Prueba del Audi A6 50 TDI quattro triptronic: no hace falta más

Audi A6 50 TDI

Fotos: Paloma Soria

Desde siempre, Audi ha mimado con celo su berlina medio alta A6, praxis que ya acometía en su predecesor, el legendario 100, y que cuadra en la actualidad con un producto recién aterrizado repleto de tecnología a la última. El equilibrio de un turismo así, como veremos ‘redondo’ y de unos cinco metros de longitud, no es fácil de igualar ni por arriba (el A8 ya es mucho coche por precio y tamaño para la mayoría) ni por abajo (el A4, crecido en el tiempo, sigue siendo justo para ocupantes traseros y hasta por maletero).

Mucho más dinámico, seguro y cómodo que cualquier SUV equiparable no tiene, claro, portón: la suya es la clásica fisonomía tricuerpo ahora, por cierto, acompañada de rasgos más ‘musculosos’ y afilados. Apunte: si demanda un plus de versatilidad la nueva declinación familiar A6 Avant saldrá a la venta dentro de nada.

Dicho esto, el A6 de nuevo cuño tiene, de arranque y en todos los planos, mucho terreno ganado frente a sus competidores habituales de BMW, Jaguar, Lexus, Mercedes-Benz y Volvo. Para dejarlo claro desde ya, ha sido desarrollado de cero y de forma paralela al tándem A8/A7 Sportback, con los que comparte el grueso de soluciones y tecnología (sobre todo con el último).

Habrá quien estime que, visualmente, no protagoniza una revolución sobre el A6 precedente (de dimensiones muy parecidas), y en parte tendrá razón. Pero es que marcas como la de los aros apuestan por no desfasar sus modelos salientes (desde luego, no a las primeras de cambio) para evitar que deprecien de golpe.

Diseño consagrado

Audi A6 50 TDI

En su lugar ofrecen, como es el caso, una estampa continuista en el mejor sentido del término, conocida y hasta consolidada, que progresa en el tiempo de forma armoniosa, nunca estridente. De todas formas, las diferencias están ahí, con un frontal vertical presidido por una parrilla cromada más definida, faros (LED de serie y con tecnología láser para largas, pagando aparte) y pilotos bien rasgados (de nuevo LED, con una firma lumínica peculiar al apagarse), llantas de aleación de hasta 21 pulgadas (cuestan algo más de 4.000 €)…

Dentro sí es un automóvil apreciablemente distinto y, por cierto, muy moderno. Ahí está si no el cuadro digital multi ista Audi virtual cockpit para corroborarlo (es otro posible extra), llamativo y efectivo conduciendo. Junto a él, una pantalla (de serie de 8,8 pulgadas y de 10,1 opcional) en el salpicadero que muestra la navegación (también lo hace la instrumentación principal) y el infotainment, junto a los ajustes del vehículo. Por debajo, un tercer display capacitivo (vibra al pulsar sus teclas virtuales) enlaza con la consola y autoriza modular, sobre todo, navegación y climatización (hasta de cuatro zonas). Sus comandos son de buen tamaño, pero el conjunto queda algo bajo una vez conduciendo.

Completo y personalizable

Sin embargo la terminación, incluida la insonorización del exterior, es casi excelsa. Y digo ‘casi’ porque para cerrar bien las puertas, dotadas de cerraduras eléctricas en las manecillas (se agradecen, mucho), hay que tirar o empujar más de lo deseable. Sobre habitabilidad, ligeramente aventajada frente a sus rivales directos, es ideal para cuatro adultos sin que tallas o envergaduras (el hueco trasero para las piernas es notable) entrañen limitaciones. Mientras, el maletero, de 530 litros, asume equipajes considerables (por 490 € el respaldo trasero abate en secciones 40/20/40).

El nivel de personalización es elevado, pero obliga a desembolsos acordes. Aquí hay distintos complementos de carrocería, tapizados de piel (de origen textil) para casi todos los gustos (cueros, Alcantara…) y rincones (butacas, puertas y salpicadero), sistemas de seguridad para dar y tomar (con asistentes que autorizan un cierto grado de autonomía en la conducción y automatizan el estacionamiento), cámara perimétrica, visión nocturna…

En la factura de arranque figuran los sensores de parking, lluvia y crepuscular, climatizador doble, navegador y llantas de aleación de 17 pulgadas entre lo más señalado. Es decir, bien, pero no para ‘tirar cohetes’.

Empuje lineal

Audi A6 50 TDI

A falta de una gama mecánica que en un dos meses alumbrará sendos diésel más asequibles, un 40 TDI de cuartro cilindros y 204 CV y un 45 TDI V6 que ofrecerá 231 CV, analizamos las posibilidades que depara el motor de este tipo tope de gama (junto al de gasolina 55 TFSI de 340 CV) 50 TDI, que rinde 286 CV.

