Limpiar el coche: los 10 errores más comunes

Limpiar el coche: los 10 errores más comunes

Nos encontramos en un momento en el que es habitual que caigan tormentas de apenas unos minutos, con una gran presencia de insectos en el aire y con muchos pájaros en nuestros árboles. El resultado es que el coche suele estar sucio y que acudimos con más frecuencia de lo habitual a limpiarlo. Pero, atención, que no son pocos los errores que cometemos cuando creemos dejarlo en estado de revista, y muchos de ellos comprometen el estado del coche.

Abusar de productos de limpieza

Tienen unas instrucciones de uso, y son pocos los que las leen, esto significa que podemos exponer el barniz y la pintura de nuestro vehículo demasiado tiempo a agentes abrasivos que podrían acabar con el pulido, o directamente dejarlo con un acabado de lunares. Siempre será mejor optar por jabones especiales diseñados para limpiar el coche.

Túneles de lavado

Hay que tener mucho cuidado con el túnel de lavado que utilizamos. Es la opción más fácil y rápida, pero hay que evitarlos en la medida de lo posible, pues los rodillos giran a gran velocidad y pueden levantar partes de nuestro vehículo como espejos, manetas o antenas. Si finalmente nos decidimos a utilizar uno, hay que optar siempre por aquellos donde los rodillos tienen forma de bayeta y carecen de filamentos de plástico pues éstos terminan por rayar nuestra pintura. Siempre que se pueda, es preferible utilizar una pistola de alta presión y frotar el coche a mano.

Secar con una camiseta vieja

Después de limpiar el coche hay que secarlo tan pronto como sea posible para que no se queden las marcas de las gotas. Para este secado hay que utilizar siempre paños de microfibras y no camisetas viejas, pues éstas pueden levantar también la pintura, por no hablar de que si tienen alguna pegatina ésta también puede dejar restos.

Frotar con una esponja

A veces se piensa que una esponja es la mejor opción para frotar el coche cuando la suciedad se ha remojado, pero son más duras de lo necesario y pueden rayar nuestro coche. Cuidado también con los cristales, pues el efecto puede ser el mismo. Para esto es preferible utilizar manoplas o bayetas especialmente diseñadas para este proceso.

Limpiacristales doméstico

La mayoría de los productos de limpieza domésticos cuentan con amoniaco, un producto que pone en peligro el acabado que se le da a las lunas y ventanas de nuestros coches, especialmente a aquellas que están tintadas. Estos productos también están desaconsejados contra cuero, plástico y vinilos por el riesgo de corrosión.

Utilizar solo un cubo de agua

Lo mejor es utilizar siempre más de un cubo de agua, el primero para enjuagar la bayeta con la que estemos frotando el coche y la segunda para humedecerla de nuevo antes de seguir frotando. También es recomendable renovar el agua cuantas veces sea posible. En caso contrario, transcurridos unos minutos solo estarás esparciendo la suciedad cuando no aumentándola pues no contarás con agua limpia con la que limpiarlo.

Limpiar el coche al sol

Lavar el coche al sol sólo servirá para acelerar el proceso de secado, algo que no es tan bueno como puede parecer pues no dará tiempo a retirar los restos de jabón ni a quitar las marcas de las gotas de agua que quedan. Otra de las máximas que aquí encontramos es no limpiarlo nunca cuando el coche esté caliente después de realizar un largo trayecto, pues el efecto será el mismo.

Secar el coche con una toalla

Solo podemos decir que el riesgo que se tiene es el mismo que exponíamos antes al utilizar una camiseta para secarlo, se corre el riesgo de estropear y levantar la pintura. El mejor material para secar un coche es una bayeta de microfibra, creadas para tal fin.

Utilizar una única bayeta

Si antes hablábamos de utilizar varios cubos de agua, lo mismo tenemos que decir de las bayetas. Lo idóneo es usar varias porque, por mucho que se enjuaguen, van acumulando suciedad que termina por ser esparcida por todo el vehículo. Y hay zonas, como las llantas, donde esta suciedad se acumula en alto grado.

El orden correcto

Como todo en la vida, hay que seguir un orden para que el coche quede como corresponde. Hay que empezar a limpiar primero el techo para posteriormente desplazarse por los laterales, priorizando la zona por la que dé el viento, y terminar por las llantas. Ojo, utilizar bayetas diferentes para las ventanas pues puedes conseguir que dejen de ser transparentes.

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