18ª Feria de Oviedo

18ª Feria de Oviedo

El Palacio de los Deportes de la capital asturiana acogió, los pasados días 19 y 20 de septiembre, una nueva edición de la Feria Internacional del Vehículo Clásico “Ciudad de Oviedo”, donde pudimos comprobar que la afición va en aumento.

Texto: Ignacio Sáenz de Cámara
Fotos: Classic Lane

Organizada por la Asociación Ovetense del Motor Clásico, acudieron a la cita 84 expositores, especializados en la venta de recambios para clásicos, miniaturas, herramientas y accesorios. También había vendedores de revistas antiguas y bibliografía, así como restauradores, tapiceros y casas aseguradoras de vehículos de colección. Ya fuera del edificio no faltaban opciones de entretenimiento, ya que había alrededor treinta clásicos y postclásicos en venta. Por ejemplo, un Mercedes 350 SE de 1973, por 3.500 €, un SEAT Fura L de 1983, por 4.500, o un excelente Renault Supercinco Triana de 1990, por 1.500 €. Una vez franqueado el acceso, recibía al visitante una exposición de fotografías de la Escudería GES, que celebra el 45º Aniversario del inicio de su dilatada carrera deportiva. Bastantes americanos entre los otros treinta autos en venta, como un Ford A Roadster de 1928, tasado en 24.000 €, un Cadillac Fleetwood de 1951 o un coupé Ford Mustang 302 de 1969, estos últimos, sin precio visible.

También había dos Peugeot 202 y otros dos Peugeot 403, uno de ellos con matrícula de Oviedo, de 1960, y encontrado en Almería. La exposición monográfica de este año correspondía al Ford Mustang, cuyo cincuentenario se celebró con la muestra de seis unidades de carrocería coupé, cabriolet y fastback, construidas entre 1966 y 1969. De la misma manera, hubo un acto en memoria del fallecido restaurador Pablo Arango. Además de mostrarse un Ford Bronco y el Renault 4 de 1965 que apareció en el nº 121 de COCHES CLÁSICOS, ambos restaurados por Pablo, su madre recibió una placa de recuerdo.

Renault 4 aparecido en el número 121 de COCHES CLÁSICOS y que pertenecería y restauraría Pablo Arango.

Renault 4 aparecido en el número 121 de COCHES CLÁSICOS y que restauraría Pablo Arango.

Mientras tanto, en el exterior del Palacio de los Deportes hubo ambiente en las dos jornadas. El sábado porque a las 11 de la mañana llegó un nutrido grupo de Porsche 911, que visitaron la feria y se desplazaron después al recientemente inaugurado Museo Fernando Alonso. Por su parte, el Revoltijo de Clásicos Populares concentró el domingo a una densa caravana de automóviles con varias décadas en su haber.

En resumen, una 18ª Feria de Oviedo que ha vuelto a crecer, fundamentada en la gran afición que existe en Asturias y en el trabajo continuo de los miembros del club organizador, la Asociación Ovetense del Motor Clásico.

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