus primeros meses el Seay Málaga tuvo un éxito enorme superando al Seat Ibiza, y obtuvo además el título de Coche del Año 1985 en España por el diario ABC, pasando a exportarse desde su salida, lo que hizo que ya desde octubre salieran Seat Málaga con volante a la derecha destinados al Reino Unido.

Pero desde 1986 el Seat Ibiza sí pasó a ser el líder, ya que, además de venderse bien en España, pasó a tener mucho éxito en exportación, mientras que las ventas del Seat Málaga se estabilizaron, y una de las razones del incremento de las ventas del Seat Ibiza estuvo en la aparición de la versión 5 puertas presentada en agosto de 1986, lo que supuso también el fin del históricamente importante pero hoy poco valorado Seat Ronda.

En resumen, los expertos de marketing tuvieron razón… pero un año después.

Una de las razones del estancamiento de las ventas del Seat Málaga estaba en que se enfrentaba a rivales muy buenos y más modernos contra los que no era fácil luchar, y como ejemplos tenemos los Citroën GSA y BX, Ford Escort y Orion, Opel Ascona, Peugeot 305, Renault 9 y 11 y hasta 18 en sus versiones inferiores, Talbot 150 y Solara, mientras que el Seat Ibiza era probablemente, en su categoría, el coche más amplio del mercado, lo que sí es importante, y además tenía una estética que gustaba mucho.

Seat Málaga Injection y las series especiales

Seat MálagaEn su momento, y dado que había incluso un trofeo con los Seat Ibiza y que este, en su versión de 2 puertas, era a priori el modelo para derivar de él una versión deportiva, se daba por seguro que el primer Seat dotado de inyección sería el Seat Ibiza, pero no fue así, sino que fue el Seat Málaga, desde diciembre de 1986, el primer modelo de gasolina de Seat que usó la inyección.

¿Por qué se hizo así? Pues porque en esos momentos el Seat Ibiza se vendía maravillosamente bien mientras que el Seat Málaga necesitaba un empujón, y a esa reactivación de las ventas se sumaron algunas series especiales, siendo el Seat Málaga Brisa –julio de 1987 hasta septiembre de 1988– el primero de ellos al que se añadió el Seat Málaga Premier –mayo de 1988 hasta mayo de 1989–, una versión bien equipada que llevaba aire acondicionado y que derivaba del 1.5 GLX. Desde octubre de 1988 se ofertó la serie Touring, que estuvo en catálogo hasta mayo de 1989 y que se proponía para toda la gama de motores, esto es 1.2, 1.5 y diésel.

Gracias a estas ayudas, en 1988 el Seat Málaga no solo logró mantenerse sino que incluso superó levemente las ventas del año anterior. La última serie del Seat Málaga fue la denominada Bahía aparecida en junio de 1991, que acabó prácticamente con el fin del modelo en noviembre del mismo año.

El Seat Málaga 1.2

Aunque este 1.2 fue producido desde 1985 por Seat para mercados exteriores, no fue hasta febrero de 1988 cuando apareció en el mercado nacional. Se trataba así de dar un nuevo incentivo a las ventas de este modelo, ya que aunque tuviera una potencia algo justa, podía interesar al padre de familia que ‘pasaba’ de prestaciones pero que quería un coche amplio, cómodo y hasta de cierta representación a un precio inferior al del 1.5, debido sobre todo al impuesto sobre los caballos fiscales. Y así tenemos que el 1.2 GL se ponía en 1.247.274 pesetas, el 1.2 GLX en 1.365.644, mientras que el 1.5 GLX se iba a 1.474.404 pesetas.

En mayo de 1989, tras el Salón de Barcelona, el Seat Málaga pasó a estar equipado con mandos distintos, con palancas ‘normales’, tapicería diferente y mejoras en paneles de puertas, así como con aire acondicionado opcional en los 1.5. Desde octubre, todas las versiones pasaron a tener el acabado GLX con nuevo cuadro, asientos distintos, volante diferente y apoyacabezas traseros opcionales, siendo de serie el aire acondicionado.

En marzo de 1990 se le equipó con unos paragolpes más envolventes, tapacubos integrales, nuevas protecciones laterales, elevalunas eléctricos, cierre centralizado y apoyacabezas traseros de serie. En julio, el 1.5 de inyección montó un catalizador para cumplir las normas europeas y en agosto también el GLX montó el correspondiente catalizador.

El Seat Málaga llega a su fin

En 1989, Seat había presentado en diversos salones una maqueta a tamaño natural que se bautizó como Proto C, y más tarde otra que fue el Proto TL, cosa que ocurría a la vez que en la Zona Franca se estaba haciendo un gran esfuerzo para proceder a la fabricación en serie de un nuevo modelo de 5 puertas que mantuviera los tres volúmenes, que iba a ser el Seat Toledo. Era por tanto claro que el Málaga llegaba a su fin en tanto que, como el Seat Ibiza seguía vendiéndose muy bien, su sustituto podía esperar, y a finales del año 1991 el Seat Málaga acabó su carrera.

