11 coches que cambiaron el mundo

11 coches que cambiaron el mundo

 

A lo largo de la historia del automóvil, son muchos los vehículos que han causado un gran impacto por sus inteligentes soluciones, sus estudiadas innovaciones o por su adelantado diseño y tecnología. Aunque es complicado elegir solo algunos de estos vehículos pioneros, aquí van 11 coches que cambiaron el panorama del automóvil para siempre.

11 coches que cambiaron el mundo: fotos

Ford T

La producción de este modelo de la Ford Motor Company comenzó en el año 1908 en Detroit y su contribución al mundo fue la introducción del montaje en cadena en la industria del automóvil. Este hito permitió a la compañía de Henry Ford fabricar un total de 15 millones de unidades del Model T entre 1908 y 1927.

Otros puntos fuertes del modelo fueron la sencillez de la reparación de la mecánica, la fiabilidad de esta y su precio asequible. Todo ello, junto a una estética atractiva y variada, hizo que la fabricación del modelo, que había comenzado en Estados Unidos, pronto se expandiera por todo el mundo a países como Dinamarca, Alemania, Irlanda, Reino Unido o incluso España.

Citroën “Traction Avant”

La producción de este tipo de modelo de Citroën comenzó el 3 de mayo de 1934 y su objetivo era lograr un modelo innovador que superara las ventas del Citroën Rosalie para asegurar el futuro de la empresa. Para llevar a cabo esta tarea, André Citroën contrató al ingeniero aeronáutico André Lefebvre y al escultor italiano Flaminio Bertoni, tándem utilizado por la firma de los chevrones en otros dos modelos icónicos: el 2CV y el DS.

Las exigencias de Citroën pasaban por crear un modelo económico, confortable y novedoso. Para ello, el equipo creó un vehículo con innovaciones como las ruedas delanteras motrices y directrices, la carrocería autoportante sin chasis independiente, los frenos hidráulicos o la suspensión por barras de torsión en ruedas independientes.

La primera de ellas, la tracción delantera, acabó por dar nombre a estos automóviles cuya estructura motor-caja de cambios permitía un mejor reparto de pesos, ya que carga la parte delantera y aligera la trasera para lograr un mejor comportamiento en carretera.

Asimismo, este modelo también sirvió de banco de pruebas para la suspensión hidroneumática que estrenaría otro de nuestros modelos protagonistas, el Citroën DS.

En sus 23 años, 4 meses y 15 días de producción, se fabricaron 759.000 unidades de estos modelos, tanto en la planta de Quai de Javel (702.000) como en la belga de Forest (31.000) y en la británica de Slough (26.000). La versión de más éxito y más longeva fue el Citroën 11, producido de 1934 hasta 1957 con un total de 620.455 unidades. Por detrás se colocaron el Citroën 7, con 88.066 ejemplares entre 1934 y 1941 y el Citroën 15-Six, que llegó a la cifra de 50.602 vehículos entre 1938 y 1955.

Tucker 48 y Volvo Amazon

Aunque se cuenta que los primeros cinturones de seguridad se equiparon en algunos coches de caballos y, ya en 1911, en algunos rudimentarios aviones; no fue hasta finales de los años 40 cuando Preston Tucker incluyó de serie un sistema de cinturones de seguridad con dos puntos de anclaje en su único modelo producido, el Tucker 48 conocido como “Torpedo”.

Entre sus sistemas de seguridad contaba con un parabrisas diseñado para salir despedido en caso de colisión para no dañar a los pasajeros o un amplio espacio en la zona del salpicadero del copiloto para agacharse y protegerse en caso de accidente. A este modelo le siguieron otros de marcas como Nash y Ford, que incluyeron en opción este tipo de mecanismo.

Sin embargo, el encargado de perfeccionar el invento e incorporar tres puntos de anclaje como los de hoy en día fue Nils Bohlin, un ingeniero sueco que trabajaba para Volvo.

En este punto de la historia es donde entra nuestro otro protagonista, el Volvo Amazon. Este modelo comenzó a equipar el sistema de cinturón de seguridad de 3 puntos de anclaje patentado por la marca sueca en 1959. Por suerte, Volvo liberó la patente para que se expandiera por toda la industria y, según datos de la propia marca sueca,  se estima que este elemento de seguridad ha salvado la vida de más de un millón de personas desde aquel año 59.

Citroën DS

El 6 de octubre de 1955 tenía lugar uno de los momentos más importantes de la historia del automóvil en el Salón del Automóvil de París: la presentación del Citroën DS. Un vehículo adelantado a su tiempo tanto por su tecnología como por su diseño de nave espacial que supuso todo un shock en la época.

El impacto del  modelo fue tal que, una vez terminado el certamen parisino, la firma francesa había recibido un total de 80.000 peticiones para hacerse con uno. Entre otras cosas, el DS equipaba una caja de cambios manual con embrague automático, discos de freno delanteros, dirección asistida y, sobre todo, inauguró la archiconocida suspensión hidroneumática del fabricante galo.

La vida comercial del DS finalizó el 24 de abril de 1975 cuando un DS 23 Pallas cerró la cadena de producción tras 20 años de fabricación y 1.455.746 unidades construidas, 1.330.755 de ellos en Francia.

Mini

El famoso e innovador concepto nacido del lápiz de Alec Issigonis supuso toda una revolución en el mundo del automóvil cuando apareció en 1959, gracias a su estética diferente y a la disposición de sus elementos mecánicos.

El pequeño modelo británico utilizaba una configuración “todo delante” en la que el propulsor se colocaba en el eje delantero en posición transversal e iba asociado a una tracción a las ruedas delanteras, un esquema con el que lograba unas cotas de habitabilidad bastante notables teniendo en cuenta las reducidas dimensiones del coche.

