Construye la casa de sus sueños dentro de un circuito de carreras

casa en un circuito

En el garaje se guardan cinco deportivos, dos de ellos sobre una estructura elevadora de metal.

Uno de los sueños de todo aficionado a los coches es tener su casa al lado de un circuito. Llegar del trabajo, dejar tus cosas, bajar al garaje, sacar tu coche y meterse en la pista en pocos minutos es un placer difícilmente descriptible. Pues ese sueño ya lo ha hecho realidad Jed Copham, propietario  del circuito Brainerd International Raceway de Minnesota.

Jed ha construido dos casas a escasos metros de la pista, una para su padre y otra para él, y su intención es construir más para venderlas a todo aquel que quiera vivir al lado de un circuito de competición y disfrutar de las carreras. Este apasionado del motor las ha mostrado a 1320video, cuyo reportaje ya ha registrado 320.000 visitas en YouTube en apenas una semana.

Garajes de lujo

A las casas no les falta ni un solo detalle y en ellas se respira pasión por el automovilismo. Tanto que en la primera de ellas, la del padre de Jed, se ha aprovechado un neumático de competición usado para hacer el lavabo. Ambas viviendas tienen planta baja y dos pisos, con varias habitaciones, ascensor, cocina, salas de estar y todas las comodidades necesarias para ser primera residencia.

Pero los garajes son la joya de la corona. En ellos el propietario guarda varios deportivos, incluyendo un Lamborghini Superleggera 2008 Twin Turbo equipado con un kit de óxido nitroso. Está aparcado sobre una plataforma giratoria en el suelo, un elemento exclusivo de museo montado en un garaje privado, que además evita maniobras dentro del garaje para sacar el coche.

Terraza para ver las carreras

terraza de la casa en un circuito

La terraza tiene vistas a la recta principal del circuito.

Además de vivienda y garaje, ambas casas cuentan con una terraza en el piso superior con vistas a la recta principal del circuito, dotada con todo lo necesario para presenciar una jornada intensa de carreras junto a amigos o familiares. Mesas, sillas y hasta un minibar en una habitación aledaña para reponer fuerzas. Por otro lado, ambos garajes están acristalados para lucir mejor los coches. Que se lo digan a los presentadores del reportaje, que se frotaron los ojos al atravesar la puerta principal y ver cuatro coches de carrera originales, usados en las competiciones de NASCAR.

Pase permanente al circuito

Las viviendas, según asegura Jed, han tenido cada una un coste cercano al millón de dólares, pero a cambio posees acceso permanente a la pista todos los días del año y a las áreas de recreo, entre ellas un lago de 240 hectáreas. Con la casa dentro del circuito, los problemas de transporte del coche a la pista desaparecen, sobre todo si no está homologado para circular en carretera, además de no pagar el ticket de entrada.

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