SEAT Toledo I contra SEAT Toledo IV: comparativa

SEAT Toledo I contra SEAT Toledo IV: comparativa

Hace más de 25 años de la puesta de largo de la primera generación del SEAT Toledo, el primer modelo de la marca española en ser desarrollado bajo el cobijo técnico y financiero de Volkswagen. Con la cuarta generación, SEAT ha vuelto claramente a sus orígenes. Un SEAT Toledo de aspecto clásico y sencillo, que cuenta con las ventajas típicas de este segmento: una buena capacidad de carga y una segunda fila de asientos muy amplia y confortable.

SEAT Toledo I contra SEAT Toledo IV: fotos

Texto y fotos: Eduardo Caro.

La última generación del SEAT Toledo, es decir la cuarta, tiene mucho que ver con la primera. En 1991 nace un automóvil bautizado con el nombre de la ciudad amurallada de Toledo, antigua capital de España, una denominación con mucho temple.

El SEAT Toledo I fue un modelo con un concepto poco usual en su época: una berlina de tres volúmenes perfectamente definidos con un amplio portón posterior. Su excelente relación calidad precio y su capacidad interior lo situaron como uno de lo modelos favoritos de los españoles.

De hecho, se vendieron en nuestro país, hasta 1999, un total de 193.556 unidades de las casi 560.000 producidas. Un gran éxito, y como prueba, se ha seguido fabricando en China bajo licencia hasta hace poco.

Con la última generación, se logra algo que necesitaba la marca española, una berlina amplia, que puede disfrutar toda la familia y a un precio muy competitivo. Un automóvil de tres cuerpos, que mide 4,4 metros de largo y que, sobre todo, cuenta con un gran maletero de más de 550 litros de capacidad, no por casualidad, la misma cifra que el antiguo.

SEAT Toledo I: historia

En numerosos aspectos, el primer  SEAT Toledo está basado en la plataforma de la segunda generación del Volkswagen Golf, adaptando una carrocería de cinco puertas.

Tras el divorcio con Fiat, el SEAT Toledo MK1 se convirtió en uno de los principales adversarios para la marca italiana, concretamente para su modelo Tempra, el sucesor efectivo del SEAT 131, al cual puso en serios aprietos en algunos mercados. Por ejemplo, llegó a ser el líder de ventas del mercado de automóviles de turismo en España.

Nuestro protagonista vio la luz en buen marco temporal, al gozar del espaldarazo adicional de resultar el vehículo oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Además, su contenido precio le ayudó a hacer frente a la crisis de los primeros 90.

SEAT Toledo I: motores

Ofrecía una diversidad de configuración considerable, con cuatro motores de gasolina y dos diésel, abarcando un amplio rango de potencias. Las motorizaciones iniciales en gasolina eran un 1,6 litros de 75 CV (72 CV el inyección con catalizador), un 1,8 litros de 90 CV, un 2 litros de 115 CV y un 1.8 de 16V de 136 CV, asociado únicamente al nivel de equipamiento GT.

SEAT Toledo I: frontalMás tarde se agregó a la gama un 2 litros 16 válvulas que desarrollaba 150 CV de potencia máxima como tope de gama. Las mecánicas diésel comprendían un 1,9 litros atmosférico de 68 CV (que más tarde se redujeron a 64 para cumplir las normativas anticontaminación) y otro con turbocompresor que desarrollaba 75 CV.

Este SEAT Toledo de primera generación fue toda una declaración de intenciones de futuro por parte de SEAT, después de su separación de Fiat y de haber sido participada por el Grupo VAG.

Tomando de base al Volkswagen Golf, como ya hemos indicado, el SEAT Toledo se presentaba como la primera berlina media de la marca española que recurría a la tracción delantera, ya que por nicho, sustituiría a los SEAT 124/1430 (el SEAT Málaga y los posteriores SEAT Córdoba se situaban un escalón por debajo).

De esta manera, además, el SEAT Toledo podía presumir de estar a la altura de la competencia en cuanto a calidad y tecnología, pero aportando, como gran novedad, un portón posterior en una carrocería que, sin embargo, tenía una definida imagen de berlina.

