BMW X5 30D o Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D: comparativa

BMW X5 30D o Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D: comparativa

BMW X5 30D y Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D son los más grandes, los más poderosos, un duelo que enfrenta no solo a dos modelos, sino a dos culturas separadas por el Atlántico dispuestas a defender su derecho a participar en uno de los segmentos premium más pujantes.

BMW X5 30D o Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D: fotos

Hace tiempo que los SUV llegaron a Europa, momento en que toda una industria cambió. Como si de una especie invasora se tratara, se adaptaron al medio. Los grandes todocamino venidos de Estados Unidos llegaban con sed, y los evolucionados motores diésel europeos la paliaban.

El Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D, como representante de la Casa Blanca, es uno de esos ejemplos. Uno de esos colonos que evolucionaron, convivieron y, de alguna manera, dieron pie al modelo con el que ahora se enfrenta, el incuestionable BMW X5 30D en su tercera generación.

BMW X5 30D o Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D: interiores y habitabilidad

BMW X5 30D: salpicaderoHistóricamente el SUV, derivado del clásico todoterreno, jamás ha vestido de etiqueta… hasta ahora. El Jeep Grand Cherokee es el prototipo perfecto. Un vehículo rudo que poco a poco ha sabido ganarse al cliente sibarita. Tanto que su gama se ha ampliado con versiones más lujosas y personalizables.

Es, en cierto modo, aquél rebelde con coleta al que invitan a una puesta de largo y aporta el toque exótico que atrae miradas. Me refiero, por ejemplo, a los acabados interiores. No es perfecto, pero sí convincente como para batallar con su contendiente, pues no olvida elementos tan tecnológicos y de moda como un cuadro de mandos digital.

El BMW X5 30D parece renegar en todo momento de sus orígenes camperos, sobre todo si lleva instalado el siempre atractivo paquete deportivo M. Sofisticado, con clase, el BMW pasa más desapercibido, no intenta llamar la atención en ese afán alemán de guardar las distancias.

Sin embargo, cuando te acercas percibes el minucioso trabajo realizado en el habitáculo, cargado de detalles de calidad en cada uno de sus rincones y de tecnología, como esa pantalla central apaisada, poco habitual en el mercado, o el avanzado control del sistema multimedia iDrive, con entrada táctil.

En otro orden de cosas, que no le engañe su tamaño, el Jeep ofrece un habitáculo limitado a cinco plazas. Una virtud que cae sobre su rival, que sí emplea una configuración más familiar de siete asientos en opción, a costa de perder maletero.

Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D salpicaderoSi bien ambos ofrecen buenas cotas de espacio, el Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D parece más apto para los pasajeros traseros, sobre todo en lo que a longitud se refiere. El maletero,  sin embargo, invierte la balanza hacia el alemán, que con sus 650 litros bate sin piedad los poco más de 450 litros del Jeep.

BMW X5 30D o Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D: motores

La llegada de los sofisticados motores diésel a los grandes SUV los ha democratizado, y su evolución nos ha cedido todocaminos de gran envergadura capaces de autoasignarse la etiqueta de lógicos. La eficiencia, en este caso, llega de la mano del motor diésel del BMW. Un bloque de seis cilindros en línea 3.0 sobrealimentado con una potencia de 258 CV.

Y digo lógico porque es capaz de mover con soltura los más de 2.000 kilos del vehículo devolviéndonos un consumo todavía reducido, en torno a los 8 l/100 km. Ahora bien, sus ventajas también se dirigen hacia el camino de la suavidad con la que funciona, apenas transmitiendo ruido al habitáculo; un trabajo que aumenta considerablemente sus capacidades ruteras.

El caso del Jeep es de verdadero estudio, pues las sombras que sobre él acaecen se disipan más rápido de lo esperado. Me explico. Pesa dos toneladas y media, lo que denota un desarrollo ya añejo, sobre todo frente a su rival, de reciente hornada. Y ello penaliza al bloque V6 de 3.0 litros sobrealimentado del que dispone, 250 CV que no son capaces de mover el conjunto de una forma tan eficaz como su rival.