Seat Málaga: valoraciones

Los probadores consideraron en general que el Seat Málaga era confortable, aunque por encima de los 100 km/h comenzaban a aparecer ruidos aerodinámicos. Sus mandos requerían de cierta adaptación y, en el caso de hacer bastante calor, la aireación era insuficiente.

La dirección, algo más desmultiplicada que la del Seat Ibiza, obligaba a ‘hacer ejercicio’ con el volante si se iba rápido en carreteras viradas. La estabilidad se juzgó como buena, al igual que los frenos. El equipamiento de los GLX era muy completo. El motor era excelente y el cambio agradable. Dicho motor daba en el banco de pruebas más caballos de los que señalaba el fabricante, cuando normalmente ocurre lo contrario, y los 85 CV DIN anunciados pueden ser más de 90. Esto no es inhabitual en los coches alemanes, en los que a veces miden la potencia en las ruedas motrices, con lo que la cifra que se da es la que realmente dispone el conductor una vez descontada la potencia absorbida por la transmisión y otros accesorios.

En cuanto al diésel, se señalaba que el mayor peso sobre el tren delantero lo hacía algo más subvirador. Los neumáticos de serie eran muy acertados y las prestaciones correctas (esos eran los años del boom de los diésel pequeños). Los consumos en ciudad son bajos y en carretera inferiores a los de sus hermanos de gasolina, que es de lo que se trataba.

Seat Málaga Injection: valoraciones

Seat MälagaEn cuanto al ‘inyección’, diremos que con sus colores negro y gris plateado con adornos rojos, unas bonitas llantas y un pequeño alerón trasero, estamos ante un coche que llama la atención a diferencia de los otros Seat Málaga. Sus frenos fueron mejorados al incorporar discos ventilados delante y, sin hacer cambios importantes ni en las suspensiones ni en la dirección, pero gracias a unos neumáticos de perfil más bajo y unos tarados distintos; el coche tenía un comportamiento neutro e incluso a veces levemente sobrevirador, lo que le daba un toque deportivo.

Sin duda, hubo un eficaz trabajo de puesta a punto en este coche. Entre los inconvenientes estaban sus asientos poco aptos para una conducción rápida en curvas y el ruido del motor cuando este va alegre, algo que puede juzgarse como un punto negativo o positivo, porque los que lo probaron decían que “sonaba muy bien”. Cuestión de gustos… En lo que sí coincidían casi todos es en que se trataba de una berlina realmente deportiva.

Seat Málaga 1.2: valoraciones

Y por último tenemos al Seat Málaga 1.2. Una de las cosas que llamaban la atención de este modelo es que a pesar de sus escasos caballos se defendía bien salvo que se desease apurar los adelantamientos, y tal vez eso se debía a que, siguiendo lo que parecía ser la norma, los caballos anunciados por el fabricante no eran los 63 anunciados sino los 69,9 obtenidos en banco. Virtudes como la estabilidad y amplitud interior son las mismas que las de sus hermanos mayores. Los frenos resultaban suficientes para esta versión. El GLX se diferencia del GL, aparte de los extras que el primero lleva de serie, en unas llantas más atractivas y un pequeño alerón posterior, y la relación que los norteamericanos definen como “valor por dinero” es muy buena en el 1.2, ya que el Seat Málaga era de por sí uno de los coches más asequibles de su segmento. En carretera podía ser algo justo, sobre todo si se iba cargado, pero en autopista era casi perfecto como coche familiar, si bien en 1988 los kilómetros de autopista y autovía eran escasos en España.

El Seat Málaga hoy en día

No fue un coche con carisma, y eso ha pesado negativamente a la hora de valorarlo como clásico incluso ahora que ya ha celebrado los 31 años desde su salida o los 25 desde su fin. Es raro verlos circular y en las reuniones de clásicos son inexistentes y, sin embargo, es un coche que gana mucho cuando uno se sienta tras el volante tal y como hemos hecho con un 1.5 GL con 112.000 kilómetros, correctamente mantenido pero nunca restaurado ni repasado a fondo.

Seat Málaga 1.5, a prueba

Seat MälagaEl motor Sigma 1.5 es excelente, tanto en potencia como en elasticidad. Un litro y medio es hoy una cilindrada considerada como baja, pero era de tipo medio hace treinta años y hay que ver lo bien que empuja al Málaga incluso en subidas porque, para empezar, es probable que sus 85 CV sean unos cuatro más y el peso de los coches de esos años eran un 30 % menor que los de los actuales, por lo que la relación peso/potencia sigue siendo buena. Viendo lo bien que anda el 1.5 me quedo con unas ganas locas de probar un buen Injection.

