Poderosa excelencia, a los mandos del BMW X5 M50d

BMW X5 X50d

Elegante y vigoroso, el representante más potente de la nueva familia BWM X5 configura un vehículo sublime. Con un motor diésel de cuatro turbos, renovada tecnología de conducción y un sistema multimedia mucho más avanzado alcanza el tope de gama probado.

Ni uno, ni dos, ni tres… sino hasta ¡cuatro turbos! Un principio sin duda exuberante para atacar la, de momento, versión más potente del nuevo BMW X5. El BMW M50d ya existía en su predecesor. Pero este todocamino alemán llega con todo el armamento pesado, que es mucho, y tecnología por doquier. No en vano, en origen fue el primer representante de la familia X de la marca, y no han escatimado en medios para sacar brillo a su portaestandarte… hasta que llegue el próximo BMW X7, es la nueva referencia de la saga.

Unos inicios sorprendentes

BMW X5 X50d

De aquella primera generación, que veía la luz en 1998, queda mucho en el diseño actual, ya en su cuarta entrega. Echando un vistazo a uno y otro parece claro que a la marca bávara no le gustan las revoluciones. Al BMW X5 se le reconoce fácilmente, con ese gran porte de dimensiones aumentadas, sus característicos faros dobles y la parrilla de riñón ahora no doble, sino en una sola pieza.

Los nuevos tiempos también imponen un paso al frente con los consabidos faros LED de nuevo cuño, cuya sofisticación contempla en su estadio más alto tecnología láser (incluida en la unidad probada), con haz selectivo para las luces largas. De noche, le aseguro, se hará notar. Verá la carretera de forma magistral.

A lo grande

BMW X5 X50d

Desde lejos, fruto de una línea de estilo común con la familia, cuesta diferenciarlo del también renovado BMW X3. Sin embargo, un análisis detallado, metro en mano, revela lo mucho que ha crecido y la distancia con su hermano menor.

Esta generación se agranda de forma importante, acercándose a la barrera psicológica de los cinco metros de largo (mide 4.922 mm, 36 más que antes) y a los tres de distancia entre ejes (2.975 mm, tras aumentar 42 mm). Es más, ya supera por poco los dos metros de ancho. Y, por primera vez, puede montar (como es el caso) colosales llantas de 22 pulgadas. Junto al paquete aerodinámico M, equipamiento de serie de esta versión, impone respeto. Y eso que todavía no hablamos de una previsible y futura versión M ‘de verdad, como en la oferta anterior.

Ostentación de espacio

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Quizá dentro no asuma los centímetros de más de cara a una habitabilidad mayor que antes. En todo caso, en este BMW M50d se viaja con holgura y no hay precisamente agobios: detrás acoge a tres adultos con corrección y confort, con espacio notable entre filas y la posibilidad de optar a siete plazas (por 2.512 euros). El maletero, desde una capacidad de 650 litros (como antes), puede ampliarse a 1.860. Cabe casi todo, y su doble apertura de portón (con accionamiento eléctrico de la boca superior de serie, opcional también la inferior) facilita la carga, dependiendo de su envergadura.

Sin plantear un cambio drástico en cuanto a estructuración interior, sí de concepción más digital, se percibe un aire de sofisticación más marcado y hechuras intachables. Materiales especialmente cuidados, como el de aluminio que recorre todo el salpicadero y la consola central, o el acabado de cristal de cambio, mando iDrive y botón de arranque (a pagar otros 800 euros), son llamativos.

Todo digital

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No obstante, la diferencia de esta generación es el nuevo puesto de mando. Integra un fantástico panel de 12,3 pulgadas por instrumentación, apoyado en un segundo display digital del mismo tamaño sobre la consola, orientado al piloto. Con control táctil, por voz, a través del mando multifunción iDrive Touch e incluso gestual (este último como extra), el sistema no es solo efectista, sino también práctico y de fluidez asombrosa, gracias al nuevo software operativo 7.0. Antes, debido a la profundidad del sistema, habrá que pasar unas horas para familiarizarse con todas sus funciones.

Una vez hechos al habitáculo, el BMW M50d derrocha en movimiento un poderío simplemente majestuoso. Y es que su motor turbodiésel de 3,0 litros y seis cilindros en línea desarrolla 400 CV, con cuatro turbocompresores. Si no le parecen muchos, aquí un dato más ‘obsceno’: 760 Nm de par máximo.

Caballería entregada

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La entrega de caballería es tan constante que da igual en qué marcha circule. Por cierto, la caja de cambios automática (convertidor de par y ocho relaciones) pasa a segundo plano positivamente, trabajando con diligencia, cuando debe.

