Adiós al Ford C-Max y Grand C-Max en la reestructuración de la oferta comercial de Ford

Ford C-Max

La marca del óvalo busca la máxima rentabilidad de su negocio. Y si bien nos sorprendió hace un año con su nueva estrategia comercial en Estados Unidos, ahora le ha llegado el turno a Europa. El futuro de Ford pasa por centrarse en los vehículos y los segmentos con mayor número de ventas y más rentables. Y en reducir la plantilla de algunas de sus fábricas (Figueruelas, por ahora, se salva). Faltan muchos puntos por concretar pero hay uno que está claro. Los monovolúmenes Ford C-MAX y Ford Grand C-MAX dicen adiós.

Además, apostarán con fuerza por los vehículos eléctricos, híbridos e híbridos enchufables, una mecánica que no ha gozado de demasiado protagonismo. Además, en el futuro se vislumbra una ampliación del acuerdo de colaboración que tiene con Volkswagen, hasta ahora centrado solo en la fabricación de vehículos comerciales.

Ventas mínimas de los monovolúmenes

Ford C-Max

Ford fue una de las marcas que más apostó por el segmento de los monovolúmenes con el Ford B-Max, el Ford C-Max, el Ford Grand C-Max, el Ford S-Max y el Ford Galaxy. Sin embargo, desde hace unos años las familias han dirigido sus preferencias hacia el sector SUV, un segmento en el que Ford estuvo durante mucho tiempo solo con el Ford Kuga y al que después acompañó el Ford Ecosport. Sin embargo, este, no ha logrado auparse a las primeras plazas de los todocaminos urbanos.

Así, si hace no demasiado tiempo el Ford B-Max dijo adiós al mercado, ahora le llegado el turno al Ford C-Max y el Ford Grand C-Max. Por el momento sobreviven los monovolúmenes de gran tamaño para alivio de la fábrica de Figueruelas. Otro modelo que estaba en el alero era el Ford Mondeo que sí tendrá continuidad.

El futuro de Ford en Europa

Ford C-Max

La marca del óvalo se ha marcado como líneas de actuación la apuesta por los vehículos de pasajeros en primer lugar. Serán vehículos fabricados en nuestro continente. Y tendrán un diseño y un carácter divertido. Además, se espera que todos tengan al menos una versión eléctrica, híbrida o híbrida enchufable.

En segundo lugar, esperan continuar con la buena senda marcada por sus vehículos comerciales (uno de cada cuatro coches vendidos por Ford es un comercial). Para reducir costes se inició una colaboración con el Grupo Volkswagen el año pasado. Esto le podría permitir acceder a nuevas tecnologías y nuevos niños. Así como a un importante ahorro en el proceso de desarrollo.

El último punto en la hoja de ruta de la compañía está en la implantación de modelos icónicos de la marca. Ya lo hicieron con el Ford Mustang y con el Ford Edge. Y prometen volver a hacerlo con nuevos modelos. Para empezar, en abril presentarán un nuevo SUV que se fabricará en Estados Unidos y que llegará a Europa.

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