Prueba del Skoda Scala, el sustituto del Skoda Spaceback ya está aquí

Skoda Scala

Nos ponemos al volante del nuevo compacto checo: el Skoda Scala.

Inspirado en el lenguaje de diseño del Skoda Vision RS, aunque desde una puesta en escena más convencional, el nuevo Skoda Scala se presenta en el segmento compacto con un objetivo claro. El fabricante checo quiere reforzar su posicionamiento en una de las categorías más demandadas del mercado (estos son sus rivales).

Skoda Scala

Para ello sustituye al anterior Skoda Spaceback con un modelo totalmente nuevo. Basado en la plataforma MQB del Grupo Volkswagen, el Skoda Scala desembarca con un interesante precio de partida. Desde 13.990 euros, incluyendo financiación y descuento de lanzamiento, es el primer reclamo de un coche que ya hemos probado y que ofrece un cambio muy sustancial en la oferta del fabricante en la categoría.

Skoda Scala: líder en tamaño

Skoda Scala

Skoda se ha especializado en aprovechar al máximo el espacio interior de sus vehículos. El Skoda Scala no es una excepción. Sobre un tamaño exterior de 4.362 milímetros de largo, 1.793 de ancho y 1.471 de alto, dentro ofrece una habitabilidad excelente.

Para una persona de 1,80 metros de alto, la distancia con el techo es muy generosa en cualquiera de sus asientos. Pero mucho más importante es la brillante amplitud de las plazas traseras, sobre todo en espacio para piernas.

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No obstante, la prolongación de la consola central en la zona trasera, aparte de un suelo que no es plano en toda la superficie, limita un poco la comodidad del pasajero del asiento central.

Otra medida destacada en el Skoda Scala es la del maletero. Con 467 litros se coloca a la cabeza del segmento. A destacar el sistema de apertura y cierre eléctricos del portón, dentro de las opciones.

Un salto cualitativo

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El ambiente interior es agradable, pese a que el diseño es similar a otras propuestas del grupo en cuanto la distribución de todos los elementos. Las unidades a las que hemos tenido acceso en esta primera toma de contacto venían equipadas con el sistema multimedia Amundsen más avanzado. Algo que sin duda mejora la primera impresión del coche.

La pantalla táctil asociada al mismo es de 9,2 pulgadas tiene un funcionamiento muy fluido y rápido. Además, el panel, situado en la parte superior del salpicadero, se ve bien y goza de una definición muy buena.

La versión de acceso incluye una pantalla de 6,5 pulgadas que no hemos podido ver en la presentación del producto, y hay otra intermedia de 8 pulgadas. La instrumentación digital, opcional a partir de junio, añade también un aire más sofisticado de la mano de un display de 10,25 pulgadas. A través de un botón integrado en el volante se puede cambiar la vista.

El sistema de climatización se mantiene con una clásica botonera independiente, más abajo. Un acierto ante otras propuestas de la competencia que aglutinan todas las funciones en la propia pantalla.

Skoda Scala, a la última en seguridad

Skoda Scala

Los asistentes a la conducción cada vez están más presentes en los coches actuales. El Skoda Scala viene de serie con la frenada de emergencia automática y asistente de mantenimiento de carril.

En opción, completa esta dotación con el nuevo Side Assist: controla los puntos ciegos desde una distancia de 70 metros. El asistente de aparcamiento, el control de velocidad de crucero adaptativo o los airbags laterales traseros también forman parte del listado de extras.

En cuanto a iluminación, los faros y pilotos son de LED, y por primera vez puede montar intermitentes traseros dinámicos, además de ópticas con tecnología Full LED.

La oferta mecánica del Skoda Scala

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En el inicio de su comercialización (ya se aceptan pedidos) el Skoda Scala adopta motores gasolina y diésel. En cuanto a los primeros, el bloque tricilíndrico 1.0 TSI entrega 115 CV y se combina con caja de cambios manual. Por encima encontramos el 1.5 TSI de 150 CV; en este caso, con cambio automático DSG de doble embrague.

El diésel 1.6 TDI de 115 CV también se puede pedir con los dos tipos de cambio. Será en mayo, fecha fijada para la llegada del Skoda Scala a los concesionarios, cuando la gama se complete con más variantes. Así, el 1.0 TSI aterrizará en versión de 95 CV, siempre con cambio manual; mientras que habrá DSG también para el de 115.

Ya para final de año, será posible montar la transmisión manual junto al 1.5 TSI de 150 CV. Y, como alternativa ecológica, la oferta se cerrará con una versión de gas natural, el 1.0 G-TEC de 90 CV.

Primera prueba del Skoda Scala

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Hemos conducido el nuevo modelo de la marca checa por carreteras sinuosas de la costa dálmata. Primero, con el motor 1.0 TSI de 115 CV. Se trata de un propulsor refinado, a pesar de su naturaleza tricilíndrica. Aunque no acelera con mucha fuerza, su respuesta es buena. Anuncia una velocidad máxima de 201 km/h y una aceleración en el 0 a 100 km/h de 9,8 segundos.

El diésel, por su parte, muestra más nervio. En arrancada es más rápido e igualmente a la hora de adelantar es más solvente. En este caso, lo probamos con la caja automática DSG, de siete relaciones, de excelente comportamiento. La manual combinada con el anterior también deja muy buena impresión, con movimientos de palanca muy precisos y suaves.

Skoda Scala

En cuanto a comportamiento, el Skoda Scala es un coche muy completo, capaz de adaptarse a distintos tipos de conducción y carreteras con eficacia. De guiado fácil, ofrece buena estabilidad e incluso en carreteras reviradas como las de la presentación exhibe muy buenas maneras.

Todo, siempre desde una orientación que no deja de lado un alto grado de confort. El coche está bien insonorizado y la suspensión es agradable. De hecho, lo hemos conducido con el Control del Chasis Deportivo; es un sistema opcional que permite elegir entre cuatro modos de conducción (Normal, Sport, Eco e Individual) y que además apareja una suspensión más firme, con chasis 15 milímetros más bajo.

Estos modos afectan al ajuste del motor, transmisión, suspensión y dirección.

Precios y gama del Skoda Scala

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La familia del Skoda Scala se configura en torno a cuatro acabados. El más básico es el Active, disponible desde 13.990 euros con el descuento promocional y sujeto a financiación. Sin ellos el coste de tarifa es de 20.830 euros, correspondiente al 1.0 TSI 115 CV y manual.

Por encima, los niveles Ambition, Style y Sport van añadiendo más equipamiento. Cada uno de estos acabados supone un sobrecoste de 1.400 euros sobre el anterior. Aparte, se benefician de un pack de lanzamiento gratis que suman elementos como la cámara trasera o los intermitentes dinámicos.

Además, se comercializa una edición limitada a 200 unidades bajo el nombre de First Edition. A la venta desde 19.600 euros (26.030 sin descuentos), adopta el motor gasolina 1.5 TSI de 150 CV y cambio DSG, acabado Sport y faros Full LED.

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