Encuentran una colección de 80 coches clásicos de alto valor abandonados en un bosque

coches clásicos abandonadosLos coches clásicos llevan abandonados a la intemperie más de 30 años

Tom Cotter es un veterano aficionado a los coches que presenta una serie de reportajes emitidos por Youtube llamados ‘Barn Find Hunter’. Cotter se dedica a recorrerse granjas, fincas,desguaces y garajes de todo Estados Unidos, buscando coches clásicos abandonados que pueda restaurar. Pero su último hallazgo fue uno de los más complicados de gestionar.

Se trata de unos ochenta modelos de los cincuenta, sesenta y setenta, en su mayoría Ford y Chevrolet, aparcados a la intemperie y rodeados de bosque, dentro de una finca de Carolina del Norte. Lo peor es que la gran mayoría están en un estado tan deplorable que Cotter ha descartado, con sólo echarles una ojeada, llevarlos al taller. Óxido, piezas robadas, agujeros y desperfectos de todo tipo son los problemas principales de estos coches, que de poderse restaurar alcanzarían un alto valor (35.000 – 70.000 euros) en las casas de subastas.

Sólo dos coches ‘recuperables’

Tom Cotter supo de la existencia de este arsenal de coches antiguos por el propietario, amigo suyo desde hace años, de una tienda de coches, situada justo al lado de la finca. Éste le invitó a examinar los vehículos y concluir cuáles de todos ellos podrían ser restaurados y subastados posteriormente. Pero al llegar al lugar, y con sólo una ojeada rápida, determinó que la colección era prácticamente irrecuperable por su estado.

En ella encontró modelos como un Chevrolet C3 Corvette, un K5 Blazer de segunda generación, un Chevrolet Camaro de 1969 o un Ford Fastback de 1963, uno de los dos candidatos a salir de ese vertedero y recibir un amplio lavado de cara. El otro, más resguardado que los anteriores por encontrarse aparcado bajo un porche, es un De Tomaso Pantera de finales de los 70, que conserva en su interior un reproductor de cintas antiguo (cartucho de ocho pistas) y un teléfono.

Un Ford con motor de la NASCAR

ford motor nascarEl hallazgo final de este recorrido acabó en uno de los trasteros de la propiedad, con un Ford R-Code Galaxie de 1963, escondido entre cartones, metal y plásticos. El coche parece haber sido uno de los primeros en depositarse allí, ya que es de los pocos que se encontraba a cubierto. Además, dentro de su capó encierra un potente motor Dual Quad 427, usado en los coches de competición de la NASCAR de comienzos de los sesenta.

Una vez examinado tanto el interior como el exterior, Cotter asegura que su valor estaría en torno a los 35.000 euros. De estar en mejores condiciones (pintura, parte mecánica) su precio podría doblarse hasta los 60.000 euros.

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