Una Volkswagen T1 de 1967 a prueba, una forma de entender la vida

Volkswagen T1 de 1967

Nos ponemos al volante de uno de los mitos de la automoción, una Volkswagen T1 de 1967. 

Nos ponemos al volante de un modelo que ya no cumple años, tan solo aumenta el número de seguidores repartidos a lo largo y ancho de todo el mundo. Localizamos y probamos una unidad de la primera generación, una Volkswagen T1 de 1967, para intentar comprender por qué este vehículo ha cautivado a millones de conductores.

Resulta curioso comprobar cómo se trata de un vehículo originalmente destinado al trabajo, que posteriormente fue muy demandado por el mundo hippies, y que ahora alcanza unas cotizaciones realmente elevadas, pues es bastante complicado encontrar un ejemplar de la primera generación que simplemente funcione por menos de 30.000 euros.

Cotización al alza

Volkswagen T1 de 1967

Si nos referimos a unidades en perfecto estado como ésta, su precio ronda ya los 70.000 euros. Y si se trata de versiones muy concretas y buscadas el valor puede superar los 100.000 euros. Claros ejemplos de este tipo los podemos ver en las subastas que regularmente se celebran.

Una me viene a la cabeza, la que celebró Bonhmas en el Festival de Goowood 2016, donde una Volkswagen T1 de 1960 alcanzó un precio de nada menos que 128.000 euros. Sí, se trataba de la versión ‘Samba Deluxe Micro Bus’ de 23 lunas y estaba totalmente restaurada. Sí, un minibús superó la friolera de

Un poco de historia

Volkswagen T1 de 1967

Pero antes de pasar a la prueba de esta Volkswagen T1 vamos a repasar la historia de este mítico vehículo que desde 1950 ha vendido más de 11 millones de unidades. Todo comienza cuando, en 1947, el importador de vehículos holandés Ben Pon esbozó un boceto a lápiz de una furgoneta con el concepto del Volkswagen Beetle en la página de una libreta.

Dos años más tarde la cosa ya va en serio. Heinrich Nordhoff –director de planta de Volkswagen– presentó cuatro prototipos: dos furgonetas, un combi y un bus pequeño. Uno de ellos era para la productora de perfumes 4711 de Colonia. Nordhoff prometió que la Volkswagen Transporter sería tan contundente y robusto como el Volkswagen Beetle: “Estos vehículos no serán tratados con cuidado, sino de forma muy exigente para el trabajo diario”, afirmaba el directivo alemán.

Mecánica de pequeño tamaño

Volkswagen T1 de 1967

Con el motor bóxer de 1.131 cm3 y 24,5 CV situado en la parte trasera, los ejes del Volkswagen Beetle, y una carrocería de una sola pieza que se montó en un bastidor tipo escalera (en lugar del bastidor tubular central del Beetle), este vehículo era capaz de transportar hasta ocho personas o disponer de una capacidad de cerca de 750 kg de carga útil.

El día 8 de marzo de 1950 comenzó la producción en serie. Nació así,en la Nave 1 de la planta de Volkswagen en Wolfsburgo, el Transporter, más recordado como Volkswagen T1, un vehículo principalmente destinado al reparto comercial que podía ser útil para cualquier rama de negocio. Así, pronto se le vio como vehículo de reparto urgente de mercancía, de correos, unidad móvil, ambulancia, bus pequeño, etcétera. Todo ello con un precio de 5.800 marcos alemanes, una cuantía asequible para los comerciantes y negocios minoristas.

Primera versiones

Volkswagen T1 de 1967

Sólo un año después de comenzar su producción, en el Salón de Berlín de 1951, ya se expuso un modelo con caja para acampar. Así, la Volkswagen T1 pasó a considerarse no sólo como vehículo comercial, sino como un perfecto compañero para realizar viajes de forma muy especial, tipo “autocaravana”. Esto rápidamente lo descubrió el público y pronto se conoció su uso por viajeros aventureros para llegar a los Alpes, la India, etcétera.

Con una producción diaria de 80 unidades y una gama de 30 versiones, en 1954 salió de la planta de Wolfsburgo la unidad número 100.000. La demanda seguía creciendo, pero la fábrica no podía dar abasto e incrementar la producción. Por esto, Volkswagen decidió construir una nueva planta en Hanover.

Volkswagen T1 de 1967

En 1955 llega el primer cambio de imagen a la Volkswagen T1. Las modificaciones llebaron a las ventanas, los grupos ópticos, etcétera. En marzo de 1956 la producción se trasladó a la nueva planta ‘Hanover-Stöcken’, que fabricaría la Volkswagen T1 hasta 1967. Pero debido a la gran demanda exterior Volkswagen la produjo también su Transporter en nuevas plantas como la brasileña de São Bernardo do Campo, cerca de Sao Paulo (que ha estado produciendo la segunda generación T2 ¡hasta finales de 2013!).

