Los 10 peores restyling de la historia

Los 10 peores restyling de la historia

La industria del automóvil es, en su forma de funcionar, bastante sencilla. Se lanza un modelo, inicia sus ventas y a mitad de vida comercial, generalmente 4 o 5 años, se somete a una actualización para mantenerlo vigente otros tantos años más.

Los 10 peores restyling de la historia (fotos)

Así ha sido siempre y así será en el futuro. Más o menos rápido, pero igual. Sin embargo esas actualizaciones, en ocasiones, han sido cuanto menos discutibles. Repasamos 10 de los peores restyling de la historia.

Volkswagen Passat CC

Aunque ahora el Arteon es el nuevo buque insignia de Volkswagen, hubo un momento en que el Volkswagen Passat CC era el producto más deseado en su categoría. Todavía hoy llama la atención por la calle: estilo berlina coupé, aspecto deportivo y un listado infinito de detalles de diseño que años atrás lucían los Volkswagen más ambiciosos.

Todo se acabó cuando, además de eliminar el apellido Passat (se quedó en CC), eliminó también toda su personalidad. Volkswagen pasó a un diseño muy plano que también recibió el CC, perdiendo atractivo, el mismo del Golf VI o del Passat coetáneo. La carrcoería era, en esencia, la misma, pero no lucía igual. Ahora el Arteon le toma el relevo y devuelve al tope de gama de la marca a sus orígenes.

Maserati 3200 GT

La firma del tridente puede presumir de algunos de los mejores diseños de la historia del automóvil, y uno de ellos es el estiloso 3200 GT. El gran turismo italiano exhibía lujo y velocidad, pero su zaga era lo más destacable: esos pilotos de tipo bumerán pasarían a la historia como uno de los culos más atractivos de la época.

Por alguna razón Maserati se cargó el encanto del 3200 GT con su actualización, que recibía el nombre de GranSport. Era mejor en todo, más rápido, más seguro, más fiable… pero esa trasera perdía el atractivo de antaño. Y eso que estaremos de acuerdo en que el GranSport es de lo más bonito de la marca en su historia.

Saab 9-5

Saab es una marca destacable en la industria. Se encuentra actualmente en una especie de limbo, pero ha dejado tras de sí una larga lista de modelos. El 9-5 es uno de ellos, un sedán medio con motores potentes y un estilo inconfundiblemente Saab. No era especialmente bello, pero su restyling fue incomprensible.

Aunque oficialmente una nueva generación, la nueva versión estrenaba unos extraños anteojos en el frontal que jamás habíamos visto en un vehículo. El resultado fue de lo más controvertido. Imagina una persona sencilla que un día se maquilla en exceso. Es tan agradable como siempre, pero si no te saluda no la reconoces. Así fue. Por suerte lo arregló con la nueva generación, un 9-5 exquisitamente diseñado que duró apenas un par de años en el mercado antes de echar el cierre.

Skoda Yeti

Skoda está en plena revolución SUV, pero no implica esto que antes no se interesara por este creciente mercado. El Yeti es uno de los modelos más peculiares de la marca. Basado en el Roomster, no menos original, ofrecía capacidades todoterreno de primer nivel y mucho espacio. Además su aspecto era fresco y determinante.

El restyling perdió parte de esa personalidad tan sugerente y eliminó, por ejemplo, esos faros adicionales redondos del frontal. Dejó de ser ese mini todoterreno en aspecto, más plano y acorde al resto de la gama Skoda. Todo lo demás mejoró: equipamiento, calidad, confort…

Volkswagen Eos

Podría perfectamente haber colocado el Eos es el mismo lugar del Passat CC, y es que pertenecen a una misma era. Con él ocurrió lo mismo, pasó de un bonito descapotable compacto a un descapotable compacto sin más. Ya se ha dejado de comercializar.

Lo peor de todo es que el Eos derivaba directamente de un prototipo llamado Concept-C (este a su vez inspirado en el Concept-R, que estrenó aquella corriente estilística), de aspecto clavado al modelo de calle. El restyling eliminó la bonita parrilla, lo faros redondeados y los trabajados pilotos traseros. Una pena.

Renault Clio

Difícil de entender. Renault vende muy bien en prácticamente cualquier mercado, y tocar un modelo tan importante como el Clio no es tarea fácil. Su anterior generación fue exitosa, mucho, y su diseño bien aceptado por el público. Amplio, asequible y de bajo consumo. ¿Alguien da más?

Por suerte el Clio es un modelo valorado, porque su actualización dejó mucho que desear en el plano estético. El frontal dejó de tener sentido, los faros ya no cuadraban con el paragolpes, ahora más envolvente. El diseño se rompió. Menos mal que mejoró calidades y equipamiento, porque ni su variante firmada por Renault Sport se salvaba.

Toyota Avensis

El Avensis es un modelo longevo. No me refiero a su historia, me refiero a los años que la actual generación lleva sobreviviendo, desde 2009. Y lo ha hecho con no pocas actualizaciones, retocando el diseño una y otra vez, ya en dos ocasiones. Pena que esos retoques no hayan sido a mejor.

Nació como una berlina respetable de aspecto clásico, y ahora ha adoptado el nuevo estilo de la marca cargado de nervios sobre una carrocería que sigue siendo tan cuadrada como al principio. Es un coche interesante, su relación calidad/precio es buena. Pero seguro que la estética no entra en los primeros 10 argumentos de compra.

Opel Vectra

Algo similar ocurrió con la última generación del Vectra, antes de dar paso al Insignia. Esta berlina venida de Alemania inspiraba robustez, integrada en una era en la que Opel vendía líneas rectas y un estilo atemporal. Era la época del Signum, su berlina de representación de corte familiar.

Llegó el Astra y todo cambió. ¿Qué tiene que ver aquí el compacto coetáneo? Pues que Opel pensó que la mejor manera de actualizar su berlina era colocarle el morro del Astra. Perdió así parte de su esencia, y aunque el resultado no era especialmente desastroso, el Vectra dejó en el olvido su diseño imponente.

Chevrolet Camaro

El Chevrolet Camaro tiene mucha historia. Y en ella unos cuantos desastres a la hora de actualizarlo, pero ninguno como el de la pasada generación. Y me explico. ¿Recuerdas a Bumblebee? Era un prototipo de Camaro, el de nueva generación en 2009, y aparecía en pantalla antes incluso que en las calles. ¡De cine!

Lo mejor es que la firma de la pajarita lo comercializó con una imagen fiel al prototipo: estilo retro y detalles futuristas. La actualización tocó, precisamente, esos detalles que imitaban al concept car, como los faros delanteros, ahora más rasgados, o los traseros, que perdían los dos cuadrados luminosos en homenaje al primer Camaro. Seguía siendo atractivo, sí, y aportó nuevas versiones deportivas, pero ese estilo de película en la calle se acabó para siempre.

Ferrari 512 M

Ferrari hace las cosas bien, o eso se sobre entiende hablando de una firma con tanta solera. Pero Ferrari ha hecho cosas muy mal, y un ejemplo de ello es el 512 M. Si bien el 512 TR era ya una actualización del Testarossa, no del todo mal llevada, con el 512 M alcanzó el desastre.

Los puristan pedían el regreso de los pilotos traseros redondos, y Ferrari respondió de la peor manera posible. Actualizó un modelo de formas cuadradas con pilotos redondos y faros delanteros modernos. Un sinsentido que no aceptaron ni compradores ni seguidores. Sin duda uno de los peores diseños de la historia a nivel global.

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