¿Por qué no llevar a los niños en coche al colegio?

¿Por qué no llevar a los niños en coche al colegio?

Varios psicólogos germanos nos explican por qué no llevar a los niños en coche al colegio, un hábito que educa a los pequeños en la pasividad, la comodidad o la falta de independencia para valerse por sí solos.

Viajar en coche con niños

Los resultados de varios estudios realizados en el país bávaro son muy claros: tenemos que buscar otras alternativas para no llevar a los niños en coche al colegio, ya que esta rutina conlleva consecuencias negativas en la educación de nuestros vástagos. Se ha descubierto que entre los chicos de primaria y secundaria que acuden a diario a sus clases en el vehículo familiar se desarrolla un comportamiento más pasivo… y poseen menos confianza en sí mismos.

Este tipo de conducta se ha denominado como “la generación del asiento de atrás”, en la que se encuadran niños poco activos y con sueño, que salen de los automóviles arrastrando la mochila, cabizbajos y sin esa energía propia de las edades en las que se encuentran. Lo ideal sería que cuando nuestro hijo parta desde su hogar para ir a la escuela lo haga caminando o en transporte público, ya que así tendrá que espabilarse y coger las riendas de su día, una actitud que ya le acompañará el resto de la jornada.

Si haces esto al viajar con niños, los estás poniendo en peligro… y no lo sabes

Dentro de la muestra del estudio se incluye también a los niños que deben atravesar zonas más conflictivas o de mayor distancia al centro de estudios puesto que, según los psicólogos de la Universidad de Karlstad, muchos progenitores buscan diversas excusas a la hora de justificar la acción de llevarles en coche, de tal forma que terminan proyectando sus inseguridades en los niños y, al final,  terminan acomodándoles en el asiento de atrás… hasta los 16 años.

Éstos, por su parte, prefieren aprovechar la circunstancia para adquirir la mentalidad de dormir unos minutos más u otro tipo de rutinas que no enfocan su crecimiento hacia una personalidad más resolutiva y autónoma.

Si llevamos a nuestros hijos al colegio podemos estar propiciando la formación de una personalidad menos resolutiva y autónoma

Si nuestras circunstancias nos obligan a acercar a nuestros hijos en automóvil al colegio, el informe aconseja llevar a cabo las siguientes directrices: subir el volumen de la música e interactuar con los pequeños, ya sea jugando, cantando o bromeando, siempre con una actitud positiva.

Por otro lado, si debemos echar alguna regañina a los críos debido a su comportamiento, es mejor esperar hasta la noche, cuando el día ya haya pasado: así los niños llevarán una impresión positiva durante la jornada y no mermará su confianza para afrontar sus quehaceres.

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