8 consejos de mantenimiento para tu coche clásico

mantenimiento coche clásico

Tener nuestro automóvil en plena forma suele depender de un mantenimiento básico; mucho más sencillo de lo que en ocasiones podría pensarse. Sigue nuestros consejos y disfruta siempre que quiera de un paseo a bordo de tu clásico. Por Javier Fuentes Lucero / Red Positivo. 

1. Correa que patina, dale resina

Es posible que la correa del ventilador esté en perfecto estado y bien tensada; pero aún así provoque ese estruendoso chillido sonoramente molesto. Un par de soluciones de esas de toda la vida son aplicar, a motor parado, un poco de resina en las poleas. También resulta altamente efectivo lijar suavemente, con papel de grano fino, la cara interna de la correa para ponerla un poco áspera; así se consigue que adhiera mejor a las poleas.

2. Neumáticos y estabilidad

mantenimiento coche clásico

Sabemos que los neumáticos deben ser inflados según las recomendaciones del fabricante con ciertas variables en cuanto a la carga soportada por el vehículo. Sin embargo, también ha de tenerse en cuenta la cualidad subviradora o sobreviradora; que se caracteriza mayormente en automóviles con motor delantero o todo atrás respectivamente, según su reparto de pesos y tracción. Si se desea disminuir la tendencia a sobrevirar o aumentar la de subvirar, se puede incrementar un poco la presión en las ruedas traseras y disminuirla al mismo porcentaje en el eje delantero.

3. Nivel en el bote de expansión

Es importante vigilar el nivel mínimo de líquido refrigerante en nuestro motor. También se debe poner atención en no excedernos en el nivel marcado en el bote de expansión. Esto último puede provocar el accionamiento de la válvula de seguridad incorporada en el tapón. Y conviene tener en cuenta que el agua dilata al calentarse. Como ejemplo, en un coche con cabida para 15 litros, al llegar a los 85ºC, el nivel aumenta aproximadamente medio litro; incrementando la presión y variando el nivel de líquido refrigerante en el bote de expansión.

4. Revisa el radiador

mantenimiento coche clásico

Para prevenir el excesivo calentamiento del motor conviene revisar el buen funcionamiento del termostato, el electroventilador y la correcta refrigeración de los panales del radiador; lugar donde se acumula gran parte de la suciedad, bien sea barro, polvo o insectos que se adhieren con el paso del tiempo y los kilómetros realizados. A simple vista esto lo podemos comprobar de forma más notoria por la cara por donde entra el flujo de aire. Para mejorar su funcionamiento bastará con aplicar agua y aire a presión limpiando con cuidado las celdas; para que el radiador cumpla su función y mantenga el máximo de su capacidad refrigeradora.

5. Observa las fugas

Puede ser una buena predicción del estado de conservación del motor, así como el trato recibido y posible solución de futuras averías. Las fugas de agua, aceite o líquido de frenos pueden ser provocadas por calentamiento y alabeo de materiales; o por desgaste y agotamiento de los mismos en el caso de manguitos y conductos. A primera vista podemos observar estas anomalías siempre y cuando nuestro motor se encuentre perfectamente limpio. Por ello una cuidadosa limpieza en el vano motor, exceptuando los accesorios eléctricos, nos llevará a observar con relativa facilidad cualquier fuga de líquidos de nuestro motor.

6. Olor y ventilación interior

mantenimiento coche clásico

Es característico el olor a humedad dentro del coche, este puede derivar de entradas de agua que han conseguido enmohecer moquetas y tapicería. A veces este “tufillo” viene dado por los conductos de ventilación cuando a estos les exigimos aire fresco; bien por ventilación forzada o por el propio sistema de aire acondicionado que condensa el aire en vapor de agua por efecto del frío. Existen productos específicos para eliminar estos olores a través de las rejillas incorporadas en el habitáculo. Mantenga el aire, si es posible, siempre con un flujo de ventilación e intente secar el conducto manteniendo la calefacción, localice las tomas de aire del exterior que posiblemente estén ubicadas entre el capo y el parabrisas, y aplique desinfectante en espray varias veces mientras el ventilador fuerza la entrada de aire, así eliminaremos el posible olor y moho acumulado en el interior de los conductos.

7. Desgaste de frenos

Pastillas y zapatas sufren un mayor desgaste durante la época estival debido a las elevadas temperaturas que soportan, vigilar su estado y preservar el ferodo necesario para no dañar discos o tambores puede ser vital para nuestro bolsillo. La comprobación de estado de unas pastillas se puede realizar casi de forma directa o desmontando la rueda como en el caso de un sistema de freno por tambor. Una acción que nos llevará poco tiempo, incluso si fuera necesaria su sustitución, pero que nos evitará tener que cambiar todo el kit de frenado.

8. Consumo de aceite

mantenimiento coche clásico

El acto de verificar el nivel de aceite a través de la varilla es casi un acto reflejo cada vez que se emprende viaje; también es común después de reponer tan preciado elemento el dicho de “si el motor quema aceite no romperá”. Se puede considerar normal el consumo de hasta 1 litro cada 1.000 km incluso en motores modernos denominados Common Rail; más si la mayor parte del recorrido es autopista y nos gusta llevar un régimen alegre. Pero si este gasto nos preocupa o lo consideramos excesivo, lo primero que hemos de hacer es descartar cualquier tipo de avería o fuga, medir la compresión de los cilindros y no olvidar una lata de aceite de relleno en el maletero, a ser posible siempre la misma marca e iguales propiedades.

8 claves para disfrutar de tu coche clásico sin preocupaciones

Déjanos tus Comentarios