Primera prueba del Opel Insignia GSi

Primera prueba del Opel Insignia GSi

Las berlinas están de capa caída, pero Opel todavía confía en lo que, para ellos, es su buque insignia. El Insignia gana su primera versión deportiva y lo hace con dos motores, gasolina y diésel de hasta 260 CV, tracción total y un aspecto que no dejará a nadie indiferente. Ponemos a prueba el Opel Insignia GSi.

Primera prueba Opel Insignia GSi 2018: fotos

Prueba Opel Insignia GSi: legado histórico

No son pocos los modelos que han lucido orgullosos el emblema GSi, que hace alusión a las versiones deportivas de Opel. Con permiso de OPC, claro, que en los últimos años ha ganado protagonismo dejando casi en el olvido a los GSi.

En realidad, el último en emplearlo fue el Corsa de anterior generación, pero no todo acabó allí. Además de este Insignia, el propio Corsa ganará su versión GSi este mismo año. Pero, ¿qué es esto de GSi? ¿Han muerto definitivamente los radicales OPC?

Opel Insignia GSi: precios en España de la versión más potente de la berlina alemana

No, convivirán ambos, solo que responden a filosofías muy distintas. Mientras que los primeros, como este Insignia, marcan el escalón de acceso a la gama deportiva, logrando vehículos polivalentes, pintones y rápidos, OPC se centrará en versiones mucho más enfocadas a la conducción deportiva más pura.

Y con esto te acabo de dar una pista: habrá un Insignia OPC de nueva generación en los próximos años. Es más, puedes ir haciéndote una idea, este GSi ha superado en 12 segundos el tiempo en Nürburgring del último Insignia OPC. ¡Con 65 CV menos!

Prueba Opel Insignia GSi: nuevo maquillaje

Es imposible negar que el aspecto del Insignia GSi es atractivo. Introduce numerosas tomas de aire en los paragolpes, cromados e instala unas llantas de hasta 20 pulgadas. Faldones, un discreto alerón trasero y una paleta de colores atrevida rematan el conjunto. Nada mal para un modelo que mide 4,91 metros de largo (4,99 m el familiar).

Dentro, lo más llamativo es una pareja de baquets desarrollados por la marca (pesan 26 kg), más ligeros que los instalados en el Corsa OPC con sello Recaro (28 kg). Cuentan con masaje, calefacción y ventilación, son eléctricos y, además, incorporan airbag a tamaño completo.

Hay un programa de personalización Exclusive capaz de adaptar el coche al gusto del conductor

El resto es común a todos los Insignia excepto el volante, achatado en su parte inferior. La calidad es alta, con grandes superficies mullidas. Por cierto, hay un programa de personalización Exclusive capaz de afinar el coche al gusto exquisito del conductor.

Son dos las carrocerías disponibles: Grand Sport y Sports Tourer, la segunda de perfil familiar. Ambas ofrecen buen espacio interior, aunque el Sports Tourer goza de un maletero mayor: 560 litros frente a 490.

 

Prueba Opel Insignia GSi, dos motores

Para la gama Insignia GSi, Opel ha confiado en dos motores que, por otro lado, están también disponibles en la gama “convencional” bajo el sello Exclusive. El diésel es un 2.0 CDTi BiTurbo de 210 CV y el gasolina un 2.0 Turbo de 260 CV de potencia. Siempre van asociados a un sistema de tracción total y a un cambio automático de 8 relaciones.

El primero es un gran rodador, pensado más para las grandes distancias que para las prestaciones puras. Su funcionamiento lineal no lo hace especialmente atractivo en conducción deportiva, pero a cambio ofrece un enorme par máximo de 480 Nm que garantiza la respuesta en todo momento.

Algo similar ocurre con el gasolina, al que le falta algo de garra. Sus 260 CV mueven cómodamente los más de 1.600 kilos del coche, pero no llegan nunca a impresionar. Tampoco lo hace su sonido, insípido en conducción normal y algo más alegre con el modo Sport activado: el sonido es producido de forma artificial, está emulado, aunque nada mal resuelto.

