El control de acceso a las autopistas, un sistema muy efectivo para acabar con los atascos

 

¿Conoces los sistemas de control de acceso a las autopistas? Aunque en España suene como algo remoto, en algunas partes del mundo ya utilizan un sistema inteligente de acceso a las vías de alta capacidad. Su principal función es que el exceso de incorporaciones y salidas no suponga un problema para los que ya están circulando por ellas.

Para poder llevar a cabo su función, utilizan señales verticales, sensores y paneles. Los semáforos regulan los diferentes carriles de incorporación, mientras que los sensores instalados en los carriles de incorporación o de circulación o las cámaras permiten medir la cantidad de tráfico que hay y, en función de eso, regular la cantidad de incorporaciones que pueden producirse.  Por último, en la propia autopista hay instalados paneles que permiten regular la circulación de forma cambiante y de forma específica para cada uno de los carriles.

Los atascos, culpa de los conductores

La mayoría de los atascos se producen por una falta de coordinación entre los conductores, no por haber una cantidad excesiva de vehículos circulando por las carreteras. Seguro que alguna vez has tenido que frenar porque por el carril de incorporación venían demasiados vehículos, provocando que el resto de coches también aminoren su marcha a causa del efecto dominó.

Al medir tanto la densidad del tráfico que se incorpora y compararla con el número de coches, los semáforos pueden regular cuántos coches por minuto es viable que se incorporen. Por tanto, solo se formará un atasco regulado en las vías de incorporación y de esta circunstancia se alertará a los conductores antes de que entren en ese carril, para que puedan escoger otra alternativa, si lo prefieren.

Muy útil para las situaciones de emergencia

Como el tráfico está regulado de forma independiente por cada carril, es fácil dejar una vía libre para que pasen los servicios de emergencia solo cambiando los paneles que regulan ese carril en concreto y pidiendo a los conductores que cambien de carril o que circulen con precaución por esa zona. También pueden moderar la velocidad en la zona cercana al accidente para evitar poner en un mayor peligro aún a los afectados y a los servicios de emergencias.

Cuando la situación mejora, los propios paneles son los que restablecen la normalidad en el tráfico. Esto lo pueden comprobar a través de los sensores y las cámaras, ya que existe un centro de control de operaciones que es donde se coordina y se revisa que el sistema esté funcionando correctamente.

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