Citroën CX 22 TRS: historia, modelos y prueba

Citroën CX 22 TRS: historia, modelos y prueba

El Citroën CX 22 TRS supuso la segunda fase del afamado Citroën CX. Injustamente denostado, intentamos recuperar su memoria.

Citroën CX 22 TRS: fotos

Cuando se habla del Citroën CX se suele hacer referencia a la primera versión del modelo, que estuvo a la venta entre 1974 y 1985 con parachoques cromados. Parece como si los parachoques de plástico de la Fase 2 lo alejaran del halo que debe tener un clásico. No obstante, le sientan de maravilla y con ellos adopta una estética todavía más moderna y futurista.

Texto y fotos: Gerard Farré

En la historia hay automóviles que parecían imposibles de sustituir, como fue el caso del Citroën DS. Sin embargo, Citroën acertó de lleno con el increíble Citroën CX. Cuando fue presentado en el Salón de París de 1974 causó furor por su aerodinámica carrocería, precisamente su bajo coeficiente aerodinámico hizo que la marca lo bautizara con el nombre de CX.

El responsable de su línea fue el diseñador francés Robert Opron. Él mismo dio forma al restyling que el DS recibió en 1967 con faros giratorios carenados, de su mesa de dibujo salieron también el espectacular Citroën SM así como el Citroën GS.

Tras dejar Citroën fichó por Renault, donde diseñó el Alpine A-310, el Renault Fuego, el Renault 9, el Renault 11 y el Renault 25. La última obra destacada de Opron fue para Alfa Romeo, ni más ni menos que el atrevido SZ.

Mientras la aerodinámica del Citroën CX era tan avanzada, la mecánica no lo era tanto. Durante su fase de prototipos se llegó a trabajar en un motor bóxer de 6 cilindros refrigerado por aire y otro bóxer de 4 cilindros refrigerado por agua.

Otras opciones que igualmente se contemplaron fueron la posibilidad de usar el V6 Maserati del SM así como una mecánica Wankel de tres rotores. La Crisis del Petróleo de 1973 y la absorción de Citroën por parte de Peugeot no ayudaron a llevar adelante estas configuraciones mecánicas.

En su lugar se recurrió a motores de 4 cilindros en línea, derivados de los que habían usado los DS. Estas mecánicas atmosféricas a su vez tenían origen en los Traction Avant de antes de la II Guerra Mundial.

Eso sí, la disposición del motor esta vez era nueva, fue el primer Citroën en montar un motor transversal sobre el eje delantero. Otra primicia para la marca fue el disponer de una motorización diésel. Un año después de su lanzamiento ganó el premio al Mejor Coche del Año en Europa.

Citroën CX 22 TRS: diseño

Citroën CX 22 TRS estampa traseraEl vehículo que protagoniza este artículo corresponde a la segunda fase, lanzada al mercado el 1 de julio de 1985. En la campaña publicitaria con la que Citroën promocionó esta segunda serie, también con la imagen de la actriz Grace Jones (como en el GTI Turbo), se llegó a usar el nombre de CX2. Esta unidad en particular fue matriculada por primera vez en el año 1986 en Granada.

Este Citroën  CX de segunda serie fue actualizado de la mano de un restyling obra de Carl Olsen, con parachoques de plástico, ligeros cambios en el interior y una nueva mecánica.

Los nuevos parachoques de material sintético pintados del mismo color de la carrocería sustituyeron a los metálicos con protecciones de goma y permitieron rebajar el coeficiente aerodinámico del CX de 0,375 a 0,356, una importante mejora. En estos parachoques se integraban nuevos intermitentes así como las luces de posición.

Siguiendo la misma línea, la calandra recibía el color de la carrocería. En la vista lateral destacan los tapacubos de plástico, con un diseño más Citroën imposible, otra de las novedades que introdujo la Fase 2. Hoy son una auténtica rareza puesto que en la época fueron muchos los clientes que los sustituyeron por llantas de aleación y desaparecieron prácticamente del mercado. En las puertas se incorporaron protecciones más anchas a media altura para resguardar la carrocería de posibles arañazos.