Tanto en gasolina como en diésel, las mecánicas que impulsaron al SEAT Toledo I abandonaron a las predecesoras System Porsche (realizadas en colaboración con Porsche), en beneficio del banco de motores de Volkswagen. En el caso de los propulsores de gasóleo, la oferta se basaba siempre en el mismo bloque de 1,9 litros, pero dependiendo del tipo de inyección y sobrealimentación variaba su cifra de potencia máxima, pasando de 64 CV hasta los 110 del último TDI.

SEAT Toledo I: diseño

SEAT Toledo I: salpicaderoEn lo que respecta a su exterior, se trataba de un turismo de tamaño medio que representa un punto de encuentro de los automóviles de dos y tres volúmenes. Su diseño mantenía el equilibrio de líneas, la serenidad de una berlina de tres volúmenes y le otorgaba las cualidades aerodinámicas y funcionales del portón integrado. Su diseño, obra de Giugiaro, fue el fruto de la colaboración de Ital-Design y el centro técnico de SEAT.

El resultado fue un excepcional coeficiente de resistencia aerodinámica (de 0,32 CX), en perfecto compromiso con otros parámetros tan importantes como la habitabilidad, visibilidad, admisión de aire e incluso seguridad. Dicho coeficiente de penetración favoreció lógicamente los consumos y la velocidad máxima.

SEAT Toledo I: habitabilidad

No obstante, tratándose de un automóvil diseñado para el gran público, la amplitud fue el pilar clave en su diseño, al que se sumaron el confort de marcha para cinco ocupantes y la durabilidad.

Y es que incluso en la actualidad sigue sorprendiendo el tamaño del habitáculo del SEAT Toledo I. Todos los órganos de mando y dispositivos de control necesarios para la conducción están agrupados selectivamente según su función, modo de empleo y frecuencia de uso, al tiempo que la postura de conducción resulta más que correcta. Los asientos cumplen a la perfección, primando el confort de marcha sobre cualquier otra consideración.

SEAT Toledo I: comportamiento

El conjunto de suspensión y guiado de trenes aporta nobleza de comportamiento, confort de conducción y comodidad para los pasajeros. La suspensión delantera está basada en la más que efectiva configuración del esquema McPherson de ruedas independientes, con un brazo oscilante inferior y pata telescópica compuesta por un amortiguador hidráulico de doble efecto, muelle helicoidal y topes de goma de acción progresiva.

SEAT Toledo I: barridoPara el tren posterior, cuenta con un conjunto de ruedas independientes, provista cada una de un conjunto de amortiguador hidráulico y muelle y guiadas por sendos brazos oscilantes. La dirección es precisa con la suavidad de actuación del servo. Respecto al apartado frenos, los dos discos delanteros y los tambores traseros podían verse ayudados por un ABS Mark IV, que otorga a la frenada una seguridad eficiente y controlada. No obstante, nunca fue un apartado en el que el SEAT Toledo I brillara en exceso, al menos inicialmente.

SEAT Toledo I: nuestro protagonista

En nuestra sesión de fotos, contamos con una unidad de 1,6 litros inyección con una potencia de 72 CV y un par de 124 Nm a 2.500 rpm, alimentado mediante un sistema de inyección Mono-Jetronic. Nos encontramos antes un comportamiento muy versátil, ágil tanto en carretera como en ciudad, alcanzando una velocidad máxima de 170 km/h.

El coche ha estado en manos de Juan Cruz y Luisa desde que lo compraron hace más de 20 años, y aún hoy, pese a que cuentan con un Opel Insignia como coche principal, continúan usando el SEAT Toledo casi a diario, un vehículo que sólo les ha dado satisfacciones. Como puntos fuertes, nos señalan su robustez, además de una capacidad de carga sobresaliente. Por el contrario, los frenos nunca fueron su mayor virtud.

