Consejos para conducir con lluvia, cuidado con la ciclogénesis explosiva

Consejos para conducir con lluvia, cuidado con la ciclogénesis explosiva

La ciclogénesis explosiva es un fenómeno meteorológico del que apenas teníamos constancia hace unos meses, pero que hoy día abre telediarios y es temido por todo aquel que ha de salir de su casa por las lluvias y el fuerte viento que acarrea. Y si es necesario variar nuestra manera de conducir cuando el suelo está mojado, cuanto más hacerlo cuando nos vemos afectados por un temporal con esta virulencia.

A continuación os dejamos unas recomendaciones sobre cómo conducir cuando la carretera está mojada y encharcada, cuando podemos sufrir golpes de viento laterales y cuando la nieve o los bloques de hielo nos pueden sorprender en mitad de nuestra ruta. Seguro que son útiles y aumentarán tu confianza al volante.

Menos velocidad y más distancia de seguridad

Conducir con lluvia

El primer paso que debemos realizar es cumplir escrupulosamente con los límites de velocidad establecidos y aumentar la distancia de seguridad con el vehículo que va delante. Recuerda que la pérdida de adherencia de la carretera se reduce a la mitad y que la distancia de frenado crece entre un 20 y un 30%.

Enciende las luces

Conducir con lluvia

En días lluviosos, la visibilidad suele ser muy reducida, así que enciende la luz de cruce y utiliza siempre los intermitentes para señalizar cualquier maniobra. Ten cuidado si circulas de noche, porque ante bancos de niebla no es recomendable conectar las luces largas. Las gotas en suspensión refractan el haz de luz y te hace perder la perspectiva de qué sucede delante, por lo que mantén las luces de cruce y las antiniebla.

Conducción suave

Conducir con lluvia

Para evitar perder el control del coche, acelera y frena de forma lineal y sin brusquedades. Igualmente, no pegues “volantazos”. Maneja la dirección sin movimientos rápidos ni bruscos que pueden hacerte perder la adherencia. Por lo tanto, no actúes como el conductor de la foto… Intenta ser un poco previsor del comportamiento que puedan tener los vehículos que te preceden y, sobre todo, del viento, en situaciones como esta de ciclogénesis explosiva.

Fíjate en el asfalto

Conducir con lluvia

Hay carreteras cuyos firmes proporcionan más agarre que otros. Por ejemplo, los adoquines, presentes en algunas ciudades históricas, son muy deslizantes. Por eso, sé consciente del lugar por dónde circulas. También fíjate si vas a traspasar un charco o si hay algo de barro sobre el asfalto, porque disminuirá la adherencia. Extrema el cuidado si ha llovido después de mucho tiempo sin hacerlo pues sobre la carretera se acumula una película de suciedad muy resbaladiza fruto de la mezclar del polvo que hay sobre el asfalto y las partículas de contaminación que permanecen en suspensión en el aire.

Intenta no traspasar charcos

Conducir con lluvia

Siguiendo el consejo anterior, si no puedes evitar un charco, reduce la velocidad y nunca frenes en él. Si se produce el fenómeno conocido como “aquaplaning”, es decir, una pérdida de contacto del neumático con el suelo, mantén recta y firme la dirección, hasta que la goma vuelva a agarrar.

La pintura blanca desliza

Conducir con lluvia

Por ser más deslizante que el asfalto, la pintura blanca debe pasarse sin frenar bruscamente. Así, no tendremos peligro de perder el control del coche.

Ojo al adelantar

Conducir con lluvia

La visibilidad disminuye mucho al intentar adelantar, pues se proyecta agua sucia del coche de delante en nuestro parabrisas. Por lo tanto, completa la maniobra solo cuando tengas claro que lo harás de forma segura.

Las primeras gotas son las más peligrosas

Conducir con lluvia

Muchos conductores se sienten más inseguros cuando el agua cae de forma constante, pero la realidad es que el asfalto desliza más con las primeras gotas, porque el líquido elemento se mezcla con los aceites y los carburantes presentes en la carretera. Sé especialmente prudente al inicio de la lluvia.

Las escobillas y los neumáticos, en buen estado

Conducir con lluvia

Es fundamental que tengamos los neumáticos y las escobillas en buen estado para disponer de la adherencia y la visibilidad necesarias. No escatimes en gastos a la hora de tener a punto estos componentes. También es más que recomendable revisar el estado de la calefacción y llevar el depósito de carburante por encima de la mitad, alguna manta en el maletero y algo de comida, pues es habitual que se formen atascos y, en el peor de los casos, que se corten carreteras.

Conoce la tracción del coche

Conducir con lluvia

No es lo mismo conducir con un coche con tracción delantera que otro con propulsión trasera o con un sistema 4×4. Si no sabes a qué eje se envía la fuerza del motor, infórmate y recuerda cómo hay que comportarse ante un subviraje y un sobreviraje.

El vídeo resume de manera concisa todos estos puntos. Lo fundamental es ser prudente y no cometer ningún riesgo innecesario. Si cuentas con un coche moderno, las tecnologías de seguridad activa pueden ser de gran ayuda si tuviesen que intervenir. Que la lluvia no te amendrente al volante.

Extra: Cuidado con los bloques de hielo y la nieve

Las bajas temperaturas conllevan que las lluvias se conviertan en nieve y que el agua que se encuentra sobre la carretera se pueda convertir en hielo, especialmente por la noche con el agravante de que la visibilidad es mucho más reducida. Ante esta situación hay que extremar el cuidado al volante cuando no directamente hay que dejar de circular. Es en este momento cuando hay que emplear las cadenas, en un procedimiento de montaje que no siempre resulta fácil, o los neumáticos de invierno que gracias un extra de agarre permitirán continuar con el camino, eso sí a una velocidad mucho más reducida.

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