Renault 5 Turbo: historia, datos y prueba

Renault 5 Turbo: historia, datos y prueba

El Renault 5 Turbo es resultado de introducir un Renault 5 en la marmita de un druida francés:  una bestia con motor turbo central longitudinal y tracción trasera. En cifras, 160 CV para 960 kg.

Renault 5 Turbo: fotos

Texto: Eduardo Caro.
Fotos: Gerard Farré.

Dieppe, cuidad marítima francesa situada en la costa del Canal de la Mancha, justo en frente de las islas británicas, fue el escenario del nacimiento de uno de los Renault más carismáticos de la historia, el Renault 5 Turbo.

Renault 5 Turbo: historia

A Jean Terramorsi, subdirector del Departamento de Planificación de Producto y responsable de pequeñas series, se le ocurrió la brillante idea.

Sería un excelente escaparate publicitario, no sólo para el modelo, sino también para sacar el mayor beneficio posible del fenómeno Turbo, del que Renault quería convertirse en referencia, ya que la marca preparaba el desembarcado en la F1 en 1977 con el RS01 propulsado por un motor 1.5 V6 sobrealimentado.

Henry Lherm, asistente de Terramorsi, fue el encargado de ponerlo en práctica cuando éste falleció a finales de ese mismo año, el 76. Jean Terramorsi, tal y como sucediera con el ingeniero francés Michel Boué, quién diseñó el R5, no llegó a ver su creación.

Los ingenieros de Renault Sport, en colaboración con Alpine y Règie tenían la misión de conseguir un vehículo potente, maniobrable, dotado de una excelente estabilidad en carretera y, capaz de destacar en competición sin necesidad de grandes modificaciones.

Además de otras características como un motor turboalimentado, caja de 5 marchas, un peso máximo aproximado de 900 kg y, superar la barrera de los 200 km/h.

Condición indispensable era también mantener un aspecto basado claramente en el popular Renault 5 de serie, con la idea de fabricar un vehículo de competición apto para circular por la calle y resultase una gran herramienta de márketing.

Durante la fase de desarrollo del primer prototipo, siempre se tuvo en cuenta su futuro en la competición, motivo por el cual se hizo especial hincapié en conseguir una relación peso potencia óptima para este objetivo.

Se barajaron varias configuraciones para el propulsor. Al final, la elección del 4 cilindros en línea, de 1,4 litros y sobrealimentado se impuso sobre el V6 PRV (PeugeotRenaultVolvo), un 2 litros Renault y sobre un motor un poco más grande de 1.600 cm3 turbo.

Los constructores debían mantener un peso contenido, y así no alejarse de los 845 kg establecidos en la categoría 2 litros (1.400 x 1,4 = 1.960). Para ello se empleó aluminio en la construcción de puertas, techo y capó trasero, mientras que las aletas, el capó delantero, los paragolpes y todos los aditamentos de pases de rueda y estribos laterales se fabricaron en poliéster.

Renault 5 Turbo: diseño

Renault 5 Turbo barridoEl Salón del Automóvil de París de 1978 fue el escaparate de presentación del nuevo modelo, impactando desde el primer minuto por su brutal y espectacular ensanchamiento de la vía trasera (de ahí su alias “culo gordo).

La primera maqueta surgió del lápiz del inigualable Marcello Gandini, de Bertone. La diferencia de vías entre ambos trenes era de 12,8 cm y sólo existía la posibilidad de adquirirlo en dos colores: rojo o azul.

El interior destaca por su llamativo diseño futurista. Mezclando líneas rectas y curvas con tapizados de colores brillantes. Al abrir la puerta del conductor en aluminio su ligereza nos recuerda, de nuevo, la razón de ser de este coche: ahorrar todo el peso posible.

Renault 5 Turbo: competición

No pasó mucho tiempo hasta que la versión de competición del R5 pudo demostrar todas sus virtudes. Su debut tuvo lugar, del 22 al 25 de noviembre de 1978, en el Circuito de Ledenon, cerca de Nîmes (Francia). Aunque, su primera participación oficial fue en el Tour de Italia de 1979.

Después, el Tour de Córcega en 1980 puso de manifiesto la sintonía que Jean Ragnotti era capaz de desarrollar con Renault 5 Turbo, logrando la primera victoria en el Rallye de Montecarlo de 1981.

El piloto francés consiguió entender a la perfección la forma de sacar el máximo partido a las peculiaridades de conducción del Renault 5 Turbo, adelantando el momento de dar gas, en la salida de las curvas, para paliar los efectos de retardo del turbo.

Otros pilotos que destacaron a los mandos de las versiones evolucionadas de los “culo gordo” desde 1981 hasta 1986 y que ayudaron a aumentar la leyenda de esta carrocería fueron: Carlos Sainz, ‘Genito’ Ortiz, Didier Auriol, Bruno Saby, François Chatriot o Dany Snobeck. Todos, al volante de las sucesivas evoluciones “Tour de Corse” o “Maxi Turbo”.

Renault 5 Turbo: prueba

Renault 5 Turbo salpicaderoEl sonido y el aspecto de este coche, aunque hayan pasado más de 30 años desde que nació, son sobrecogedores. Y al volante las sensaciones son las mismas o elevadas a la máxima potencia.