BMW X5 30D barridoSin embargo, la reserva de energía es siempre elevada, gracias a una caja de cambios de ocho relaciones que trabaja tan bien como la de su competidor, de similares características. Mantiene el motor siempre en la zona buena y, además, nos obsequia con un consumo francamente reducido, en línea con su contrincante. Sobre todo teniendo en cuenta que las medidas de ahorro de combustible son menos avanzadas que en el BMW.

Es, resumiendo, una alternativa menos dinámica, pero no por ello menos eficaz. Pronto veremos que tiene su explicación.

BMW X5 30D o Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D: comportamiento

Blanco y negro, agua y aceite, el ying y el yang… cualquier frase hecha podría definir las características dinámicas de estos vehículos, que una vez más muestran un carácter más que diferenciado.

La segmentación es clara: mientras el X5 trata de atender al cliente más deportivo, el Jeep hace lo propio con el más práctico y polivalente.

Esta polivalencia llega de la mano de un chasis ultimado para trabajar tanto en carretera como fuera de ella, acusando, como es lógico, un comportamiento más torpe sobre asfalto. Su suspensión neumática logra aislar al pasaje de las irregularidades del terreno, pero la altura del conjunto y las inercias se dejan notar una vez la vía se torna curvada. Las largas autopistas son su hábitat natural, momento en que salen a relucir sus orígenes.

El BMW es la contrapartida, mostrándose firme en cualquier circunstancia. Su puesta a punto más deportiva, empezando por una altura de carrocería inferior, se traduce en un comportamiento mucho más natural y agradable en carretera cercano, por qué no, al de una berlina convencional.

Menor balanceo, dirección más directa e, incluso, una postura de conducción menos erguida someten en esto al Grand Cherokee, a la espera de conocer la baza del americano. Y es que, cuando todo parecía perdido, basta echar un vistazo al selector de modos de conducción del Jeep, que dispone de hasta cinco opciones que lo adaptan al tipo de terreno.

Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D campoPrecisamente, cuando se trata de salir de “lo negro” el X5 tiene poco que hacer, salvo contentarse con superar pistas de dificultad media. Su oponente es un verdadero todoterreno que no solo ofrece mayor altura libre al suelo (gracias al sistema de suspensión neumática) o mejores ángulos, sino que dispone de reductora, un elemento en claro desuso.

Esto ya demuestra las intenciones del americano: asegurar el avance en cualquier circunstancia. Y así ocurre. Es francamente complicado sacarle los colores, apoyado en un sistema de tracción a las cuatro ruedas muy avanzado que, menos sofisticado, también lleva de serie su rival.

Así es: puede que llegues antes a la fiesta vestido de etiqueta a bordo del BMW, pero seguramente elegirá el camino más largo y despiadado con el Jeep.

BMW X5 30D o Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D: conclusiones

La conclusión no podía ser más sencilla, puesto que cada uno de nuestros protagonistas apunta a una clientela más que acotada. Sin embargo, son dos caras de una misma moneda. Dos maneras de comprender la existencia de este tipo de carrocerías.

El más sofisticado siempre escogerá el BMW X5. Sus tres generaciones han demostrado que la receta es apropiada, sobre todo cuando la actual dispone del más avanzado elenco de tecnologías, por encima de su rival. No en vano, su ajustado equipamiento de serie (es su mayor flaqueza) nos obliga a descargar la cartera de forma sustancial, al menos para equipararlo con su rival, que disfruta de un equipo de serie sorprendentemente completo.

En la otra mano queda el Jeep, que seguramente sea un reflejo de su comprador: aventurero, más despreocupado y, probablemente, adorador de la rareza y la distinción, a cambio de un conjunto menos perfecto que el BMW.

BMW X5 30D o Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D: los dos traseraAhora bien, el Grand Cherokee es un perfecto cúmulo de imperfecciones que hacen de él un vehículo tan redondo como el alemán. Entendiendo el SUV, sobre todo de este tamaño, como un utensilio de extrema polivalencia, la apuesta de Jeep es, tal vez, la más completa. Sobre todo tomando en cuenta que se desmarca como pocos en el apartado todoterreno, ése que cada vez atrae a menos compradores españoles.

