Navarra gastó un millón de euros en una colección de coches clásicos para un museo que no construyó

Coches Clásicos Navarra

El Gobierno navarro adquirió casi un millón de euros en una colección de coches clásicos para un museo que se quedó en el proyecto.

Nuevo caso de mala gestión de dinero público por parte de un gobierno o unos políticos. Una comisión parlamentaria que está investigando las acciones de Sodena, la sociedad de desarrollo del Gobierno de Navarra, ha puesto de manifiesto que el Ejecutivo autónomo adquirió en 2002 una colección de coches clásicos por casi un millón de euros (991.670 euros) para la creación del Museo del Automóvil de Navarra. Este nunca se llegó a construir.

Según los representantes del ente público que están pasando por esta comisión apuntan a que el Gobierno, que entonces estaba liderado por Miguel Sanz (Unión del Pueblo Navarro), entendió como una gran oportunidad la opción de hacerse con la colección de vehículos históricos que vendía la familia Burgos, según señala la web noticiasdenavarra.com.

Esta colección estaba formada por 32 coches y 8 motocicletas. Fue vendida una década después a un coleccionista inglés por unos 850.000 euros, unos 150.000 euros menos de lo que había costado. Durante este tiempo los coches permanecieron en la finca del vendedor, en un primero momento; y en el circuito de Los Arcos, después.

Errores encadenados

En la comisión de investigación se ha puesto en relieve que la compra se realizó “de un día para otro”. Entendieron que era “una cuestión de oportunidad”. Para ello se utilizó el informe de una revista especializada en coches clásicos de la época que avalaba la adquisición. De esta manera se entendía que era una operación que no entrañaba pérdida de valor con el paso del tiempo.

Solo cuando tuvieron los coches en su poder buscaron el proyecto más adecuado para dar salida a la inversión. Así, ha habido quien ha señalado que “el orden lógico era el contrario” en clara alusión a que primero debían haber realizado un informe detallado sobre la posibilidad de crear el Museo del Automóvil de Navarra para, posteriormente, iniciar los trámites de construcción y compra en el caso de que este fuera positivo.

Al contrario de la lógica

Con los coches ya en su poder, el informe realizado señalaba que la construcción del museo conllevaba una inversión de 18 millones de euros, una cifra que aunque pueda parecer alta, era la mínima para lograr que este proyecto fuera rentable.

Finalmente la idea de la construcción del museo se desechó aunque aún tardaron más de una década en vender los coches. Y, cuando lo hicieron, fue por un precio inferior al de su compra y eso que su adquisición estaba avalada y apuntaba a que no perderían valor.

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