El modelo, que fue producido en nuestro país a través de la empresa Nueva Montaña Quijano, se convirtió en todo un éxito entre la clase media y alta, que quedó prendada de sus reducidas dimensiones, perfectas para un segundo coche y para el tráfico de la ciudad.

Lamborghini Miura

Otro modelo que asombró en su presentación fue el Miura, uno de los primeros superdeportivos con motor central de la historia del automóvil. Aunque ahora es común esta disposición mecánica, sobre todo en los superdeportivos, en 1966, cuando apareció el vehículo cuyo nombre se debe a una de las ganaderías más famosas de Andalucía, el motor central supuso toda una revolución.

Es curioso que este superdeportivo tiene algo en común con el Mini de Issigonis, ya que los encargados del proyecto del Miura se inspiraron en el motor transversal con el cambio dispuesto junto al cigüeñal dentro del cárter del Mini para realizar un diseño similar y lograr un mayor espacio para los ocupantes del Miura.

Tras exponer el primer chasis completo y sin carrocería en el Salón de Turín de 1965, la firma del toro, cuyo logo se debe a que Ferruccio Lamborghini era del signo Tauro, abrió un concurso para el diseño de la carrocería que finalmente ganarían Bertone y Marcelo Gandini, padre del aspecto final de la criatura, cuyas líneas proporcionadas y deportivas le valieron un hueco en la historia del automóvil.

Volkswagen Golf GTI

Aunque existió algún modelo de forma previa al alemán, como el Alfa Romeo Giulietta TI o el Ford Lotus Cortina, el Golf GTI fue el modelo encargado de popularizar el segmento de los compactos deportivos o hot hatch. Esta versión más potente del Golf vio la luz en el Salón de Fráncfort de 1975. Nació con el sonbrenombre de Golf Sport, aunque finalmente apareció en el mercado con las tres conocidas siglas GTI.

Curiosamente, la denominación GTI es sorprendente, pues la “I” hace referencia a la inyección Bosch K-jetronic que monta el modelo, palabra que en alemán se traduce por “Einspritzung”. Existe la teoría de que Volkswagen no quiso denominar “GTE” al modelo para desmarcarse de Opel y Audi, que ya la utilizaban. También se baraja que el mismísimo diseñador Giorgetto Giugiaro decidiera el nombre y la “I” de la denominación hiciera referencia a la palabra italiana “Iniezione“.

En la actualidad, es segmento de compactos deportivos se ha llevado a su máxima expresión con los actuales Honda Civic Type R, Peugeot 308 GTI, Renault Mégane R.S., SEAT León CUPRA o el propio Golf GTI actual.

Mercedes-Benz Clase S W126

En 1981, el primer Mercedes-Benz Clase S (W126) de la historia salía de la línea de producción de la marca en Sindelfingen (Alemania). Tras 15 años de desarrollo, este modelo por fin incorporaba uno de los elementos de seguridad más importantes en la historia reciente de la automoción: el airbag.

Además de este elemento de seguridad pasiva, el modelo incorporaba como novedad tensores en los cinturones de seguridad. Aunque ya en 1982 el airbag del conductor y los tensores se encontraban como extras en el catálogo de Mercedes-Benz, su implantación fue ganando importancia hasta que, ya en octubre de 1992, la firma de Stuttgart incluyó este elemento de seguridad como parte del equipamiento de serie de todos sus vehículos.

Renault Espace

Aunque en la actualidad no es un segmento que goze de buena salud tras la llegada al mercado de los aclamados modelos SUV, en la mitad de los años 80 el Espace supuso un transgresor soplo de aire fresco en el mercado europeo, donde fue el pionero de este tipo de vehículo.

El proyecto de este monovolumen francés nació en el seno de la marca Matra, firma que se alió con Renault para lanzarlo al mercado. En junio de 1983 el proyecto Matra P23 pasó a denominarse como Renault Espace tras adaptarlo a chasis y mecánica de la firma de “La Régie”.

Fue ya en 1984 cuando comenzaron a producirse las primeras unidades del modelo en la planta de Matra en Romoratin (Francia), aunque todavía habría que esperar dos años más para acceder al modelo dentro de nuestras fronteras.

Ferrari 355 F1

Encargado de dar relevo al 348, un modelo que, pese a su buena cifra de ventas, no gozó de la mejor de las famas, el F355 supuso un salto adelante notable en muchos aspectos. Empezando por su diseño mucho más moderno y redondeado, en el que se recuperaban los pilotos traseros redondos. Además, fue el último modelo de la marca en montar faros retráctiles.

Su carrocería pasó más de 1.300 horas en el túnel de viento para afinar la aerodinámica y el efecto suelo, que se conseguía gracias al carenado completo de los bajos, de manera que se hacía innecesario el empleo de un alerón. Su mecánica V8 de 3,5 litros y cinco válvulas por cilindro (de ahí la denominación F355) rendía 380 CV a 8.250 vueltas.

El interior también daba un salto adelante, con el empleo de cuero Connolly y unos acabados y ajustes más propios de un coche de 20 millones de las antiguas pesetas (120.000 euros).

Aunque si por algo será recordado este modelo es por la incorporación, en 1997, de un cambio secuencial con levas en el volante por primera vez en un automóvil de serie. Derivaba del empleado por Ferrari en la Fórmula 1 y supuso una revolución. A partir de ese momento, pierde la F de la denominación, pasando a llamarse 355 F1.

Tanto en versión manual F355, como con cambio secuencial 355 F1, dispuso de carrocerías Berlinetta, GTS (targa) y Spider. Se fabricaron un total de 11.273 unidades de todas las versiones.

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