Citroën CX 22 TRS: interior

En el habitáculo encontrábamos nuevo cuadro de instrumentos y consola central. Los indicadores de tipo lupa dejaban paso a unos analógicos mucho más convencionales, con las agujas de toda la vida.

Si en el exterior los tapacubos son difíciles de ver en nuestro tiempo, más aún lo son en el interior las tres tapas que hay en la parte central del salpicadero. Con el uso y los años estas piezas tendían a romperse, de modo que es bastante complicado dar con un Citroën CX Fase 2 que las tenga en buen estado.

Citroën CX 22 TRS volanteLos asientos eran otra de las novedades importantes de esta evolución. Tanto la base como el respaldo ofrecían una forma cóncava para mejorar el confort y la sujeción de los ocupantes.

Delante merece la pena destacar los apoyacabezas ajustables y en las traseras el reposabrazos central abatible, que una vez plegado da lugar a la plaza central. Adultos de 1,8 metros de altura quedan perfectamente acomodados detrás, incluso cuando los asientos delanteros están bastante retrasados.

El tapizado de color azul de esta unidad que luce tanto en los asientos como en los guarnecidos de las puertas y el salpicadero del mismo color son otro detalle 100% Citroën. El mando a distancia para la apertura y cierre de las puertas o los elevalunas eléctricos son algunos de los gadgets ‘modernos’ que podemos encontrar en este vehículo clásico.

Citroën CX 22 TRS: motor

La mecánica del Citroën CX 22 TRS fue obra de la Compañía Francesa de Motores. Un 4 cilindros en línea que montaron: Peugeot (505), Renault (20, 21 y 25) y Volvo. Con una cilindrada de 2.165 cm3, está alimentado por un carburador Weber y tiene una relación de compresión de 9,8:1. Entrega 115 CV a 5.600 rpm y un par máximo de 177 Nm a 3.250 rpm.

Después de probarlo, puedo asegurar que nunca antes esos 115 CV habían brillado tanto en un coche de este tamaño. Tampoco es que sea un ‘tiro’, las cosas como son, sin embargo, es una pasada lo bien que le sienta este motor al Citroën CX.

Empuja con brío desde la parte baja del cuentavueltas y se estira con una progresividad pasmosa. Circulando a un ritmo alegre por vía rápida da la sensación de que su potencia sea claramente superior a la anunciada por el fabricante. La curva plana de par y las ganas de subir de vueltas son dos de sus principales virtudes. Su contenido peso de 1.253 kilos y su aerodinámica carrocería también aportan su granito de arena a la hora de lograr unas buenas prestaciones.

Citroën CX 22 TRS en movimientoLa caja de cambios manual de 5 relaciones ofrece un escalonamiento más que correcto a la hora de aunar buenas recuperaciones y un consumo moderado. Con respecto a la Fase 1, aporta una quinta relación algo más larga. Según las mediciones de la época, lograba una punta superior a 180 km/h y su consumo medio era inferior a 10 l/100 km.

Citroën CX 22 TRS: comportamiento

A nivel de chasis se incorporaron las barras estabilizadoras de la versión diésel, con lo que se redujo en gran manera la tendencia a inclinar que tenía el Fase 1. Este elemento aporta un extra de confort a la ya de por sí excelente suspensión hidroneumática. Esta suspensión es una de las mejores a la hora de brindar un gran equilibrio entre efectividad y comodidad.

Son cuatro los niveles de altura que puede seleccionar el conductor. Con el más alto ofrece una excepcional altura libre al suelo con lo que permite adentrarnos en zonas de campo en bastante mal estado. El único inconveniente es que con esta posición tan elevada el sistema apenas filtra las irregularidades del firme. Mientras que las versiones de inyección del Fase 2 podían contar con sistema de antibloqueo de frenos (ABS) en el 22 TRS no estaba disponible ni como opción.

Citroën CX 22 TRS traseroAunque a simple vista pueda parecer un coche de gran formato, el Citroën CX es más pequeño de lo que aparenta. 4,65 metros de largo, 1,77 de ancho y 1,36 de alto. El Citroën C5 actual mide 4,7 metros de largo, 1,86 de ancho y 1,45 de alto.

