Prueba del Subaru Impreza 2018

Prueba del Subaru Impreza 2018

Ya hemos realizado la primera prueba del Subaru Impreza 2018, rival de modelos exclusivos del segmento C como los Audi A3 Sportback, BMW Serie 1, Mercedes-Benz Clase A o Volkswagen Golf, entre otros.

Prueba del Subaru Impreza 2018 (fotos)

El Subaru Impreza 2018 se asienta sobre la flamante plataforma SGP, base del nuevo todocamino XV (casi el mismo coche hasta por diseño) y de los Subaru que debuten en lo sucesivo. La marca afirma que gana estabilidad direccional, neutraliza vibraciones y aumenta el confort. Como, además, la carrocería emplea acero más resistente, aumenta 1,4 veces la absorción de fuerzas en caso de choque. Por su parte, la resistencia a la torsión lateral sube un 90%, la rigidez torsional del chasis, un 70%, la rigidez de la suspensión delantera, otro 70%…

Todo eso determina una de sus fortalezas: el comportamiento. También lo hace la inclusión de una mecánica bóxer (reduce el centro de gravedad) y, mejor aún, la tracción total permanente Symmetrical All-Wheel-Drive, de serie en toda la gama y muy eficaz sobre firmes de bajísima adherencia, como hemos constatado en un circuito cerrado cerca de Madrid.

En esa línea, no faltan:

  • Reparto activo de par (Active Torque Split).
  • Reparto activo de par en curva (Active Torque Vectoring), que divide la fuerza entre ejes según el agarre y el tipo de conducción.
  • Una confortable dirección más rápida y precisa (desmultiplicación de 16:1 a 13:1), con un volante más pequeño de buena empuñadura.
  • Frenos de respuesta más inmediata.

En esta prueba del Subaru Impreza 2018 hemos constatado que gana superficie acristalada y reduce el grosor de los pilares A, B y C para incrementar la visibilidad. También mejora la ergonomía en el puesto de conducción. Bien acabado, su instrumentación es analógica y se completa con una pantallita central que, entre otras informaciones, muestra la del ordenador de a bordo. Una segunda pantalla de color y 6,3”, en la parte superior del salpicadero, aporta información sobre la climatización y las funciones relativas al sistema de seguridad EyeSight. Una tercera, táctil (de 6,5 o de 8’’, dependiendo de si el acabado es Sport o Executive), gestiona el sistema de infoentretenimiento, con Apple Car Play  y Android Auto.

Con una longitud de 4,46 metros (45 mm más que antes), las plazas traseras reciben 26 mm extra para las piernas. Por su parte, el maletero con kit antipinchazos ofrece un mínimo de 385 litros, volumen que lo sitúa dentro de la media del segmento.

Subaru enfatiza la tecnología Eye Sight, incluida en el precio base (tienes los importes al final del texto), con aviso de colisión, frenada pre-colisión, asistencia a la frenada pre-colisión, control de crucero adaptativo, aviso de salida del carril y permanencia en este, aviso de derrapado y de avance del coche delantero… Utiliza dos cámaras HD estereoscópicas con sensores que monitorizan el tráfico y se complementa, además, con el asistente de cambio de luces largas/cortas HBA. El nuevo Impreza ha obtenido 5 estrellas en los test EuroNCAP.

Solo se vende con motor bóxer (cuatro cilindros opuestos): aspirado 1.6 con Auto Stop Start. Rinde 114 CV y un contenido par máximo de 150 Nm. Su respuesta es suave y lineal, aunque no contundente. Acelera de 0 a 100 km/h en 12,4 segundos y alcanza 180 km/h con un gasto oficial de 6,2 l/100 (140 g/km). Conecta cambio automático mediante variador continuo CVT Lineartronic como única alternativa. En conjunto, su actuación es correcta, aunque no sea el valor más destacado del coche.

Precios Subaru Impreza 2018

Precio Subaru Impreza 1.6 Lineartronic Sport: 20.400 €

Precio Subaru Impreza 1.6 Lineartronic Executive: 23.200 €

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