Texto: Eduardo Lausín.
Fotos: Paloma Soria.

BMW X5 30D vs Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D: valoración

BMW X5 30D Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D
Imagen 4 5
Acabados 5 4
Puesto de conducción 5 4
Habitabilidad 4 3
Maletero 4 3
Motor 5 4
Recuperación 5 4
Prestaciones 5 3
Dirección 5 4
Caja de cambios 5 5
Frenos 4 4
Estabilidad 5 4
Consumo 5 4

*5 es lo máximo, 1 lo mínimo

BMW X5 30D: ficha técnica

Tipo de motor Diésel, 6 cilindros en línea, turbo
Cilindrada 2.993 cm3
Potencia 258 CV a 4.000 rpm
Par 560 Nm entre 1.500 y 3.000 rpm
Velocidad máxima 230 km/h
Aceleración 6,8 s (0 a 100 km/h)
Consumo 5,9 l/100 km (mixto)
Medidas (L/An/Al) 4.886 / 1.938 / 1.762 mm
Neumáticos 255 / 55 R 18
Peso en vacío 2.145 kg
Maletero 650 l
Precio base 69.150 euros

Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D: ficha técnica

Tipo de motor Diésel, 6 cilindros en V, turbo
Cilindrada 2.987 cm3
Potencia 250 CV a 4.000
Par 570 Nm a 2.000 rpm
Velocidad máxima 202 km/h
Aceleración 8,2 s (0 a 100 km/h)
Consumo 4,8 l/100 km (mixto)
Medidas (L/An/Al) 4.828 / 1.943 / 1.792 mm
Neumáticos 265 / 50 R 20
Peso en vacío 2.403 kg
Maletero 457 l
Precio base 79.100 euros

BMW X5 30D: equipamiento

DE SERIE.  Control de descensos HDC; monitor neumáticos; avisador de cambio involuntario de carril; control de velocidad adaptativo; frenada de emergencia con detector de peatones; control dinámico de conducción Driving Experience Control; bixenón; sensores de aparcamiento delanteros y traseros PDC; sensores de luz y lluvia; radio Professional CD MP3 con 6 altavoces; Bluetooth y asientos eléctricos.
OPCIONAL.  Paquete M -neumáticos runflat, suspensión adaptativa, asientos eléctricos, llantas de 19 pulgadas, volante de cuero M y tapicería Nappa- (8.578 euros); faros LED adaptativos (2.828 euros); advertencia de cambio de carril (733 euros); BMW ConnectedDrive (414 euros); navegación Professional (3.065 euros); Head-up Display (1.645 euros); cámara retroceso (532 euros); acceso confort (1.171 euros) y techo panorámico (2.012 euros).


Jeep Grand Cherokee 3.0 V6 D: equipamiento

DE SERIE. Airbags frontales, laterales y de cabeza para conductor y acompañante; airbags de cabeza traseros; control de tracción; repartidor electrónico de la fuerza de frenado; asistente de arranque en cuesta; control de estabilidad con control de balanceo del remolque; sistema de monitorización de presión de los neumáticos; control de velocidad de crucero adaptativo; control dinámico de la conducción Selec-Terrain; tracción total Quadra Drive II; suspensión neumática Quadra-Lift; sensores de aparcamiento, de luz y lluvia; acceso y arranque sin llave; sistema multimedia Uconnect Smartouch con pantalla de 8,4 pulgadas; navegador; Radio CD MP3 con 9 altavoces; Bluetooth; puerto USB; conexión AUX; tapicería de cuero Nappa; volante calefactado en cuero y madera; asientos delanteros de ajuste eléctrico, calefactados y ventilados; asientos traseros calefactados; portón trasero eléctrico; techo solar panorámico y llantas de 20 pulgadas.

OPCIONAL. Pintura Marrón Luxury (1.294 euros).

 

 

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