Los cuatro turbos no están ahí de cara a la galería. Dos funcionan en alta presión. Otros dos en baja. Y así no hay retardos ni fisuras en la curva de potencia. Siempre hay energía esperando su momento, aunque lo que más sorprende es la forma en que manifiesta esta suave y dulce brutalidad.

BMW X5 X50d

Sonoridad muy contenida, movimientos de carrocería casi inexistentes en línea recta (ayudan las estabilizadoras activas y la suspensión M, específica de esta declinación), el BMW X5 no da la impresión de correr tanto como lo hace. Y ojo, que esprinta de 0 a 100 km/h en solo 5,2 segundos, sin penalizar consumos (nuestra media total quedó por debajo de 9 l/100 km).

Dinámica de bandera

BMW X5 X50d

Y es así porque, en el plano dinámico, el todoterreno muniqués muestra un excelente manejo. Más en carreteras rápidas que en las lentas y reviradas, aun cuando parece que hay menos kilos de los que la báscula evidencia. En todo caso, estos se notan a la hora de realizar un uso deportivo, por lo que la agilidad no figura entre sus puntos más destacables. Para mejorar en este sentido, cuenta con eje trasero direccional, ofrecido como extra u opcional.

Mientras, la amortiguación posibilita una marcha muy cómoda, gracias a su ajuste electrónico. De manera imperceptible, el pasaje ni se da cuenta de lo que ocurre bajo las ruedas. Tampoco de lo rápido que actúa el nuevo sistema de tracción total xDrive, más inmediato a la hora de repartir motricidad entre ambos ejes.

BMW X5 X50d

Ojo, que no todo son elogios. A diferencia de las otras versiones BMW X5, el BMW M50d no puede complementarse con el nuevo paquete xOffroad, que añade más posibilidades para alejarse con garantías del asfalto, de la mano de cuatro modos de conducción específicos.

Si cabe, un segundo lunar es que, tratándose de la versión más ambiciosa de la gama, obliga a pagar por algunos elementos de equipamiento que bien podrían haberse incluido de serie en una gravosa factura que, en ningún caso, se apea de 111.900 euros.

Fotos: Paloma Soria

Ficha Técnica BMW X5 M50d

BMW X5 X50d

TIPO DE MOTOR Diésel, 6 cilindros en línea, turboalimentado
CILINDRADA 2.993 cm3
POTENCIA 400 CV a 4.400 rpm
PAR MÁXIMO 760 Nm entre 2.000 y 3.000 rpm
V. MÁXIMA 250 km/h (autolimitada)
ACELERACIÓN 5,2 s (0 a 100 km/h)
CONSUMO 6,8 l/100 km (mixto)
MEDIDAS 4.922 / 2.004 / 1.745 mm
NEUMÁTICOS 275 / 40 R 21 (del); 315 / 35 R 21 (tras)
PESO EN VACÍO 2.275 kg
MALETERO 650 l.
PRECIO 111.900 €
GAMA DESDE 72.800 €
CUOTA RENTING 925 €/mes
LANZAMIENTO septiembre de 2018

Equipamiento: BMW X5 M50d

BMW X5 X50d

De serie: Frenada de emergencia automática Active Guard Plus con alerta de colisión; asistente de aviso de accidente; control de crucero con función de frenado; control de descenso; escape deportivo M; suspensión M adaptativa; frenos deportivos M; diferencial deportivo M; paquete aerodinámico M; llantas de 21 pulgadas; faros de LED; cámara trasera; tapicería de cuero; instrumentación digital de 12,3 pulgadas; sistema multimedia con navegador y pantalla táctil de 12,3 pulgadas; equipo de sonido con 10 altavoces; servicios Connected Drive;

Opciones: Pintura metalizada (1.230 €); llantas de 22 pulgadas (1.184 €); techo panorámico de cristal (3.384 €); climatizador de cuatro zonas (578 €); asientos ventilados (1.046 €) y calefactables (467-984 €); función de masaje (1.354 €); Head-up display (1.710 €); BMW Digital Key (357 €); visión nocturna (2.584 €); asistente de aparcamiento con cámara 360º (1.476 €); Driving Assistant Professional: control de crucero adaptativo con asistente de dirección, asistente de cambio de carril y prevención de colisión trasera, entre otros (3.199 €); faros LED adaptativos (849 €); faros láser adaptativos (2.461 €); suspensión neumática (1.538 €); chasis M adaptativo Professional: incluye estabilizadoras activas, eje trasero direccional y diferencial M (4.430 €); siete asientos (2.512 €).

BMW X5 X50d

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