Ferrari F40: “El mejor automóvil del mundo”

Ferrari F40: “El mejor automóvil del mundo”

El nacimiento y la vida del Ferrari F40 estuvieron rodeados de varias polémicas que han quedado en nada

Ferrari F40: fotos

El 21 de julio de 1987 se presentaba ante los medios de comunicación el Ferrari F40, modelo que serviría para celebrar los 40 años de la marca de Maranello y que, a la postre, se convertiría en el último modelo presentado por Enzo Ferrari. Y pese a todas las críticas que despertó en su momento, primero por su mecánica turbo y después por su dilatada producción, que no impidió que fuera presa de los especuladores, el Ferrari F40 ha terminado por convertirse en uno de los modelos más valorados entre todos los que han portado el Cavallino Rampante en su frontal. Casi nada.

De hecho, si lo comparamos con un coetáneo suyo como el Testarossa, la imagen del F40 ha sobrellevado el paso del tiempo mucho mejor, y sigue despertando suspiros y sonrisas de admiración muy por encima de su hermano menor, igualmente deseado en su momento.

Ferrari F40: mitoFerrari F40 zaga

No siempre sucede, pero todas las características que hicieron de él un automóvil tan extraordinario han contribuido a situarlo, no ya en el universo de los clásicos, sino en el de los mitos. Desde el impecable diseño creado por Pininfarina, hasta su planteamiento casi de monoplaza carrozado, pasando por sus nulas concesiones a nada que no sean las prestaciones, incluso un alerón que hubiese causado sonrojo en cualquier otro automóvil…

En los últimos tiempos también se ha puesto en valor su deportividad pura, sin ayudas electrónicas, controles de tracción, sofisticadas pantallas o volantes plagados de botones. No, “el mejor automóvil del mundo” –como il Vecchio lo describió– se controla mucho más fácil, a la antigua usanza: tienes tres pedales (embrague a la izquierda, freno y acelerador a la derecha), un volante que sorprendentemente sólo sirve para hacer girar las ruedas delanteras, nada más, y, si me apuran, una palanca de cambios anacrónica que se mueve por una rejilla en ‘H’ que no había cambiado en décadas.

Ferrari F40: algunos datosFerrari F40 motor

Claro, que hay que tener en cuenta que con ese pedal de la derecha controlamos nada menos que 478 CV (a 7.000 rpm), pero de los de verdad, nada de entrega progresiva ni demás zarandajas. Si lo pisas con decisión estarás en problemas, que nadie diga que no lo avisamos. La mecánica que se ubica a nuestra espalda es un V8 a 90º de 2.936 cm3 sobrealimentado con dos turbos IHI que, más allá de superar a su íntimo rival el Porsche 959 en 28h CV, ofrece una cifra de par de 577 Nm a 4.000 vueltas. Como ejemplo, el Enzo sólo ofrecía 80 Nm más 15 años después. ¿Mérito de los turbos? Evidentemente, aunque volviendo al Porsche, éste se quedaba en 500 Nm, estando también sobrealimentado por partida doble. Toda esta ‘apasionante’ disertación sobre cifras de par es para que ponernos en situación sobre la máquina de la que estamos hablando.

No podemos dejar de lado su chasis, un bastidor tubular aderezado con carbono y kevlar, lo que ayudaba a reducir su peso en un 20% y era tres veces más rígido que cualquiera que hubiese puesto Ferrari en la calle. Si a esto le sumamos que la carrocería sólo pesa 46 kilos, el resultado en la báscula es de 1.100 kilogramos, lo que arroja una relación peso potencia de 2,3 kg/CV. La del Porsche 959 era de 3,21… No piensen ustedes en ningún tipo de fobia hacía la extraordinaria máquina de Stuttgart, todo lo contrario, simplemente se trata del automóvil que había “derrotado” al 288 GTO y por lo tanto al que había que destronar.

Esto es el Ferrari F40. Si hubiese que definirlo en dos palabras, y lejos de hacer una broma fácil, sería así: tú y 478 CV.

De traducir al asfalto estas cifras se encargaban los dos rodillos traseros en medidas 335/35 ZR 17, los delanteros “sólo” medían 245/40 ZR 17. Unos discos de freno de aluminio de 330 mm de diámetro eran toda la ayuda disponible a la hora de detener a la bestia. Ni ABS, ni EPS, EBD, CTS, nada.

