Probamos el BMW 530e: futuro eléctrico

BMW eléctrico 530e

El futuro de BMW piensa en modo eléctrico. A la marca germana hay que reconocerle que su apuesta, la real, a la que puede optar cualquier usuario, cubre ya varios segmentos y prevé el lanzamiento de 25 coches electrificados más de aquí a 2025. Incluso dejando a un lado los modelos i3 e i8 (los portaestandartes de su movilidad totalmente eléctrica), destaca su amplia oferta PHEV: Serie 2 Active Tourer, Series 3, 5 y 7, y X5. En este caso centramos la atención en la berlina 530e.

Con el apellido iPerformance inherente a los híbridos enchufables, trata de poner énfasis no solo en sus bajas emisiones, sino también en un componente prestacional en el que colabora la asistencia eléctrica. Orientación esta, la del rendimiento que conviene poner de relieve ya desde el principio: una velocidad máxima de 235 km/h y, sobre todo, una excelente capacidad de aceleración de 0 a 100, de solo 6,2 segundos.

Electricidad a cambio de…

La transformación que sufre la renovada berlina bávara para hibridarse es, a simple vista, inocua. Algún emblema eDrive, la toma de carga tras el paso de rueda delantero izquierdo, o las varillas azules en la calandra delantera son de los pocos signos identificativos del modelo.

BMW 530e

Pero hay algún ‘peaje’. La incorporación de todo el sistema eléctrico y de la batería encargada del almacenamiento de la energía repercute en un peso más elevado a otras variantes de la gama, menor depósito de combustible (solo 45 litros) y una pérdida en el espacio de carga. Así, el maletero se reduce de 530 a 410 litros, cifra aún razonable aunque ahora el hueco cede centímetros en altura.

No así en el interior, porque el 530e es un Serie 5 con todas las consecuencias: un coche realmente cómodo para los ocupantes (mejor cuatro que cinco) y que propone una vida a bordo de mucho quilates. La experiencia cobra más sentido de añadir algunas novedades de esta generación del Serie 5, como la instrumentación digital o el más completo sistema multimedia, de excelente manejo, con pantalla ya táctil de 10,25 pulgadas y hasta control gestual. A saber, todo, opcional.

Matrimonio bien avenido

La hibridación del Serie 5 se sustenta en un sistema similar al de la berlina Serie 3. Ambos integran el mismo motor de gasolina turboalimentado (de 2,0 litros y cuatro cilindros) de 184 CV, si bien aquí la unidad eléctrica genera una potencia algo superior (95 CV) y la batería añade algo más de capacidad (9,2 kWh). En conjunto, los 252 CV combinados se gestionan con modos de conducción específicos que, sumados a los habituales en BMW (Sport, Comfort, Eco Pro y el nuevo Adaptive) pueden llegar a confundir al usuario menos avezado.

BMW 530e

Sin embargo, en la práctica todo es mucho más fácil. El vehículo se mueve inicialmente en el programa AUTO eDRIVE, y de hecho podemos seguir en él todo el tiempo, resolviendo el funcionamiento de ambos motores según estime oportuno. Así, tras maniobrar solo en eléctrico y de forma silenciosa, el coche puede perfectamente circular hasta una velocidad de 90 km/h sin gastar ni una gota de gasolina. Al acelerar con cierto ímpetu la mecánica de combustión entra en escena, y la verdad es que la respuesta es casi instantánea.

Variedad

Para una optimización de la energía disponible, conviene tener en cuenta los otros dos programas: MAX eDRIVE (solo eléctrico, con velocidad limite a 140 km/h, activando el otro motor ante un kick-down sobre acelerador) y BATTERY CONTROL (preserva batería para un posterior uso).

En todo caso, el 530e iPerformance resulta rápido y agradable (está muy bien insornorizado) a partes iguales, acompañado de un cambio con convertidor de par Stepronic, de ocho relaciones, que naturaliza la conducción. En atención a la misma, el peso esta versión se va a 1.770 kg (en vacío y sin conductor), lo que supone una carga adicional para la dinámica. Como referencia, un 530i (tetracilíndrico gasolina de 252 CV) pesa 1.540, o un 525d (diésel de cuatro cilindros y 231 CV) 1.610 kg. Lo bueno es que realmente no le perjudica tanto como prevén estos números, a menos que realice una conducción muy deportiva.

