James Bond, el espía que crea historia con sus coches

James Bond, el espía que hace historia con sus coches

Texto: Pablo Gimeno Valledor.

Bond, James Bond. Esta frase de sólo tres palabras –que en realidad son dos– ha sido oída y hasta repetida por cientos de millones de personas en todo el mundo durante cinco décadas. Cabe imaginar que Ian Fleming no pensó nunca en que su personaje de una serie de novelas de espionaje iba a tener tanta popularidad. Es curioso como un espía, que por definición debe ser alguien en quien no se repara, haya pasado a ser uno de los personajes más famosos del mundo; aunque, evidentemente, estamos en el mundo de la ficción.

Bond es en gran medida un personaje propio de un cómic. Pero la calidad de la realización de las películas y el hecho de que desde los siete hasta los cien años todos nos identifiquemos con este hombre que hace que los buenos ganen a los malos, lo han convertido en personaje mundial. Todos los hombres sueñan con ser ese estereotipo del hombre duro pero bueno; y que todo lo puede resolver,

Un argumento que se repite

James Bond, el espía que hace historia con sus coches

Las películas de James Bond tienen siempre un mismo esquema. Este consiste en que los servicios secretos británicos detectan la existencia de un malo muy malo y poderoso que quiere controlar el mundo. Bond lo investiga. El malo y él tienen varios encuentros en que se conocen; entonces Bond se percata de los aviesos propósitos de su rival que, al ser descubierto, intenta acabar con él. Y suele estar a punto de conseguirlo. Pero como en lugar de descerrajarle un tiro sin más opta por darle una muerte sofisticada, Bond logra escabullirse; eso sí, siempre en el último momento.

La película suele acabar con la destrucción de las refinadas y grandes instalaciones que el malo había construido con el fin de lograr sus pérfidos fines. Destrucción que se lleva casi siempre por delante al enemigo de la humanidad y a sus colaboradores; logrando Bond salvarse, rescatando a su vez a la chica que, como no podía ser menos, está de muy buen ver. Y esta se rinde inevitablemente a los encantos de 007.

Los coches, un elemento más de James Bond

Y como todo héroe moderno de comic que se precie, Bond dispone para sus misiones de numerosos gadgets; así, disfruta de los más dispares artilugios. Y entre ellos están sus sofisticados automóviles. Ellos son parte importante del ideario generado alrededor de su figura. En la primera de las películas, la de 007 contra el Dr No, Bond condujo un Sunbeam Alpine “normal”. Pero luego comenzó a usar coches con extras (es una forma de definirlos).

El primero de sus Aston Martin especiales apareció en Goldfinger y fue todo un éxito. Pero hubo muchos más. Y por ello, para que puedas disfrutar de estas bellezas, te los mostramos uno a uno en nuestra galería. ¡No te la pierdas!

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