Ferrari F40 intimidanteFerrari F40 frontal

Desde luego, a luz de los focos, las formas que Pininfarina imprimió al F40 lucen especialmente. Nunca nada tan sencillo resulto más bello. Desde el afinado morro al sugestivo lateral con las entradas de aire tipo NACA, hasta desembocar en ese exuberante alerón que ya es parte de la historia del automóvil. Y es que el exterior tiene un efecto hipnótico, pasarías horas y horas dando vueltas a su alrededor…

Hasta que Fernando nos propone hacer las fotos del motor; abrimos el enorme capó trasero y, curiosamente, sólo ves las ruedas, nada más. ¿Qué clase de mente perversa ha ideado un ingenio que necesite semejantes medidas para pasar su furia al asfalto?

Ferrari F40 interior

Ya en el interior, las cosas se ponen aún más “feas”: tres pedales, un volante y una palanca de cambio corriente para hacer todo el trabajo, como ya hemos adelantado. Por cierto, no estoy seguro de que se pueda ir más pegado al suelo, amén de que la visibilidad tampoco es su punto fuerte. Dado que uno no es Pau Gasol, me toca acercar ligeramente unos pedales que, por cierto, están desplazados hacia la derecha, ya que el asiento no se mueve de su sitio. Sin concesiones al lujo de ningún tipo, su habitáculo es más el de un vehículo de competición que otra cosa.

El dealer y piloto Mike Sheehan lo resumió de manera certera: “Un gran coche hace parecer bueno a un mal piloto. El F40 hace parecer muy atareado a uno bueno y a uno malo lo hace parecer estúpido”.

Para sacar todo lo que lleva dentro de sí el F40 hacen falta muchas manos, y mucho valor, siendo políticamente correctos. Las crónicas de época, algunas escritas por pilotos de Fórmula 1 como Iván Capelli, hablan de un automóvil absolutamente excepcional, sin parangón entre los de su estirpe, pero eso sí, para poder extraer algo parecido a todo su potencial convenía disponer de un circuito y ser piloto profesional. Con eso está todo dicho. Aunque luego nos encontremos quien usa su Ferrari F40 en la nieve

Ferrari F40: hoy díaFerrari F40

La imagen atemporal de que goza el F40 responde a tres causas bien claras: la primera un diseño tan sencillo como atractivo; la segunda, un concepto de deportividad llevada al límite que no ha vuelto a verse y, la tercera, el hecho de que nunca desapareció de los focos. Mientras la fama de otros coches duró lo mismo que la serie de televisión o las carpetas en las que aparecían, el Ferrari F40 ha continuado protagonizando vídeos, artículos, pruebas, ha seguido siendo punto de referencia para muchos deportivos a la hora de establecer una comparación… De hecho, con 1.311 unidades ensambladas hasta 1992, lo cierto es que no es raro encontrárselo en exhibiciones, salones o a la venta.

Conviene detenerse en este punto, puesto que la avidez de los especuladores –y los compradores, pues se llegó a pagar más de dos veces lo que valía de nuevo por una unidad de segunda mano–, desembocó en nada con semejante cifra de unidades puestas en circulación. De hecho, pese a que sus precios han repuntado muy levemente, hasta hace poco ha seguido costando prácticamente lo mismo que cuando llegó al mercado. Ya no.

Ferrari F40: legadoFerrari F40

Para la historia quedará no obstante un título que nadie podrá arrebatarle nunca, el de ser el primer vehículo de producción en traspasar la barrera de las 200 millas por hora, con una velocidad punta oficial de 324 km/h (201 millas/h), guarismo con el que aún hoy día sueñan muchos deportivos. Incluso no fue raro que en algunas pruebas en su época superara dicha cifra. Además, su enorme éxito acabó por desatar lo que hemos dado en llamar “la era de los superdeportivos”, con un buen número de marcas lanzando todo tipo de deportivos a su rebufo.

Mientras tanto, atraviesa el umbral que le otorga el título de clásico con la tranquilidad de quien sabe que él recibió dicho honor al nacer. El Ferrari F40 juega en otra categoría, la de los mitos de la historia del automóvil, esa en la que encontraremos coches como los Bugatti Royale, Mercedes-Benz 540 K y 300 SL, Jaguar E-Type, Ford GT40, Lamborghini Miura o su abuelo el 250 GTO. Ésa en la que sólo se puede entrar por tu capacidad para hacer volar la imaginación.

Fotos FERNANDO VILLAR

Ficha técnica Ferrari F40

Tipo de motorGasolina, 8 cilindros en V a 90º, turboalimentado (2 turbos IHI)
Cilindrada2.936 cm3
Potencia478 CV a 7.000 rpm
Par máximo577 Nm a 4.000 rpm
V. máxima324 km/h
Aceleración4,1 s (0 a 100 km/h)
Consumo
Medidas4.358 / 1.980 / 1.130 mm
Neumáticos245 / 40 ZR 17 – 335 / 35 ZR 17
Peso en vacío1.100 kg
Maletero
Cotización750.000 – 1.000.000 €
Producción1987 – 1992
Unidades1.311

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