Acostumbrados a los nuevos turbo de geometría variable de los propulsores modernos, la patada del pequeño Renault 5 Turbo y el efecto del retardo del turbo hace que los sensaciones se disparen. Resulta sorprendentemente confortable, además de muy estable, el coche no tiende al sobreviraje ni al subviraje, pues gracias a la suspensión y al chasis se mantiene bastante neutro.

Los asientos tipo pétalo típicos en Renault en la época son cómodos y sujetan bien el cuerpo, ayudados por unos cinturones tipo arnés. Lógicamente sólo hay dos, pues el espacio destinado a las plazas traseras está ocupado por el propulsor. El volante de un solo brazo tiene un estilo muy característico, acorde con el resto del habitáculo.

Pero, lo más importante está por llegar, arrancamos y… Qué sensación, aún sabiéndolo, lo último que uno espera es oír es sonido del propulsor a su espalda ¡en un R5!

Dado que desde Renault Sport se había dado una prioridad absoluta a su adaptación a los tramos de los rallies, el motor acabó en posición central-trasera montado transversalmente, con lo que se implementaba el equilibrio del coche y su manejabilidad. Evidentemente, la insonorización del habitáculo no fue una de las prioridades (se añadiría peso), lo que se acaba acusando con el paso de los kilómetros.

Ya en marcha nos percatamos de la cantidad de relojes que pueblan el cuadro, emplazados de una forma un tanto caótica. La dirección es precisa y el tren delantero acata rápidamente las órdenes del volante.

Renault 5 Turbo: motor

Renault 5 Turbo apoyo en curvaTras calentar la mecánica, por fin disponemos de las condiciones óptimas para notar el empuje del turbo, que a partir de las 3.500 rpm muestra el empuje de los 160 CV y su turbo Garrett T3. Auténtica potencia añeja.

Al propulsor, que tomó como base el motor 1.397 cm3 del Renault 5 Alpine, hubo que efectuarle una serie de modificaciones que le permitieran soportar el aumento de potencia con la incorporación del turbo. Mejoras como la adopción de una inyección electrónica K-Jetronic de Bosch, árboles de levas reforzados, culata de mayor grosor y junta de culata especial, válvulas con tratamientos específicos alojadas en guías de bronce y pistones forjados, apoyos y muñequillas de cigüeñal tratados, bomba de aceite de mayor caudal.

Las cifras conseguidas son 160 CV de potencia y 22,5 mkg de par máximo, con una compresión de 7:1 y el turbo soplando a 0,86 bares, duplicando casi la potencia original del pequeño motor del Alpine que rendía 93 CV. También la de par, que par, ya que se partía de 11,8 mkg. Desde luego, se llevó a cabo una ingente labor de mejora.

El apartado frenos está formado por cuatro discos de idéntico tamaño (260 mm de diámetro) en todas las ruedas, más que suficiente para detener el Renault 5 Turbo casi a la misma velocidad que éste aceleraba.

De vuelta al exterior, otro de los innumerables elementos deportivos que saltan a la vista es el gran número y tamaño de las perforaciones de refrigeración, con las que cuenta este deportivo galo. Enumeramos: capó, para evacuar aire; delante y detrás de las aletas posteriores, para refrigerar el motor y radiador de aceite y, por encima de la aleta trasera izquierda. Elementos que ayudan enormemente a realzar el aspecto deportivo del coche y le confieren un aire radical.

Renault 5 Turbo: conclusión

Los adjetivos se acaban cuando intentas describir las sensaciones producidas por una máquina como ésta. Si es colocado a la par con uno de sus hermanos menores, el 5 “normal” parece una presa, a punto de ser engullida por el Turbo. Su aspecto ya infunde respeto, es un coche de rally adaptado para andar por carretera… Uno de los autos legendarios de los maravillosos años 80. Al alcance de unos pocos afortunados.

Renault 5 Turbo: ficha técnica

Modelo Renault 5 Turbo
Disposición Central longitudinal
Cilindrada 1.397 cm3
Diámetro por carrera 76 x 77 mm
Potencia/régimen 160 CV / 6.000 rpm
Par/régimen 22,5 mkg / 3.250 rpm
Alimentación Inyección mecánica Bosch K-Jetronic. Turbocompresor Garret T3
Compresión 7:1
Distribución Árbol de levas lateral mandado por doble cadena
Combustible Gasolina
Tracción Trasera
Caja de cambios Manual 5 velocidades
Tipo Monocasco autoportante
Carrocería Coupé 2 puertas (2 plazas)
Suspensión delantera Independiente, barra de torsión longitudinal, amortiguadores telescópicos y estabilizadora
Suspensión trasera Independiente, muelles helicoidales, amortiguadores telescópicos y estabilizadora
Dirección Cremallera
Frenos Discos de 260 mm
Consumo 90 km/h: 7,1 l/100 km
120 km/h: 10,1 l/100 km
Ciudad: 11,2 l/100 km
Longitud/anchura/altura 3.664/1.752/1.323 mm
Vías/Dist. entre ejes 1.360-1.474/ 2.430-2.430 mm
Peso en vacío 970 kg
Medida llanta 135×340 (del.)–195×365 (tras.)
Medida neumáticos 190/55 HR 340 (del.)–220/55 VR 365 (tras.)
Capacidad del depósito 93 litros
0-100 km/h 6,4 s
Velocidad máxima + 200 km/h
Relación peso/potencia 6,06 kg/CV

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