5 mentiras de los mecánicos que debes aprender a detectar

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Llevar el coche al taller es una tarea que no a todo el mundo le gusta acometer. Normalmente, supone un trastorno de la rutina y, en muchos casos, te obliga a dejar el coche allí por unos días, lo que implica quedarte sin vehículo si no te conceden un vehículo de sustitución. Y, a partir de aquí, empezamos a contar los gastos derivados de la reparación o la revisión, que pocas veces son económicos.

Pero, lo que sin duda resulta aun más molesto es que el servicio que ofrezcan los mecánicos no sea el adecuado. Bien porque no hayan solucionado del todo el problema y únicamente hayan hecho una reparación a modo de parche, o bien porque directamente hayan realizado más arreglos de los necesarios “aprovechando la ocasión” y te aumenten la factura, por ejemplo.

¡Ojo! Esto no quiere decir que sea algo que ocurre con frecuencia, pero gracias a los consejos publicados por Autocasión, te indicaremos cuáles son las frases típicas de los mecánicos con las que podrían timarte cuando llevas el coche al taller.

1 “Eso les pasa a todos los (añade tú la marca y el modelo)”

Detienen a un mecánico por vender los coches que llegaban a su taller

Como decimos, todos los casos que vamos a exponer a continuación no tienen por qué cumplirse siempre. Solo son nociones que pueden serte útiles. En ocasiones, frases como estas pueden ser verdad, pero lo cierto es que muchas otras suelen ser una manera de escurrir el bulto. La diferencia está en cuándo utilizan la coletilla. Si es al principio, cuando llevas tu coche a reparar, es posible que el modelo tenga un fallo muy común, o de serie, que suelan presentar otros automóviles de la misma marca y modelo.

No obstante, cuando te hacen este comentario tras una reparación, todo apunta a que no es una realidad. Por ejemplo, cuando notas que algún elemento no funciona como lo hacía antes, que el tacto es diferente o que notes pequeños defectos que antes no notabas. En este caso, es muy probable que algo haya fallado en el proceso.

2 “Si no te convence, lo vuelves a traer y lo arreglamos”

En este punto es importante recordar que, por ley, la garantía de las reparaciones en los talleres es de máximo tres meses o 2.000 km recorridos. En muchos casos, salimos del taller sin estar demasiado convencidos con el arreglo y, al probarlo, sigue sin convencernos. Es en este momento cuando tenemos que acudir al taller tan pronto como sea posible. De lo contrario puede que se nos pase la fecha y tengamos que pagar una nueva reparación. Aunque lo más recomendable es que la realicemos en otro taller, claro está. Si te falla una vez, no hace repetir para convencernos de que no es nuestro centro de confianza.

3 “Pues ya que…”

¿Puede un taller negarse a reparar tu coche?

Precisamente a esto nos referíamos al principio de estas líneas. Se trata de los casos en los que tienes que reparar algo concreto, pero cuando acudes al taller aprovechan para añadir cambios de pieza o elementos a la reparación, asegurando que es necesario. Y lo cierto es que a veces puede serlo, pero otras no. Por eso, lo más aconsejable es ir a un taller de confianza.

Si, por casualidad, no conoces ninguno,  te proponemos que eches un vistazo a la siguiente lista de los 50 mejores talleres de nuestro país. Por lo menos, en estos casos cuentan con las mejores referencias.

4 “Es el caudalímetro”

Con caudalímetro se refieren al filtro antipartículas y la realidad es que en estos casos cuesta determinar cuál es el problema real. Como informan en el medio anteriormente citado, los mecánicos utilizan su máquina de diagnosis y obtienen un código de avería P0101, que precisamente hace referencia a este elemento.

Sin embargo, hay ocasiones en las que el problema persiste aunque este filtro se haya cambiado, por lo que se corre el riesgo de que la factura aumente, ya que tendrán que seguir investigando y seguramente prueben a cambiar otras piezas. Dos factores que se traducen directamente en más mano de obra y más dinero.

5 “Eso ya estaba así”

Etiqueta DGT talleres

Este comentario puede ser muy común cuando llevamos un coche nuevo al taller. Hoy en día, los nuevos modelos cuentan con tecnología realmente avanzada, ya sea en sistemas de ayuda a la conducción o simplemente para hacer más confortable la experiencia de conducir. Por ello, antes de llevar el coche al taller debemos cerciorarnos de que cuando lo recojamos, no se haya dañado ninguna funcionalidad.

En algunos casos, por ejemplo, el control de estabilidad se comunica con la velocidad de crucero o, incluso, con el navegador. Por tanto, es posible que al reparar uno de ellos, se puedan dañar los demás accidentalmente. Algo que tendríamos que reclamar en el taller para dar cuenta de que el error no es de serie, sino que se produjo a causa de la reparación y los mecánicos serían los responsables de ello.

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