Energía vital

BMW 530e

Hablar solo de los ínfimos 1,9 l/100 km de consumo combinado que homologa el 530e  induce al error. A ello habría que sumar lo que gastamos de electricidad y, en todo caso, realizar una valoración en una ruta real, no de laboratorio. La media real depende en gran medida de la batería disponible.

En nuestras mediciones, con ella prácticamente agotada, sacamos una media de 7,6 l/100 km. Ante todo, no preocuparse si vamos con el indicador al mínimo, porque este Serie 5 funciona perfectamente como un híbrido no enchufable. Eso sí, perdería su sentido, su capacidad para hacer hasta 50 km de forma totalmente eléctrica (en el mejor supuesto) y sus ventajas para moverse en ciudad libre de emisiones. Eche cuentas, porque con la batería llena y en el mismo trayecto dejamos el gasto en 5,7 l/100 km. Merece la pena.

Por tanto, además de pasar por la gasolinera, habrá que tirar de enchufe y cargar la batería en 3:50 horas (toma doméstica), o bien agilizar el proceso en algunos puntos públicos (en muchos centros comerciales, de manera gratuita) en 2:50. Ventaja de un vehículo catalogado con la etiqueta ‘0 Emisiones’ con el que puede aparcar sin coste en zonas de estacionamiento regulado.

Ficha técnica del BMW 530e iPerformance

BMW 530e

Motor térmicoGasolina, 4 cilindros en línea, turboalimentado
Cilindrada1.998 cm3
Potencia184 CV entre 5.000 y 6.500 rpm
Par290 Nm entre 1.350 y 4.250 rpm
Velocidad máxima235 km/h
Aceleración6,2 s (0 a 100 km/h)
Motor Eléctrico

Tipo de motor

Alimentación

Potencia máxima

Par máximo

 

Eléctrico síncrono

Batería de iones de litio, 9,2 kW

95 CV

250 Nm

Sistema híbrido

Tipo de motor

Potencia máxima combinada

Par máximo combinado

 

250 Nm

252 CV

420 NM

Neumáticos255 / 55 R 17
Peso en vacío1.770 kg
Maletero410 l
Precio base62.200 €
LanzamientoAbril de 2017

Equipamiento del BMW 530e iPerformance

DE SERIE     

Monitorización de presión de neumáticos; sistema de frenado regenerativo; control de velocidad de crucero con limitador; control dinámico de la conducción Driving Experience Control con modo ECO PRO; sistema de parada y arranque automático del motor Auto Start/Stop; llantas de 17 pulgadas; faros, luces antiniebla y pilotos de LED; sensores de aparcamiento delanteros y traseros; asientos eléctricos; climatizador bizona; sistema de navegación Business 3D con pantalla de 8,8 pulgadas; controlador iDrive; servicios eDrive (incluye aplicación para búsqueda e indicación de estaciones de carga, autonomía, estado de carga, etc);servicios ConnetedDrive y Tele Services; llamada de emergencia inteligente; equipo de audio con lector de CD y 6 altavoces.

Opcional: Pintura Bluestone metalizado (1.139 €); línea Luxury: incluye llantas de 18 pulgadas, volante deportivo de cuero, tapicería de cuero Dakota, molduras interiores en madera, iluminación ambiente en seis colores, entre otros (4.228 €); audio Surround Harman/Kardon; cámara trasera de aparcamiento (512 €); Parking Assistant Plus con cámara 360º (1.253 €); Driving Assistant: incluye alerta por cambio de carril, control de ángulo muerto y tráfico trasero, frenada de emergencia automática y reconocimiento de señales de tráfico (1.241 €); control de crucero adaptativo (1.367 €); información del tráfico en tiempo real (182 €); Apple CarPlay (342 €); portón trasero eléctrico (638 €); asientos calefactados (433 €) y con masaje (1.253 €)

Además, sistema de navegación Professional con pantalla táctil de 10,25 pulgadas (854 €); control gestual (285 €); BMW Display Key (330 €); instrumentación digital (444 €); Head-up display (1.355 €); faros LED adaptativos (1.697 €); levas para cambio automático (171 €); suspensión adaptativa (1.355 €);

Déjanos tus Comentarios