Nuestra invitada Volkswagen T1

Volkswagen T1 de 1967

Del último año de producción en Alemania de la T1 es nuestra invitada. Procede de California (USA), y por ello los paragolpes cuentan con un diseño distinto con una especie de arcos de refuerzo. Su actual propietario la compró ya en España, cerca de Madrid. Y, con su empresa especializada en clásicos Volkswagen AFVANS, se decidió a restaurarla al 100%.

Como muchos entendidos habrán observado en las fotografías, la restauración no se ha realizado pretendiendo ser original al 100%. La Volkswagen T1 es un vehículo que se presta perfectamente a las modificaciones, si bien siempre es recomendable realizarlas con coherencia, como se ha hecho en este caso.

Gran trabajo de restauración

Volkswagen T1 de 1967

Pintada en una combinación bicolor de las que sí existieron en la época, destaca un interior tapizado en piel sintética a juego con los tonos exteriores, en tres filas de asientos de tres plazas cada una de forma que se homologa en ficha técnica para nueve pasajeros. Evidentemente los cinturones de seguridad no venían instalados en 1967, pero hoy se han puesto por motivos de seguridad.

El cambio más importante es el del motor, pues aunque nuestra protagonista vive animada como debe ser por un 4 cilindros bóxer refrigerado por aire y firmado por Volkswagen, el 1.200 se ha sustituido por un 1.600 que viene alimentado por un carburador Solex de 34 mm (el 1,2 de serie venía con uno de 28 mm) que desarrolla 50 CV; un motor procedente de los Escarabajo 1303 del año 1972 que se instala en este vehículo en unas pocas horas y que “reacondicionado” cuesta poco más de 3.000 euros todo completo.

La caja de cambios, su principal lastre

Volkswagen T1 de 1967

Según nos cuenta el propietario, con la sustitución de la mecánica apenas se gana velocidad máxima. En este caso oscila entre 90 y 100 km/h ya que la caja de cambios manual de 4 velocidades con reductora de origen estaba planteada para un vehículo de carga, de modo que tiene unos desarrollos muy cortos. Como bien pudimos comprobar, esta Volkswagen T1 ofrece una respuesta a bajas vueltas fantástica, beneficiada también por un peso total que apenas supera la tonelada.

La caja de cambios se maneja con facilidad. Pero casi no es necesario utilizarla debido a los sorprendentes bajos que proporciona. Nos llamó la atención la postura de conducción. Personalmente no adoptaba una postura así al volante desde que me saqué el carné de camión con un viejo Ebro. Apenas unos grados le separan de la horizontalidad más absoluta. Prácticamente estás manejando una ‘paellera’. Y, además, la dirección no goza de la precisión de los sistemas modernos, por lo que es frecuente ir realizando continuas correcciones de la trayectoria.

Amor a primera vis… oído

Volkswagen T1 de 1967

Nos gustó el sonido del motor procedente de la parte trasera. Muy fino pero a la vez personal y sugerente. Nuestro anfitrión nos contaba que con el motor más pequeño el sonido es todavía más auténtico; más “de cascabeleo” y todavía más parecido al de una motocicleta.

En general, con la restauración completa a la que ha sido sometida esta Volkswagen T1 y con la mecánica más potente, su conducción resulta más que aceptable para el actual tráfico rodado; pero si nos desviamos por carreteras secundarias, abrimos los cristales delanteros independientes (una opción de la época denominada ‘Safari’) para sentir el viento en nuestro rostro, y vamos bien acompañados y lo suficientemente equipados, el Volkswagen T1 nos resultará el vehículo ideal para el aventurero que entiende la vida, y la forma de viajar, de una manera especial, libre y lúdica.

Un icono que se paga

Volkswagen T1 de 1967

A los precios que se venden hoy día las Volkswagen T1 parece que ya no encajan mucho con lo que entendemos como concepto hippie. Pero su cotización es lógica debido a que estamos ante un icono, un objeto de culto, un vehículo pionero que ha escrito un importante capítulo en la historia de la automoción, y que hoy día goza de multitud de entusiastas.

Sin duda alguna, el comparador del Volkswagen T1 no sólo es un amante de los vehículos clásicos, sino también una persona con una filosofía de vida muy definida.

Texto y fotos: Enrique Marco

Ficha técnica del Volkswagen T1 de 1967

Volkswagen T1 de 1967

TIPO DE MOTOR Gasolina, 4 cilindros bóxer, refrigerado por aire
CILINDRADA  1.584 cm3 (el original era de 1.192 cm3)
POTENCIA 51 CV a 4.000 rpm (el original era de 30 CV)
PAR MÁXIMO 106 Nm a 2.800 rpm
V. MÁXIMA 100 km/h (90 km/h em el original)
ACELERACIÓN nd s (0 a 100 km/h)
CONSUMO n.d. l/100 km (mixto)
MEDIDAS 1.375-1.360/2.400 mm
NEUMÁTICOS 185/70 R15
PESO EN VACÍO 1.125  kg (1.040 kg el original)

Volkswagen T1 de 1967

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