El efecto submarino o las graves consecuencias de no ponerse bien el cinturón

ponerse bien el cinturón

El efecto submarino se produce cuando el cuerpo se desplaza en una colisión debido a una mala colocación del cinturón.

La obligación de ponerse el cinturón implica también una correcta colocación. Éste debe estar en perfectas condiciones y abrocharse bien ceñido al cuerpo para ser efectivo al cien por cien. Las holguras de la banda diagonal u horizontal eliminan la tensión y firmeza suficientes para retener el cuerpo en caso de colisión, dando lugar al llamado ‘efecto submarino’.

Este efecto puede ocasionar graves lesiones en articulaciones, vértebras o hemorragias internas. Se produce cuando el cuerpo no está bien sujeto por el cinturón de seguridad, pudiéndose deslizar sobre la banda abdominal de éste y escapar del asiento para impactar contra el volante, el salpicadero u otros asientos (en caso de viajar en las plazas traseras).

Sin abrigo

ponerse bien el cinturón

Los pasajeros también deberán abrocharse el cinturón sin abrigo, incluidos los niños.

Para librar el efecto submarino hay que evitar, en primer lugar, ponerse el cinturón vestido con ropa de abrigo. Además de restar movilidad durante la conducción, el grosor de este tipo de prendas separa la banda del cuerpo lo suficiente para que éste resbale. En caso de choque, el cuerpo se movería bruscamente impactando contra la banda, pudiendo originar heridas internas.

Tampoco se deben colocar cojines, almohadones o similares en el asiento con el fin de ir más cómodos. La posición del cuerpo también se modifica en este caso, eliminando parte de la tensión necesaria de las bandas para retener al conductor o a los pasajeros. Los asientos ya son lo suficientemente ergonómicos y resulta innecesario y peligroso recurrir a estos objetos.

Bien ceñido 

cinturón de seguridad embarazadas

En las embarazadas, la banda abdominal se colocará bajo la barriga, por la zona más dura de la pelvis.

Una de las claves que determinan la correcta colocación del cinturón es que las bandas discurran sobre las partes duras del cuerpo. La diagonal debe pasar por el centro de la clavícula, entre el hombro y el cuello, mientras que la horizontal lo hará por debajo del abdomen, en contacto con la parte más alta (y dura) de la pelvis, la cresta ilíaca.

Esta colocación impide que los tejidos más blandos del cuerpo se puedan lesionar con la presión de las bandas. Además, la hebilla tiene que estar en perfecto estado, así como el punto de anclaje. Hay que asegurarse, por otro lado, que las bandas no presenten dobleces, ya que sujetará peor el peso del cuerpo o producir cortes y quemaduras en el cuello, en caso de accidente.

Cámbialo tras un accidente

cinturón de seguridad

Después de un accidente, el trenzado de las bandas se deteriora, perdiendo eficacia.

Asimismo, llevar la diagonal bajo el brazo supone una imprudencia, ya que no detendrá el desplazamiento de la parte superior del cuerpo. Tras un accidente, la DGT recomienda cambiar los cinturones, debido a que el trenzado de las bandas habrá perdido su eficacia e incluso puede haber roturas en los puntos de anclaje.

Ponerse bien el cinturón de seguridad reduce más de un 60% la probabilidad de muerte en un accidente de tráfico y es especialmente eficaz en los vuelcos, donde el riesgo de fallecer se reduce en un 77%.

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