SEAT Toledo IV: historia

Salta a la vista que en SEAT quieren olvidar el paso en falso dado con el anterior Toledo, gracias a un este modelo, esta vez sí, práctico, lógico y a buen precio. Pese a estar ya completamente integrada dentro del Grupo VAG, la marca española ha sabido hacerse de una identidad propia. La sensación de manejo y la percepción en general del producto español cuenta con una diferencia marcadamente SEAT.

El nuevo SEAT Toledo se presentó como concept car en el marco del Salón de Ginebra 2012, casi en versión definitiva, y unos meses después debutó como un vehículo de producción en el Salón de París.

SEAT Toledo IV: diseño

SEAT Toledo IV frontalLa nueva generación retoma los rasgos que lo hicieron un éxito en sus inicios, sus formas son obra de Alejandro Mesonero-Romanos, director del Área de Diseño de SEAT. El SEAT Toledo IV vuelve a ser un característico sedán de tres volúmenes y con la conformación liftback nuevamente presente, como en la primera generación.

Aprovechando las sinergias del grupo, es básicamente el mismo coche que el Skoda Rapid; es más, se produce en la misma fábrica, pero cuenta con un carácter más mediterráneo. Toma la plataforma del SEAT Ibiza, convenientemente alargada y ensanchada. En el eje delantero se mantienen las suspensiones, en cambio, el eje posterior se montan las del Volkswagen Golf.

Pese a recuperar la configuración y concepto del original, hay una gran diferencia con su ancestro, puesto que este era una berlina familiar que contaba con los Málaga primero y Córdoba después por debajo. En este caso, el nuevo SEAT Toledo viene a ocupar un hueco intermedio entre los SEAT Córdoba y los SEAT Toledo anteriores, en un escalón inferior al SEAT León.

SEAT Toledo IV: habitabilidad

Su distancia entre ejes de 2,60 metros asegura un espacio interior con habitabilidad para cinco personas, con espacio para los ocupantes traseros sobresaliente. En el diseño del coche se ha tenido buen cuidado de no caer en tentaciones estilísticas que puedan limitar la altura al techo, que desde la base del asiento es de 97 centímetros.

El maletero tiene una generosa capacidad de 517 litros, con un gran portón que facilita las operaciones de carga y descarga. Cuando se abaten los respaldos de los asientos traseros, la capacidad de carga máxima se eleva a los 1.200 litros. En este aspecto, el nuevo Toledo cumple con las características que se apreciaron en la primera generación del modelo, entre las cuales estaba su enorme maletero.

SEAT Toledo IV: interior

SEAT Toledo IV salpicaderoNuestro protagonista cuenta con un tablero de instrumentos con información muy clara. Dos grandes indicadores circulares albergan al tacómetro del lado izquierdo, que llega hasta las 6.000 rpm, y un velocímetro que intimida hasta los 240 Km/h (la realidad es que no sobrepasaremos los 195 km/h).

En el centro, cuenta con una pantalla con el ordenador de viaje que nos mantiene informados sobre la temperatura de algunos líquidos vitales en el motor, así como los consumos, la temperatura exterior y los cuentakilómetros total y parcial. Por último cabe destacar dos indicadores más alojados cada uno dentro de los diales más grandes, el de la izquierda nos informa la temperatura del refrigerante y el de la derecha es el medidor de combustible.

La parte superior del tablero está coronada con una cubierta de plástico de toque suave y para terminar con el conjunto encontramos el sistema de audio con reproductor de CD y además es compatible con formatos MP3, cuenta con entrada USB y Auxiliar (miniplug). Las tapicerías de los asientos son de tela combinada, que se nota resistente, fresca y duradera. El volante y el pomo de la palanca de cambios están forrados en piel.

Todas las versiones tienen de serie seis airbags, control de estabilidad, anclajes ‘Isofix’ y ‘Top Tether’ en las plazas posteriores, conexión auxiliar para el equipo de sonido y elevalunas eléctricos delanteros.

Los SEAT Toledo más equipados pueden llevar conexión Bluetooth para el teléfono y navegador, elementos estos últimos que equipaba nuestra unidad, y que se pueden usar muy fácilmente por medio de la generosa pantalla ubicada en el centro del salpicadero.

