Cómo elegir la mejor batería para tu coche

Cómo elegir la mejor batería para tu coche

La batería del coche es uno de esos elementos de la mecánica que más respeto causan. Necesitan ser revisadas cada cierto tiempo y por desgaste hay que sustituirlas cada pocos años. El peligro al que nos exponemos en caso de que no funcionen correctamente es al de quedarnos sin electricidad, y por ende, que el coche no pueda arrancar cuando lo necesitemos.

Cuando da problemas, lo habitual es ir al taller y ponernos en manos del mecánico de confianza, aunque nosotros podríamos sustituirlas llegado el caso, siempre y cuando seamos capaces de hacerlo en unas condiciones de seguridad. No olvidemos que estaríamos manejando un pequeño almacén de electricidad.

Desde clickrecambios.com nos ofrecen diversos consejos llegado el momento de cambiarla.

Tipologías y adquisición

Existen dos tipos de baterías. Las primeras necesitan mantenimiento, cada día son menos habituales, por lo que hay que rellenarlas con agua destilada. Las segundas son estancas, no necesitan mantenimiento, solo revisarlas, y están fabricadas con una aleación de cadmio, plata o gel.

En cuanto a la adquisición hay diferentes variantes a tener en cuenta como la capacidad, hay que buscar la que mayor capacidad ofrezca (72 Ah, amperios) y una reserva de carga de 540 A; garantía, que suele ser de dos años, aunque las hay de tres años; y la potencia de arranque, la misma web recomienda que nunca sea inferior a 300 A.

También habría que manejar variables como el precio, no siempre es recomendable la opción más económica; el testigo de carga, algunas baterías tienen un indicador que muestra mediante un punto rojo o verde su estado; y la fecha de fabricación, éste es un elemento que necesita un uso continuo y continuado para que ofrezca el máximo rendimiento, por lo que si se fabricó hace más de 3 meses podría estar ya descargada.

Cuidados necesarios

La batería, a fin de cuentas, es un pequeño almacén de electricidad que con el uso del vehículo se va recargando al mismo tiempo que se usa la carga de la que dispone. Sin embargo, si nos dejamos las luces encendidas, por ejemplo, se puede descargar, provocando que el motor de arranque, el sistema que se acciona al girar la llave de contacto, no consiga dar vida al propulsor.

Para poder arrancarlo, sin tener que llamar a la grúa, se necesita de otro coche, diésel o gasolina según sea el nuestro, y aquí conectar ambas baterías mediante unas pinzas uniendo los polos del mismo signo, aunque antes de intentar arrancar hay que dejarlo unos minutos para que pase algo de electricidad de una batería a otra. Una vez arrancado habría que circular durante unos minutos, al menos un cuarto de hora, para que se vuelva a recargar por sí misma.

No debemos olvidar que necesita cierta revisión, y uno de los males que le suelen afectar es que se le adhiera suciedad a los bornes. En este caso la electricidad no se transmite como corresponde. Más preocupante será encontrarlos con una suciedad blanquecina reseca. En este caso se debe a que tiene sulfatos por lo que habrá que limpiar con agua caliente y bicarbonato sódico.

Otra forma de que se echen a perder será que se rompa. Esto puede suceder de varias formas, aunque la más habitual se deba a que no esté bien sujeta. Aquí, la repetición de golpes, aunque sean pequeños, pueden terminar por dañar la carcasa y romperla.

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