Otra buena cosa de la unidad probada es la dirección, que, aunque se juzgara como muy desmultiplicada, debía tener otros cambios técnicos con respecto a la de los primeros Ibiza, que era francamente dura, mientras que esta, incluso a coche parado, se mueve bien. Los frenos se portan bien y su estabilidad es buena.

Con respecto al diseño del tablero, diremos que este es discutible. Los materiales son más bien mediocres y el paso del tiempo hace mella en ellos. Al igual que ocurre con casi todos los Seat de esos años, ya fuera un Panda-Marbella, un 131, un Seat Ibiza o un Seat Málaga, el tapizado del techo se despega, los plásticos no son de buena calidad y la tapicería es mejorable, todo lo cual se explica teniendo en cuenta que en esos momentos Seat ahorraba en todo, pero dicho esto, pueden encontrarse unidades en buen estado y, en lo referente a su principal característica con respecto al Ronda e Ibiza que es su línea tres volúmenes, diremos que aunque sabemos que el maletero era muy capaz, sorprende cuando lo vemos, y eso sin sacrificar la comodidad de las plazas traseras como se hizo con el Toledo para ganar volumen de maletero.

El Seat Málaga es un buen coche para viajar, y a poco bien cuidado que haya estado es muy fiable. Las versiones superiores tienen un buen equipamiento. No es deslumbrante pero sí es atractivo, y buscando un poco podemos encontrar buenos ejemplares a precios a veces ridículos, así que para el que quiera iniciarse en eso de los clásicos llevando a la familia en las salidas, es casi un modelo perfecto, y podrá hacerlo a bordo de un automóvil para el que las cuentas se hacen en cientos –pocos cientos– de euros, no en miles.

Seat Málaga, conclusión

Invito a los aficionados, y en especial a los de los clásicos populares en general y a los de SEAT en particular, que cuando piensen en hacerse con algún modelo se fijen en el Málaga. El tantas veces mencionado balance precio/satisfacción es sin duda uno de los más favorables que pueden encontrarse a poco bien que esté el coche.

Texto: Pablo Gimeno Valledor
Fotos: Fernando Villar

Seat Málaga: ficha técnica

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS SEAT  MÁLAGA (1986)
ModeloMálaga 1,2 litrosMálaga 1,5 litrosMálaga 1.5 InyectionDiésel 1,7 litros
MOTOR
Disposicióndelantero transversal
Cilindrada1.193 cm31.461 cm31.714 cm3
Diámetro por carrera75 x 67,5 mm83 x 67,5 mm83 x 79,2 mm
Potencia/régimen63 CV/5.800 rpm85 CV/3.500 rpm100 CV/5.900 rpm55 CV/4.500 rpm
Par/régimen9 mkg/3.500 rpm11,8 mkg/3.500 rpm13 mkg/4.700 rpm10 mkg/3.000 rpm
AlimentaciónCarburador Weber de doble cuerpocarburador Weber 32 DSTAInyección Bosch LU-Jetronicinyección
Compresión9,5:110,5:110,5:120:1
Distribucióneje de levas en culata
Combustiblegasolinadiésel
TRANSMISIÓN
Traccióndelantera
Caja de cambiosManual 5 velocidades + m.a.
Relación de cambio1ª) 3,500; 2ª) 1,952; 3ª)1,322; 4ª) 0,972
1ª) 3,500; 2ª) 1,952; 3ª) 1,322; 4ª) 0,972; 5ª) 0,769
Relación final4,294/1 con los cambios de 4 y 5
CHASIS
Tipomonocasco autoportante
Carroceríaberlina (5 plazas)
Suspensión delanteraindependiente tipo McPherson
Suspensión traseraindependiente
Direccióncremallera
Frenosdiscos (del.), tambores (tras.)discos ventilados (del.), tambores (tras.)discos (del.), tambores (tras.)
CONSUMO
Promedio6-9 litros/100 km6-10 litros/100 km6-9 litros/100 km5-8 litros/100 km
MEDIDAS
Longitud/anchura/altura4.270/1.650/1.400 mm
Vías/Dist. entre ejes1.420-1380/2.447 mm
Peso en vacío950 kg995 kg975 kg1.015 kg
Medida llanta5”5,5”
Medida neumáticos155 SR 13 (165/70 SR 13 en opción)165/65 SR 14165/65 SR 14165/65 SR 13 (165/70 SR 13 en opción)
Capacidad del depósito50 litros
PRESTACIONES OFICIALES
Velocidad máxima144 km/h165 km/h178 km/h144 km/h
Relación peso/potencia15 kg/CV11,70 kg/CV9,75 kg/CV18,45 kg/CV

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