Maniobrar con él en ciudad o incluso aparcarlo es de lo más sencillo. La amplia superficie acristalada, así como sus grandes retrovisores, aportan mucha visibilidad. En carretera secundaria se comporta bastante bien, no obstante, su terreno favorito es la autovía, allí brilla con luz propia.

En autopista, además del confort de marcha de la suspensión, descubrimos el buen nivel de aislamiento acústico de su habitáculo. Tanto en las pruebas de la época como los principales expertos en CX del momento coinciden en apuntar que el Citroën CX 22 TRS es posiblemente la versión más equilibrada de la Fase 2 del modelo.

Un GTI Turbo 2 es mucho más potente, no obstante, sus mayores prestaciones van acompañadas de unos niveles de consumo desorbitados. La suavidad de marcha de este motor de 2,2 litros gasolina unido a su bajo consumo y su elasticidad son algunas de sus principales cualidades. Además, es más sencillo y económico a la hora de llevar a cabo el mantenimiento que el mítico GTI Turbo 2.

Si tuviera que decir algo que no me gustó sería el tacto del pedal del freno. Es de esos que necesitan un serio periodo de adaptación. En el pasado ya había probado un par de DS21, así que sentí un cierto déjà vu. Con apoyar el pie sobre el pedal central del CX provocaremos una brusca y contundente deceleración. Es importante acariciarlo con sumo tacto y delicadeza para modular la frenada.

El equipo de frenos está formado por discos a las cuatro ruedas, con los delanteros ventilados. Otro punto crítico importante a tener en cuenta antes de conducir un Citroën CX es la dirección. La respuesta del volante es quizás demasiado rápida y siempre, repito, siempre debemos sujetarlo al menos con una mano. Tan pronto como soltamos el volante, la dirección vuelve a centrarse a gran velocidad. Podéis haceros una idea de lo que podría pasar si lo hiciéramos en la mitad de una curva.

Citroën CX 22 TRS: conclusión

El Citroën CX es un clásico que brilla tanto por su bella silueta como por su exuberante confort de marcha. Es una lástima que sea tan caro de ver a día de hoy en nuestras carreteras. El desconocimiento sobre el funcionamiento del sistema hidráulico que gestiona la suspensión, la dirección y los frenos es uno de los factores que puede frenar la compra de esta futurista berlina.

Realizando un correcto mantenimiento y contando con un mecánico de confianza experto en la materia no supondrá ningún quebradero de cabeza. Además, la versión 22 TRS se nos antoja como la mejor a la hora de adentrarse en el mundo del CX. El hecho de que su mecánica fuera compartida con Peugeot, Renault y Volvo hace que sea mucho más sencillo encontrar recambios.

Citroën CX 22 TRS: ficha técnica

Modelo Citroën CX 22 TRS
Disposición Delantero transversal
Cilindrada 2.165 cm3
Diámetro por carrera 88 x 89 mm
Potencia/régimen 115 CV / 5.600 rpm
Par/régimen 177 Nm / 3.250 rpm
Alimentación Carburador Weber de doble cuerpo 34 DM
Compresión 9,8:1
Distribución Árbol de levas en cabeza
Combustible Gasolina
Tracción Delantera
Caja de cambios Manual 5 velocidades
Tipo Monocasco autoportante de acero
Carrocería Berlina 5 puertas (5 plazas)
Suspensión delantera Hidroneumática, brazos transversales formando paralelogramo, barra estabilizadora
Suspensión trasera Hidroneumática, brazos longitudinales tirados, barra estabilizadora
Dirección Cremallera
Frenos Discos delante y discos ventilados detrás
Consumo Promedio: 9,1 l/100 km
Longitud/anchura/altura 4.650/1.770/1.360 mm
Vías/Dist. entre ejes 1.520-1.368/2.845mm
Peso en vacío 1.253 kg
Medida llanta 14”
Medida neumáticos 195/70 R 14 (del) y 185/70 R 14
Capacidad del depósito 68 litros
0 a 100 km/h 10,6 s
Velocidad máxima 186 km/h
Relación peso/potencia 9,2 kg/CV

 

Escribe tus Comentarios