Coche eléctrico en España: 1.900 millones de euros para cumplir objetivos

Coche eléctrico en España: 1.900 millones de euros para cumplir objetivos

 

Los países que han apostado fuerte por el coche eléctrico, como Noruega, empiezan a ver los primeros resultados. En el país nórdico, ya circulan más de 100.000 coches eléctricos ya que los compradores se han animado a comprarlos gracias a las subvenciones ofrecidas por el Gobierno.

En España, desde el año 2009 se ha destinado más dinero de las ayudas públicas estatales al vehículo convencional frente al eléctrico. De hecho, en este periodo se han invertido 1.300 millones de euros en el Plan Pive para los vehículos de combustión y alrededor de 40 millones de euros para los coches eléctricos, según los datos manejados por Alberto Amores, socio de Deloitte Monitor, en una entrevista con Voz Pópuli.

Hay que tener en cuenta que estas cifras juegan en contra de poder cumplir los objetivos de los Acuerdos de París, firmados en diciembre de 2015. En ellos se decidió que el objetivo final es conseguir un transporte descarbonizado para el año 2050. Para ello, las administraciones públicas tienen que aportar entre 1.900 y 2.300 millones de euros hasta 2020 para incentivar la compra de los vehículos no contaminantes, una cifra que se aleja mucho de la manejada por el Gobierno español.

Objetivo: reducir las emisiones

Los medios de transporte son los causantes del 24 % del total de las emisiones españolas. Para poder reducirlas y descarbonizar el parque automovilístico, se necesitan millones de vehículos eléctricos y, actualmente, en las carreteras españolas solo hay unos pocos miles.

Hoy en día, el precio de un vehículo eléctrico es aún bastante superior al de un modelo convencional. Entre el resto de factores que están en contra de la adquisición de este tipo de coches es que su autonomía aún es escasa y que se tarda más en recargarla que en llenar un depósito de gasolina o diésel. Solo fijándonos en su precio, el ahorro en combustible aún no compensa la inversión inicial.

Retomando el caso de Noruega, allí adquirir un coche eléctrico sale entre un 15 y un 27 % más barato que uno convencional. Además, tienen ventajas adicionales, como la posibilidad de entrar en las partes de la ciudad restringidas al tráfico o no pagar las autopistas. Por eso los ciudadanos noruegos sí están comprando este tipo de vehículos.

La duración de las baterías, una preocupación batería coche eléctrico

Una de las dudas más frecuentes que les surgen a los posibles compradores de un coche eléctrico es la duración de las baterías. Poco a poco, se ha ido mejorando su autonomía y actualmente hay algunos fabricantes que ya anuncian vehículos con una autonomía de 800 kilómetros.

Otro factor a tener en cuenta es el precio de las baterías. Como su fabricación ha empezado hace pocos años, aún no han empezado a bajar los costes. Desde Deloitte calculan que entre el año 21 y 22, comprar un coche eléctrico será parecido al de uno convencional o, incluso, más económico.

En la actualidad, si en tu zona hay electrolineras, son una buena alternativa a los coches de combustión para realizar trayectos de menos de 30 kilómetros. El 85 % de los desplazamientos que se realizan en España cubren esa distancia. Cada año los precios los vehículos con motor eléctrico es más asequible, por lo cada vez más compradores se están planteando su compra.

Cargar el coche eléctrico es un problemasupercargador Tesla

Para cargar los vehículos eléctricos de forma cómoda, lo ideal es disponer de un garaje en casa con acceso a la corriente eléctrica. Otra opción sería tener un número de electrolineras que se asemejara al de gasolineras o que, por lo menos, estuvieran más dispersas por todo el territorio español.

Tesla ha empezado a instalar sus supercargadores, compatibles con los demás fabricantes de coche por normativa europea, pero aún son pocos los que hay en España. De hecho, ni Barcelona ni Madrid tienen uno, ya que primero los han ubicado en los puntos intermedios de los trayectos más transitados, como el que une Madrid y Barcelona (puedes encontrarlo en Zaragoza) o la autopista que une Barcelona y Valencia (hay uno situado en l’Aldea).

Para mejorar el abastecimiento para los coches eléctricos, es necesaria una gran inversión pública. Además del coste de construir los puntos de recarga, también hay que sumarle el precio de su mantenimiento. Según Amores, la forma de hacerlo viable es encargarle este trabajo a las eléctricas y pagarles el despliegue mediante una tarifa.

El coste de instalar los 4.000 puntos de recarga en la vía pública y unas 11.000 electrolineras que creen que serán necesarias en el año 2020 significa una inversión de entre 100 y 150 millones de euros anuales. Si se compara con otras partidas de los Presupuestos Generales del Estado, se trata de una cifra insignificante. De momento, los incentivos que se ofrecen son insuficientes y lo demuestran la escasa cantidad de coches eléctricos matriculados en España, que suponen menos de un 1 % del parque automovilístico total.

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