SEAT Toledo IV: comportamiento

SEAT Toledo IV barridoEstamos ante una carrocería ideal cuando se circula en ciudad y muy efectivo en carretera. La rumorosidad a esos ritmos de crucero es bastante aceptable y el consumo de combustible consigue quedarse en torno a los 4,5 l/100 km, que subirán a 5,5 si hacemos más kilómetros por ciudad.

Como rutero, el Seat Toledo IV cumple a la perfección. Podrás realizar viajes largos con él, ya que no tendrás problemas con el equipaje. Además, la posición de conducción es muy buena; incluso la forma del panel de la puerta y su apoyabrazos central invitan a apoyar los codos en ellos para conseguir un confort óptimo.

Si a la hora de comprar un coche le das importancia a su comportamiento, te gustará la respuesta de esta versión del Seat Toledo. En autopista ofrece suficiente confort para viajar con toda la comodidad del mundo.

Después de la tercera generación, ahora vuelve a ser lo que era: un coche sencillo, que no engaña, que tiene mucho maletero y una segunda fila de asientos con mucho espacio.

En nuestra prueba disfrutamos del magnífico cambio DSG de siete relaciones, que ayuda a reducir los consumos, pero que también responde cuando le pedimos potencia y aceleración.

En resumen, el nuevo SEAT Toledo es la clara ejemplificación de que no hay que temerle a una motorización pequeña, las tecnologías de inyecciones directas de combustible y turbocompresores han hecho la vida más sencilla, los fabricantes pueden ofrecer motores que generen menos emisiones al medio ambiente sin sacrificar en gran medida el desempeño dinámico. En cuanto a la practicidad, por fin en SEAT han vuelto al concepto inicial del Toledo. Un clásico sedán, pero con la funcionalidad de un hatchback.

 

SEAT Toledo y SEAT Toledo IV: fichas técnicas

Modelo SEAT Toledo 1.6i SEAT Toledo 1.6 TDI 90 CV
Disposición Delantero transversal Delantero transversal
Cilindrada 1.595 cm3 1.598 cm3
Diámetro por carrera 81 x 77,4 mm 79,5 x 80,5 mm
Potencia/régimen 72 CV /5.200 rpm 90 CV /4.200 rpm
Par/régimen 124 Nm/2.750 rpm 230 Nm/entre 1.500-2.500 rpm
Alimentación Inyección MonoJet Inyección directa por conducto común,turbo, intercooler
Compresión 9,0:1 16,5:1
Distribución Árbol de levas en culata 4 válvulas por cilindro, dos árboles de levas en la culata
Combustible Gasolina Diésel
Tracción Delantera Delantera
Caja de cambios Manual 5 velocidades Automática DSG 7 velocidades
Tipo Monocasco autoportante Monocasco autoportante
Carrocería Berlina 5 puertas (5 plazas) Berlina 5 puertas (5 plazas)
Suspensión delantera Independiente McPherson Independiente McPherson con triángulo inferior
Suspensión trasera Independiente, barra de torsión Independiente, multibrazo
Dirección De piñón y cremallera Cremallera electrohidráulica
Frenos Discos (del.), tambor (tras.) Discos ventilados 288 mm (del.), discos 230 mm (tras.)
Consumo promedio 6 l/100 km 4,5 l/100 km
Longitud/anchura/altura 4.321/1.662/1.424 mm 4.482/1.706/1.461 mm
Vías/Dist. entre ejes 1.429-1.422/2.471 mm 1.463-1.500/2.602 mm
Peso en vacío 985 kg 1.285 kg
Medida llanta 5 ½ J x 13” 6Jx15”
Medida neumáticos 175/70 HR 13 186/60 R15
Capacidad del depósito 55 litros 55 litros
0-100 km/h 13,3 s 12,2 s
Velocidad máxima 170 km/h 184 km/h
Relación peso/potencia 14,2 kg/CV 14,2 kg/CV

 

 

 

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