Ya lo contemplams en los A7 Sportback y A8. Muy poco rumoroso, suma un motorcito alimentado por un sistema eléctrico de apoyo, de 48 voltios, con batería de ión litio, que oficia de alternador y motor de arranque y que incluso anima al conjunto ya lanzado cuando circula por inercia y apaga puntualmente el motor térmico (modo a vela). Baja algunas décimas el consumo (curioso, hasta en atascos), y al tratarse de una micro hibridación (mil-hybrido MHEV, la llama Audi) se hace con la etiqueta ECO de Tráfico, imprescindible para circular y estacionar en episodios de alta contaminación de grandes urbes.

Conectado a un cambio tiptronic mediante convertidor, levas de volante y ocho marchas (de funcionamiento exquisito), arroja  prestaciones considerables (limita punta a 250 km/h, pero sobre todo pasa de 0 a 100 km/h en solo 5,5 segundos) envueltas en una sedosa linealidad que hace pensar que corriese menos de lo que logra.

Y es que en la práctica consiente cruceros muy solventes con toda facilidad y, más aún, remonta repechos y acomete adelantamientos rápidos (lo que conocemos como reprís) con grandeza. Hace años un quehacer así, incluso diésel, hubiese derivado en gastos abultados. No así ahora, con medias reales de entre poco menos de 7 y 9 l/100 km, sorprendentes en un automóvil que fija una báscula de 1.900 kilos. Eso sí, hay unos 60 litros de tanque, pocos…

Dirección y tracción total

Audi A6 50 TDI

Esta versión conecta indefectiblemente tracción total quattro, garante de mucho agarre y buena aliada del abultado par dispuesto (620 Nm). También puede incorporar la cada vez más de moda dirección dinámica eléctrica trasera (2.320 €), que ayuda a cambiar de carril con más progresividad y virtualmente aminora el radio de giro maniobrando, muy de agradecer dadas las dimensiones del A6.

Se lleva con un dedo, con esa facilidad que el Grupo Volkswagen imprime a los modelos de sus marcas y que transmite mucha confianza desde el primer instante. Los frenos son resistentes, pero sobre todo dosificables, la dirección es precisa y comunicativa… El cuadro de suspensiones, firme y absorbente, contempla tres niveles adicionales al de serie: uno más firme o deportivo, un tercero mediante amortiguadores variables y una cuarta alternativa basada en sus- pensión neumática y amortiguadores variables, filigrana tan eficaz como recomendable. A su vez, el mando Audi drive select modula, conduciendo, la respuesta mecánica entre más vivaz o más eficiente.

En fin, sin apenas fisuras en un modelo que, sí, resulta ‘redondo’ por donde se mire. Y eso que desde hace mucho hemos fijado, precisamente la vista, en los SUV. Una pena, porque dejan de lado productos globalmente más sensatos, como el bien compensado A6.

Ficha técnica del Audi A6 50 TDI quattro triptronic

TIPO DE MOTORDiésel, 6 cilindros en V, turboalimentado
CILINDRADA2.967 cm3
POTENCIA286 CV  de 3.500 a 4.000 rpm
PAR MÁXIMO620 Nm de 2.250 a 3.000 rpm
V. MÁXIMA250 km/h
ACELERACIÓN5,5 s (0 a 100 km/h)
CONSUMO5,6 l/ 100 km (mixto)
MEDIDAS4.939/1.886/ 1.457 mm
NEUMÁTICOS225/ 60 R17
PESO EN VACÍO1.900 kg
MALETERO530 l
PRECIO64.630 €
GAMA DESDE

CUOTA RENTING

53.630 €

1.191 €/mes

LANZAMIENTOMayo 2018

Equipamiento del Audi A6 50 TDI quattro triptonic

De serie: pintura estándar o metalizada; llantas de 21”; interior en cuero; asientos confort eléctricos con 14 posiciones; cambio Tiptronic S de ocho velocidades con levas de volante; anclajes Isofi x traseros; faros LED;  asistente advertencia frenado; asistente arranque en pendiente; control de estabilidad PSM con control remolque y freno multicolisión.

Opcional: entrega en fábrica Leipzing (1.473 €); pintura colores especiales (2.715 €); llantas Exclusive Design platino (3.038 €); tapicería bitono (679 €); tapicería cuero Club Leather (1.520 €); Paquete Sport Design (5.294 €); faros LED Matrix (1.208 €); techo panorámico (2.294 €); cristales sobretintados (570 €); cristales térmicos y aislantes (1.968 €); cierre confort puertas (801 €); bola de remolque desplegable eléctrica (1.384 €); paquete Offroad (2.036 €); control dinámico chasis PDCC (3.733 €); eje trasero direccional (2.335 €); salidas de escape deportivas (936 €); frenos Porsche Ceramic Composite Brake (6.801 €); paquete Sport Chrono (1.249 €); sistema de sonido Burmester High-End Sorround (5.233 €) y sistema entretenimiento trasero (2.606 €).

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