El gasto del diésel ronda los 8,5 l/100 km, mientras que el gasolina juega con los 10 l/100 km

La suspensión es específica (10 mm más baja que en un Insignia convencional), con un punto más de dureza, pero que en ningún momento compromete la comodidad de sus ocupantes. Al contrario, el confort es una prioridad, algo en lo que tienen mucho que ver los asientos, cuyo aspecto engaña: bien podrían ir montados en el Insignia más familiar y rutero.

A alta velocidad se desenvuelve bien, con aplomo, y en carretera revirada actúa con sorprendente agilidad. De nuevo, no es un tacto del todo deportivo, no logra alterar tus sentidos, pero sí llama la atención la facilidad con la que encara las curvas. La dirección, sin ir más lejos, gana un peso y sensación superiores.

Hay varios modos de conducción, Normal, Tour y Sport, que modifican parámetros como la dirección, la suspensión o la respuesta del motor, pero echo de menos una mayor diferenciación entre ellos. Añade un modo “Competitivo” que relaja las ayudas para proporcionar un mayor deslizamiento en circuito.

Por último, la caja de cambios automática de convertidor de par y 8 relaciones (de funcionamiento suave y fluido, pero no tan rápido como cabría esperar) y el sistema de tracción total hacen todo más fácil de lo que realmente es. Resulta verdaderamente sencillo rodar rápido con él.

En la pista de prueba de Fontange, propiedad de Michelin, examinamos sus aptitudes en curvas a más de 150 km/h

Lo pudimos probar en la pista de prueba de Fontange, de Michelin, donde examinamos sus aptitudes en eslalon, curva a más de 150 km/h o circuito mojado. La tracción y la estabilidad son excelentes, mientras que los frenos, firmados por Brembo, son imperturbables. El diferencial trasero Twinster es capaz de mandar casi la totalidad del par a una sola rueda.

Prueba Opel Insignia GSi, bien equipado

El GSi no solo se configura como la alternativa más deportiva por el momento, también como una de las más equipadas. De serie ya incluye asientos de tipo baquet, llantas de 18 pulgadas, asientos de ajuste eléctrico, calefactables y ventilados…

El apartado seguridad es otro de los más cuidados. En la dotación de serie ya encontramos faros LED matriciales IntelliLux, sistema multimedia compatible con Apple CarPlay y Android Auto o avisador de presencia en el ángulo muerto.

Su precio de partida con carrocería sedán (Grand Sport) es de 45.500 € (asociado al motor de gasolina) y de 46.700 € en variante familiar. El diésel es algo más caro, 46.400 € y 47.600 € con carrocerías sedán y familiar, respectivamente.

Ficha técnica Opel Insignia GSi Sports Tourer 2.0 Turbo 260 CV 4×4 AT8 (unidad probada)

Motor térmicoGasolina, 4 cilindros en línea, turboalimentado
Cilindrada1.998 cc
Potencia260 CV a 5.300 rpm
Par400 Nm entre 2.500 y 4.000 rpm
Velocidad máxima245 km/h
Aceleración7,4 (0 a 100 km/h)
Consumo8,7 l/100 km (mixto)
Medidas (L/An/Al)4.998 / 1.871 / 1.490 mm
Neumáticos235 / 45 R18
Peso en vacío1.716 kg
Maletero560 l
Precio base46.700 euros

Ficha técnica Opel Insignia GSi Grand Sport 2.0 CDTi BiTurbo 210 CV 4×4 AT8 (unidad probada)

Motor térmicoDiésel, 4 cilindros en línea, turboalimentado
Cilindrada1.956 cc
Potencia210 CV a 4.000 rpm
Par480 Nm a 1.500 rpm
Velocidad máxima233 km/h
Aceleración7,9 (0 a 100 km/h)
Consumo7 l/100 km (mixto)
Medidas (L/An/Al)4.910 / 1.871 / 1.445 mm
Neumáticos235 / 45 R18
Peso en vacío1.772 kg
Maletero490 l
Precio base46.400 euros

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